El Gobierno venezolano defiende el pacto petrolero con EE.UU. frente a reclamos de opacidad
La administración de Delcy Rodríguez justifica una alianza extractiva por 25 años. Sectores disidentes exigen transparentar las cláusulas del contrato

Integrantes del Frente Popular Antiimperialista participan en una manifestación este sábado en Caracas.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, justificó la rentabilidad del acuerdo bilateral con Estados Unidos que otorga a la administración norteamericana el control operativo sobre el veinte por ciento de las reservas de crudo nacional. La funcionaria defendió la ejecución del proyecto extractivo a 25 años ante las crecientes exigencias de transparencia emitidas por bloques de oposición y agrupaciones civiles.
Economía y negocios
El acuerdo petrolero entre Venezuela y EE. UU. tendrá una vigencia de 25 años
Agencia EFE
El Ejecutivo proyecta ingresos por 209.335 millones de dólares
El plan estatal contempla abrir el sector a conglomerados privados multinacionales y desarrollar ocho bloques en la Faja Petrolífera del Orinoco.
Durante su intervención pública, Rodríguez argumentó que Washington aportará el capital y la tecnología que la industria petrolera nacional perdió por las sanciones, estableciendo regalías mínimas del 16 % y un impuesto sobre la renta del 34 %. "Venezuela conserva la propiedad y la soberanía sobre sus recursos", aseguró la mandataria, intentando proyectar un estricto pragmatismo económico.

Donald Trump anunció el acuerdo con Delcy Rodríguez.
Sin embargo, el hermetismo sobre las cláusulas finales motivó el rechazo ciudadano e institucional. Un funcionario estadounidense reveló que el pacto establece una concesión donde el Gobierno norteamericano obtendrá el crudo a precio de costo, asegurando una ventaja comercial absoluta.
Ante esta disparidad técnica, el excandidato Edmundo González Urrutia cuestionó el enfoque gubernamental, advirtiendo el riesgo de que la bonanza beneficie únicamente a una cúpula. En paralelo, agrupaciones como Unión y Cambio exigieron la publicación íntegra del contrato, mientras decenas de manifestantes de las propias bases chavistas protestaron cerca de la Asamblea Nacional calificando el acuerdo como una "trampa tutelada".