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Diario Expreso Ecuador

Educación en ecuador

Educación nocturna en Guayaquil transforma la vida de estudiantes adultos

La Unidad Educativa Patria Ecuatoriana ofrece una alternativa inclusiva que permite a personas con trayectorias interrumpidas reconstruir su proyecto de vida

Historias de esfuerzo, como las de estudiantes trabajadores y padres de familia, evidencian que nunca es tarde para culminar el bachillerato

Historias de esfuerzo, como las de estudiantes trabajadores y padres de familia, evidencian que nunca es tarde para culminar el bachilleratoGabriel Cornejo

Gabriel Cornejo
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Lo que debes saber

  • La Unidad Educativa Patria Ecuatoriana ofrece su programa de Básica y Bachillerato Intensivo, dirigido a personas mayores de 18 años.
  • La educación nocturna no solo permite obtener un título, sino que fortalece la autoestima y abre oportunidades laborales.

La jornada nocturna en la Unidad Educativa Patria Ecuatoriana (ubicada en la Av. Portete entre la 40ava y Venezuela) se ha convertido en un espacio de segundas oportunidades, donde jóvenes y adultos retoman sus estudios en medio de múltiples desafíos personales, laborales y familiares. Lejos de ser una modalidad marginal, esta oferta educativa representa una alternativa clave para quienes buscan concluir su formación académica y proyectarse hacia un mejor futuro.

Compromiso con el valor formativo

“Estudiar en la jornada nocturna no es una limitación, es una muestra de carácter. Es la evidencia de que este personal posee disciplina, compromiso y una meta clara”, enfatiza el máster Luis Escobar Moreno, rector de la institución, quien resalta el valor formativo y humano de esta modalidad educativa.

El perfil de los estudiantes que asisten a estas clases refleja una realidad compleja. Según Jean Carlos Olvera, docente de la jornada nocturna, la mayoría son adultos mayores de 18 años con escolaridad inconclusa, trabajadores, madres o padres de familia, que enfrentan limitaciones de tiempo, ingresos inestables y desgaste físico. A pesar de ello, su experiencia de vida se convierte en un recurso valioso dentro del aula, enriqueciendo los procesos de aprendizaje desde una perspectiva práctica y realista.

“Adapto mi metodología mediante el aprendizaje significativo, relacionando los contenidos con su vida cotidiana y su entorno laboral”, explica Olvera. El docente señala que utiliza estrategias flexibles, evaluaciones formativas y herramientas accesibles como WhatsApp para facilitar la comunicación y el aprendizaje, entendiendo que sus estudiantes no cuentan con las mismas condiciones que los jóvenes de la jornada diurna.

Más allá del aprendizaje académico, la jornada nocturna fortalece la autoestima, la motivación y la esperanza de quienes buscan un mejor futuro.

Más allá del aprendizaje académico, la jornada nocturna fortalece la autoestima, la motivación y la esperanza de quienes buscan un mejor futuro.Gabriel Cornejo

Un trabajo integral con los estudiantes adultos

Sin embargo, el reto no es únicamente académico. En el ámbito emocional, muchos estudiantes llegan con frustraciones acumuladas, baja autoestima y miedo al fracaso. “Mi labor es generar confianza, motivarlos constantemente y brindarles un ambiente de respeto y apoyo”, añade el docente, quien destaca la importancia de reconstruir la seguridad personal como parte esencial del proceso educativo.

Las historias de vida que emergen en estas aulas reflejan la resiliencia de quienes deciden no rendirse. Víctor Manuel Coello Plaza, estudiante de tercer año de bachillerato y persona con discapacidad visual, encontró en esta institución la oportunidad que otras le negaron. “Agradezco al colegio que me abrió las puertas porque en ninguna institución fiscal me quisieron aceptar por mi discapacidad”, relata. Su motivación principal es continuar estudios universitarios en ciencias políticas, impulsado por el apoyo de sus hijos y su deseo de superación.

Para Coello, graduarse a los 60 años tiene un significado profundo. “Es un orgullo grande y un ejemplo para la sociedad”, afirma. Su testimonio no solo evidencia la importancia de la inclusión educativa, sino también el impacto transformador que tiene la educación cuando se convierte en un derecho accesible para todos.

Jornada noctura abre nuevas oportunidades

Otro caso es el de Darwin Carpio, quien a sus 30 años decidió retomar sus estudios tras varios años de pausa. “Perdí casi ocho años de mi vida creyendo que no podía estudiar por vergüenza”, reconoce. Hoy, su experiencia en la jornada nocturna le ha permitido desarrollar disciplina, valorar el tiempo y replantear sus metas personales y profesionales.

Carpio también destaca las dificultades de equilibrar trabajo, familia y estudio, especialmente al vivir en zonas alejadas. No obstante, considera que el esfuerzo vale la pena. “El tiempo influye mucho, pero uno aprende a valorarlo”, señala, convencido de que culminar el bachillerato es una puerta hacia mejores oportunidades laborales y personales.

Apoyo y flexibilidad institucional

Más allá del aula, los estudiantes adultos requieren acompañamiento integral. “Necesitan apoyo emocional, flexibilidad institucional y una red de apoyo sólida”, explica Olvera, quien insiste en la importancia de vincular el aprendizaje con proyectos de vida concretos que permitan a los estudiantes visualizar un futuro distinto.

La jornada nocturna, en este contexto, no solo cumple una función educativa, sino también social. El proceso de inscripción para los interesados deben presentar planilla de luz de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL), copia de cédula y promociones o libretas académicas anteriores, además la apertura de carpeta la pueden hacer en la institución o pedir información a través de sus redes sociales.

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