Trueno revela cómo creó TURR4ZO antes de volver a Ecuador: la música que reinvindica al barrio
Trueno habla sobre TURR4ZO, sus raíces argentinas y los conciertos que ofrecerá en Guayaquil y Quito. Conoce las fechas y precios

Trueno presentará el universo de TURR4ZO el 17 de septiembre en Guayaquil y el 19 en Quito.
Lo que debes saber
- Trueno cantará el 17 de septiembre en Guayaquil y el 19 en Quito
- El artista produjo 40 maquetas antes de elegir las 14 canciones de TURR4ZO
- El rapero reivindica la cumbia y el hip-hop que nacieron en los barrios
El rapero reivindica sus raíces argentinas en TURR4ZO y anticipa los espectáculos que presentará en Quito y Guayaquil durante septiembre.
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Alejandro Puga
Trueno regresará a Ecuador en septiembre de 2026 con dos conciertos de TURR4ZO World Tour. Antes de sus presentaciones en Guayaquil y Quito, Mateo Palacios conversó con EXPRESIONES sobre el proceso de creación de su cuarto álbum, las referencias que marcaron su infancia y el espectáculo que prepara para esta etapa.
El primer mate del día encuentra a Trueno frente a la cámara. Es la segunda ocasión en que habla con este suplemento y todavía conserva una deuda de la entrevista anterior: conocer Galápagos. “Ya lo dije en una canción, así que tengo que andar por ahí”, responde entre risas mientras comienza su jornada.
A sus 24 años, el músico nacido en el barrio porteño de La Boca mantiene una manera directa de hablar. Puede explicar el proceso de autorización de un sample y, segundos después, bromear sobre fútbol o contar qué vinilos compró durante su paso por Japón. Esa naturalidad también atraviesa TURR4ZO.
Publicado el 24 de abril, el disco reúne 14 canciones y funciona como un recorrido por la identidad argentina. El hip-hop convive con el tango, la cumbia, el folclore, el rock y otros sonidos que formaron parte de su infancia. Para construirlo, Trueno, Tatool y El Guincho trabajaron con cerca de 40 maquetas antes de elegir las piezas definitivas.
Parte de las canciones comenzó en el estudio que Mateo tiene en casa. Otras tomaron forma durante sesiones en Miami y Buenos Aires. El proceso no siguió una sola ruta: algunas bases viajaban entre los productores, mientras que las voces, los arreglos y los instrumentos se incorporaban conforme el concepto encontraba su dirección.
Uno de los trabajos más complejos fue conseguir la autorización de los samples. Trueno explica que el procedimiento no consistió únicamente en enviar correos o completar documentos. También debieron conversar con artistas, representantes y familiares para explicar por qué una canción aparecía en el álbum y qué significado tenía dentro de la historia.
El resultado conecta generaciones. Andrés Calamaro, Rubén Rada y Pity Álvarez conviven con Milo J, María Becerra y Neo Pistea. A ellos se suman referencias a Gustavo Cerati, Luis Alberto Spinetta, Los Wachiturros y Los Pibes Chorros. No se trata de una lista armada desde la nostalgia, sino de un reconocimiento a la música que acompañó a Trueno antes de llegar a los escenarios internacionales.
Esa lectura también aparece cuando habla del clasismo que durante años rodeó a la cumbia y a otros movimientos nacidos en barrios populares. El rapero reconoce allí una experiencia compartida con el hip-hop. Por eso utiliza canciones como Turrazo y Estilo sudaka para transformar palabras, prejuicios y recuerdos en señales de pertenencia.
Ese universo llegará el 17 de septiembre a Arena Park, en Samborondón, y dos días después al Coliseo General Rumiñahui, en Quito. Trueno estará acompañado por músicos, coristas y su equipo, pero promete una forma diferente de ocupar el escenario.
Antes de despedirse, deja otra imagen: cuando terminen las entrevistas del día, abrirá uno de los vinilos que trajo desde Japón y lo escuchará en casa. Ese mate, para entonces, seguramente ya no será el primero.
El barrio viaja por el mundo
¿Cómo consiguió reducir cerca de 40 maquetas hasta llegar a las 14 canciones de TURR4ZO?
Fue un trabajo muy fino. Hicimos alrededor de 40 maquetas, de todo, y quedó una selección muy chica. Elegimos con un criterio bastante filoso porque sentíamos que todo tenía que estar cien por ciento sólido para entrar en el disco y después en el setlist. Hay canciones terminadas, mezcladas y listas que nos encantan, pero quedaron afuera. Eso también es hacer un álbum. Veremos qué pasa con esa música en el futuro.
¿Qué tan complicado fue obtener la autorización para utilizar tantos samples?
La gente a veces piensa que es un trámite: mandas un correo y te dicen que sí. Para mí tiene algo mucho más sensible. Había que explicar por qué utilizamos esa canción, qué significaba para nosotros y por qué elegimos ese pedacito. Es casi como pedir una colaboración. Tocó hablar directamente con artistas, con familiares de quienes ya no están y con contactos muy difíciles de encontrar. Era importante mostrarles el respeto con el que hicimos todo.
