Guayaquil
Urdesa central, el barrio guayaquileño que hizo de la gastronomía su identidad
La zona reúne cerca de 260 establecimientos. Ahora busca convertirse en un distrito gastronómico para atraer más turismo

Reunión. El restaurante Lo Nuestro es identidad del barrio. Hoy, un punto de encuentro.
Lo que debes saber
- Urdesa central concentra cerca de 260 establecimientos gastronómicos y busca consolidarse como un distrito gastronómico.
- Empresarios y comensales plantean mejoras en seguridad, movilidad, estacionamientos y promoción turística.
- El Municipio mantiene conversaciones sobre el proyecto, aunque reconoce que su ejecución no sería inmediata.
Entre avenidas arboladas y viviendas residenciales, Urdesa central se ha transformado en el principal corredor gastronómico de Guayaquil, con cientos de restaurantes que conviven entre la vida barrial y el movimiento nocturno.
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De ciudadela residencial a polo gastronómico
Con el paso de los años, esta ciudadela se consolidó como un punto de encuentro para celebrar desde un partido de fútbol hasta una salida en torno a la comida.
María del Cisne Montes, jefa de Gestión de la Dirección de Turismo y Eventos Especiales del Municipio de Guayaquil, explica que Urdesa nació como un proyecto urbanístico en el norte de la urbe en 1955. Sin embargo, fue en la década de 1990 que empezó a perfilarse como un polo gastronómico, con la apertura del primer restaurante de comida libanesa, ubicado en la esquina de las calles Guayacanes y Víctor Emilio Estrada.
Actualmente, en el perímetro de Urdesa central funcionan cerca de 260 establecimientos gastronómicos, según Carlos Barrezueta, presidente de la Asociación de Restaurantes del Guayas (Asorest). De acuerdo con datos del Municipio de Guayaquil, la ciudadela está conformada por alrededor de 199 manzanas, equivalentes a más de 200 hectáreas.
La ciudadela limita al norte con la salida hacia la avenida Las Aguas y Lomas de Urdesa; al sur con el estero Salado y la avenida Circunvalación Sur; al este con las ciudadelas Kennedy y Miraflores; y al oeste con la avenida Carlos Julio Arosemena. Esta ubicación la ha convertido en uno de los principales corredores gastronómicos del norte de la urbe porteña.

Almuerzos. En horas de la tarde, los restaurantes también son preferidos.
Un crecimiento que aún enfrenta desafíos
No obstante, Barrezueta advierte que no todos los establecimientos cumplen con las obligaciones legales para operar. Montes señala que apenas 100 locales constan en el registro de la Dirección de Turismo del Municipio: 77 restaurantes, 22 cafeterías y un bar.
Para Edmundo Aguilar, quien frecuenta los restaurantes de Urdesa central, esta ciudadela es el lugar más práctico para reunirse con sus amigos. Como unos viven en la Alborada, otros en Los Ceibos y otros en el centro de Guayaquil, prefieren encontrarse en un restaurante urdesino antes que en plazas o centros comerciales. “Aquí lo complicado es el parqueo, pero sientes que la ciudad está viva, porque estacionas el carro y entras al local sin desconectarte del entorno”, comenta.
Aguilar y su amigo Alfredo Torres suelen recorrer los restaurantes de la calle Las Monjas. Ambos prefieren las terrazas de los locales, por la vista que tienen hacia los árboles, la arquitectura moderna de las viviendas y el ambiente al aire libre. “Aquí deberían apostar por sembrar más árboles nativos. Por las noches es fresco y, con más vegetación, sería una delicia también durante las tardes”, sugiere Torres.
Aquí deberían apostar por sembrar más árboles. Con más vegetación, serían una delicia las tardes.

Disponibilidad. Usualmente, los comensales hacen largas filas para ingresar a los locales.
La apuesta por un distrito gastronómico
A criterio de Barrezueta, el siguiente paso es que Urdesa central deje de ser vista solo como un corredor gastronómico y obtenga la declaratoria oficial de distrito gastronómico. Considera que ese reconocimiento permitiría planificar inversiones, fortalecer la identidad del sector y articular esfuerzos entre el Cabildo, el sector privado y otras entidades.
El dirigente pone como referencia a Miraflores, en Lima, capital de Perú, donde la figura de distrito ha servido para integrar la gastronomía con el turismo, la cultura y el comercio. A su criterio, un modelo similar permitiría que Urdesa central no solo atraiga comensales, sino también visitantes nacionales y extranjeros que permanezcan más tiempo en la urbe.
Pero el reconocimiento, advierte, debe ir acompañado de acciones concretas, como campañas de promoción, una estrategia conjunta de comunicación y la regularización de los establecimientos que aún operan sin cumplir todos los requisitos legales.

Establecimientos. En las noches, el sector se ha convertido en uno de los preferidos.
Seguridad, movilidad y promoción: las tareas pendientes
Los dueños de restaurantes coinciden en que la seguridad y la movilidad son otros desafíos pendientes. Denisse Escobar, gerente general del restaurante Lo Nuestro, propone patrullajes policiales en bicicleta para prevenir el robo de accesorios de vehículos. Y menciona la construcción de un parqueadero vertical para aliviar la falta de espacios de estacionamiento.
Asimismo, es necesario reforzar la promoción turística de la zona, expresa Fernando Nieto, de Pan de Ambato.
Entre las propuestas, Jorge Franco, encargado de Fritamoro, plantea la creación de una aplicación o plataforma municipal que reúna la oferta gastronómica del sector, los platos emblemáticos y la ubicación de cada restaurante, con mapas e información en varios idiomas para facilitar el recorrido de los visitantes.
Nieto cree que el paisaje urbano también puede convertirse en un atractivo. Por ello, sugiere evitar la poda excesiva de las copas de los árboles, para conservar la sombra, favorecer la presencia de aves y ofrecer una experiencia más agradable tanto a turistas locales como extranjeros. Y coincide con Escobar en que el parquímetro debería ser gratuito en la zona los sábados.
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El Cabildo analiza la viabilidad de los proyectos
El Municipio de Guayaquil no descarta las ideas planteadas por empresarios y comensales, aunque su ejecución dependerá de estudios técnicos y de la disponibilidad presupuestaria. María del Cisne Montes sostiene que iniciativas como un parqueadero vertical o una nueva denominación para Urdesa requieren mesas de trabajo entre las distintas dependencias municipales y el sector privado.
Respecto a la aspiración de convertir a Urdesa en un distrito gastronómico, Montes señala que ya existen conversaciones con Asorest y concejales del Cabildo. Sin embargo, reconoce que, por los tiempos administrativos, es poco probable que el proyecto se concrete durante la actual gestión, aunque asegura que el proceso ya está en marcha.
Más allá de las obras que aún están en discusión, los empresarios coinciden en un pedido: que Urdesa central sea promocionada como un destino gastronómico dentro y fuera del país. Están convencidos de que una estrategia conjunta entre el Municipio, el Gobierno y el sector privado bastaría para que la ciudadela deje de ser un secreto a voces entre los guayaquileños y se convierta en una parada obligatoria para los visitantes.