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De vallas a jardineras: el Palacio de Carondelet sigue cercado en la Plaza Grande
Por más de dos años, los exteriores al Palacio de Gobierno estuvieron cercados con vallas metálicas. Ahora, se retiraron algunas y se colocaron jardineras

Las vallas no se retiraron del todo. Ahora se alternan con las nuevas jardineras.
El cerco instalado alrededor del Palacio de Carondelet, en la Plaza Grande, en el centro de Quito, tiene un nuevo aspecto. Las vallas metálicas que durante más de dos años limitaron el acceso de los peatones al entorno inmediato de la sede presidencial comenzaron a ser retiradas y sustituidas por estructuras de vidrio que funcionan como jardineras con geranios.
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Las nuevas estructuras tienen llantas en su base y están distribuidas en dos filas. Sin embargo, en la línea más cercana a la circulación peatonal aún se alternan con algunas vallas metálicas, manteniendo la barrera que impide acercarse al Palacio.
El cambio no ha pasado desapercibido para quienes transitan a diario por el Centro Histórico. Pedro Almeida, quien camina frecuentemente por la Plaza Grande, señaló que la modificación le llamó la atención, aunque considera que el espacio no debería permanecer cercado.
“Es como un maquillaje, deberían dejar libre ese espacio. Incluso los pequeños negocios que estuvieron por años bajo el Palacio ya cerraron porque estaban las vallas”, comentó.
A pesar del cuestionamiento sobre el cierre del Palacio, Almeida señala que las jardineras ofrecen una imagen más amigable en comparación con las estructuras metálicas que rodeaban el edificio.
Dos años de cierre permanente
Las vallas fueron colocadas de manera permanente desde 2024, en la administración del presidente Daniel Noboa. Cerca de una veintena de estructuras rodearon el Palacio de Gobierno, restringiendo el acercamiento de ciudadanos y turistas a uno de los puntos más emblemáticos de la capital. En el sector también se mantiene presencia militar.
El "amurallamiento" tuvo también efectos económicos en el entorno. Los ocho locales que funcionaron por más de 70 años bajo los arcos del Palacio de Carondelet, entre ellos barberías, artesanías y negocios de manualidades, dejaron de operar.
Sus contratos de arrendamiento fueron suspendidos mediante una resolución oficial que congeló los pagos, pero que al mismo tiempo les impidió continuar con sus actividades comerciales.

Las jardineras con geranios están sobre una estructura de vidrio.
La instalación de vallas en la Plaza Grande no es nueva. En gobiernos anteriores se recurría a estos cercos de manera temporal, principalmente durante manifestaciones que buscaban llegar al Palacio de Gobierno o ante visitas oficiales y actos protocolarios. Sin embargo, una vez superadas esas circunstancias, las estructuras eran retiradas.
Pero el vallado colocado durante el actual Gobierno permanecieron de forma permanente hasta el reciente cambio, que reemplaza parte del cerco por jardineras decorativas.