¿Alguna negativa provocó que una canción quedara fuera del álbum?
Eso fue una de las cosas más lindas: nadie nos dijo que no. Nadie rechazó un sample, la grabación de un instrumento o unos coros. Lo que quedó afuera fue por una decisión nuestra. Entre los tres fuimos muy cuidadosos con los gustos y con la visión que teníamos del álbum.
Turrazo utiliza una referencia de Los Wachiturros, un grupo que tuvo éxito, pero también enfrentó burlas y clasismo. ¿Qué representó reivindicar su música?
Eso pasa con cualquier género o talento que viene de un barrio humilde. Pasó con el hip-hop, con la cumbia y con los rockeros de barrios marginados. Se comparte ese prejuicio de la sociedad. Para nosotros, Los Wachiturros eran leyendas del gueto. Éramos de una clase social parecida, teníamos oportunidades similares y ver a cinco pibes brillar era una alegría para una parte de la sociedad a la que no le llegan muchas alegrías.
¿Nunca sintió temor de que esas referencias fueran nuevamente menospreciadas?
Nunca tuve rencor ni vergüenza de mostrar y hacerle honor a todo lo que me crió. No solamente soy parte del hip-hop. También me criaron el candombe, el rock and roll, el folclore y la cumbia. Trato de unir todo dentro del universo Trueno. Los Wachiturros hicieron mucho ruido y cambiaron la música y la moda, para bien o para mal según la mirada de cada persona.
Después de recorrer Europa y otros continentes, ¿cómo resignifica una palabra como sudaka?
La canto con orgullo. Soy consciente de la historia y de las cosas que se plantearon social y políticamente sobre los sudamericanos. También sé que mi público no piensa así. En mi familia, en el teatro al que iba y entre mis amigos, sudaka nunca fue una palabra mala. Era decir: “Sí, somos de acá”. Soy sudamericano y, menos mal, porque si hubiese nacido en otra parte del mundo no sería el mismo.
Así será el espectáculo de Trueno en Ecuador
¿Cómo trasladará un disco con tantos instrumentos, coros y cambios sonoros a los conciertos?
La música en vivo me encanta. Van a estar los músicos, mis coristas y todo el equipo que llevo al escenario, pero le prometí a mi público que este show será diferente a todo lo que vio antes. Me estoy preparando para interpretar de otra manera, transmitir otras cosas y transformar el escenario. Tampoco quiero revelar demasiado porque la idea es que, cuando lo vean, descubran todo lo que armamos durante este tiempo.
¿Por qué decidió esperar antes de comenzar la gira de TURR4ZO?
Por eso empezamos a girar recién ahora y no apenas salió el disco. Quiero volver a cada país con algo nuevo. Hay una búsqueda evolutiva en mi cabeza y siento que valdrá la pena esperar. Este show va a ser otra cosa.
Sus seguidores creen que el próximo álbum podría rendir homenaje al rock argentino. ¿Están cerca de descubrir sus planes?
Si saben eso, saben más que yo. Todavía no tengo claro qué voy a hacer en el próximo álbum. Ahora empieza la gira y también empieza a aparecer nuevamente el hambre de crear. Puedo hacer lo que sea. El género que me proponga lo voy a investigar hasta quedar satisfecho, pero nunca va a dejar de haber hip-hop. Puedo hacer hasta un disco de salsa choque y va a tener hip-hop adentro.
Durante su reciente visita a Japón, ¿qué discos incorporó a su colección?
Me compré varios porque allá encuentras ediciones limitadas. Conseguí uno de Grandmaster Flash que creo que solamente estaba disponible en Japón. Me gustan mucho los discos de DJ y escuchar instrumentales cuando estoy solo en casa. También compré ediciones de Wu-Tang Clan y discos de Daft Punk. Recién llegué a Argentina, así que estoy comenzando a escucharlos.
¿Qué recuerda de su último concierto en Guayaquil?
La última vez estuvo increíble. No me olvido del show que hicimos. Guayaquil, Quito y todas las partes de Ecuador me gustan mucho. Es un país con una cultura muy zarpada, así que siempre vamos a encontrar una razón para volver.
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Guayaquil: Trueno se presentará el jueves 17 de septiembre de 2026, a las 19:00, en Arena Park, Samborondón. Las localidades son VIP + Fast Pass, $35; TURR4ZO VIP + Fast Pass, $75; y Crossover Box + Fast Pass, $130.
Quito: El concierto será el sábado 19 de septiembre, a las 19:00, en el Coliseo General Rumiñahui. Las entradas cuestan $35 en Atrevido, $50 en Bien o Mal, $70 en E.U.B. y $120 en Turrazo.
Los valores no incluyen IVA ni cargos por servicio. Los boletos están disponibles a través de BuenPlan.