
Semana Santa en Guayaquil: así es la fanesca gourmet que conquista paladares
La fanesca es el plato estrella de la Semana Santa que mezcal el sabor con la tradición
La Semana Santa en Ecuador no solo es un tiempo de reflexión espiritual, sino también de encuentro alrededor de la mesa. Entre los platos más esperados de la temporada está la fanesca, una sopa espesa que reúne granos, bacalao y una variedad de acompañantes que reflejan la diversidad del país. En Guayaquil, La Panga le dio a este plato un lugar especial en la memoria de sus clientes, convirtiéndolo en su estrella cada cuaresma. Con corazón y técnica, la fanesca que allí se sirve combina tradición con un toque gourmet que la hace única.
El nacimiento de La Panga
El restaurante nació en medio de la pandemia, cuando un grupo de chefs que trabajaba en el reconocido restaurante La Canoa decidió emprender tras el cierre del Hotel Continental. Desde sus inicios, la propuesta fue clara: rescatar la cocina criolla ecuatoriana y mantener vivos los sabores que ya eran parte de la memoria gastronómica de los guayaquileños.
Dentro de esa línea, la fanesca se convirtió en un plato emblemático. No solo por su carácter identitario nacional, sino porque representa la unión de ingredientes, tradiciones y técnicas que definen la riqueza culinaria del país. Desde la primera cuaresma tras su apertura, el restaurante ofrece fanesca como parte de su menú especial, disponible desde el Miércoles de Ceniza hasta el Viernes Santo.

Para el equipo, este plato es más que una receta: es un símbolo de pertenencia y de encuentro familiar. Cada temporada, la fanesca se convierte en el centro de las ventas y en el motivo de visita de cientos de comensales que buscan revivir la tradición con un toque contemporáneo.
La fanesca gourmet: tradición con técnica
Julio Rodríguez, chef con 25 años de experiencia preparando fanesca, explica que el secreto está en el respeto a cada ingrediente. El bacalao se remoja y se limpia en tres aguas para obtener un buen fondo, mientras que cada grano seco se hidrata y se cocina por separado para conservar su textura. Posteriormente, todos los sabores se integran con un sofrito elaborado con pasta de maní, hierbas frescas como cilantro y orégano, y un toque final de crema de leche que le da el carácter gourmet.
Julio Rodríguez
La receta incluye una amplia variedad de granos: lenteja, bayo bolón, alberjita, fréjol panamito, mote, meyoco, maní, palmito, fréjol blanco, habas, zapallo, quinoa, garbanzo, fréjol rojo, zanahoria y bichuela. El plato se decora con huevo cocinado, palmito, empanaditas de viento rellenas de queso y maduro frito, completando una experiencia visual y gustativa.
Lo que diferencia a esta fanesca es la técnica. “Hemos gourmetizado un poco el tema porque usamos técnicas de cocción adecuadas para que todos los granos queden bien cocinados y al final le ponemos un poquito de crema de leche, ese es el toque final”, explica Rodríguez. Esta combinación de tradición y modernidad ha convertido a la fanesca del restaurante en una referencia gastronómica en Guayaquil.
Los locales y la experiencia de temporada
El restaurante cuenta con tres locales en Guayaquil: uno en el Yatch Club del Malecón 2000, otro en Plaza Coronel Kennedy y un tercero en el centro comercial San Eduardo Shopping. Atienden de lunes a domingo desde las 9:00 hasta las 21:00, dependiendo del local, y mantienen una fuerte presencia en redes sociales bajo el usuario @lapanga_ec.
Durante la temporada de cuaresma, la fanesca se convierte en el plato estrella. El año pasado vendieron más de 400 porciones y esperan superar esa cifra este año. Aunque el seco de chivo es el plato insignia durante el resto del año, la fanesca toma protagonismo en Semana Santa, atrayendo tanto a clientes habituales como a nuevos comensales que buscan vivir la tradición.
La experiencia de comer fanesca aquí va más allá del sabor. Es un encuentro con la memoria culinaria del país, un espacio donde la cocina criolla se celebra y se adapta a las exigencias de un público moderno que busca calidad y autenticidad. Y con un precio que parte desde los 9 dólares, se convierte en una opción que combina tradición, sabor y accesibilidad.
Lo que hace especial a la fanesca
La fanesca de La Panga es descrita por sus creadores como “muy guayaca”, porque reúne todos los ingredientes necesarios para lograr consistencia y sabor. La preparación en ollas de 70 porciones permite mantener la calidad en cada plato, mientras que la dedicación de los chefs asegura que cada detalle esté cuidado.
Para los comensales, la fanesca es un motivo de expectativa cada año. La combinación de tradición, técnica gourmet y presentación convierte al plato en una experiencia única. “Es un plato que mueve nuestras ventas todos los años para esta temporada”, reconoce Rodríguez, quien asegura que la fanesca se ha convertido en un símbolo de identidad para el restaurante.
Opciones de fanesca en Quito

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