Ciudad Celeste abre sus puertas a una nueva forma de vivir con mascotas
En esta ciudadela de La Puntilla, los animales ganan presencia en parques y locales, mientras sus dueños encuentran nuevos espacios para hacer comunidad

Cafeterías, restaurantes y comercios amplían sus espacios para recibir a las mascotas.
Los puntos claves
- Ciudad Celeste cuenta con al menos 20 establecimientos pet friendly, entre cafeterías, restaurantes, panaderías, tiendas y minimarkets.
- Cerca de 10 negocios especializados en mascotas funcionan en el sector, entre veterinarias, hoteles caninos, guarderías y peluquerías.
- Estos espacios, a decir de las familias, no solo amplían las opciones de recreación, sino que empiezan a transformar la manera de habitar y disfrutar los espacios urbanos junto a las mascotas.
- El parque pet friendly de Ciudad Celeste tiene circuitos de agilidad, obstáculos, áreas verdes y bebederos para los animales.
Salir a desayunar con un perro, caminar por áreas verdes sin restricciones o compartir una tarde en un parque pensado para mascotas ya forma parte de la rutina de muchos habitantes de Ciudad Celeste, en La Puntilla, Samborondón.
Mientras en distintos sectores de esta parroquia urbana crece la oferta de establecimientos pet friendly, residentes y visitantes coinciden en que este complejo residencial, ubicado en el kilómetro 11 de la vía a Samborondón, se ha convertido en uno de los principales referentes para quienes buscan integrar a los animales de compañía en sus actividades diarias.
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Durante un recorrido realizado por EXPRESO se constató que el sector cuenta con al menos 20 establecimientos que permiten el ingreso de mascotas. Cafeterías, restaurantes, panaderías, tiendas de decoración, locales comerciales e incluso minimarkets reciben a diario a clientes acompañados de sus perros o gatos. A esta oferta se suman cerca de 10 negocios especializados en servicios para animales, entre clínicas veterinarias, hoteles caninos, guarderías, peluquerías, tiendas de accesorios y locales de alimentos exclusivos para mascotas.

Ciudad Celeste convierte sus espacios comunes y restaurantes en puntos de encuentro para familias y mascotas.
Pero el punto que concentra mayor atención es el parque pet friendly de Ciudad Celeste. El espacio cuenta con circuitos de agilidad, obstáculos, áreas verdes, bebederos y zonas donde los animales pueden correr y jugar libremente.
Un parque que se volvió punto de encuentro
Cada día llegan familias de diferentes sectores de Samborondón y también de Guayaquil y Daule para aprovechar este espacio, que las familias habían pedido durante años. Los fines de semana, especialmente los domingos, la afluencia aumenta y convierte al parque en un punto de encuentro.
El pasado domingo, EXPRESO recorrió el lugar y observó cómo decenas de familias llegaban acompañadas de perros de distintos tamaños y razas. Algunos participaban en actividades de destreza; otros caminaban por los senderos, descansaban bajo los árboles o interactuaban con otros animales.
El ambiente era distinto al de un parque tradicional. Los perros corrían, jugaban y socializaban mientras sus dueños intercambiaban recomendaciones sobre alimentación, veterinarios y cuidados. También hubo presencia de gatos, trasladados por sus propietarios en coches especiales o con arnés, lo que despertó la curiosidad de los asistentes.
Aún estamos en pañales en esta tendencia que, por cierto, es hermosa. Todos vamos aprendiendo en el camino”.
“Ya nos conocemos casi todos. Uno termina haciendo amigos porque siempre coincidimos en los mismos horarios. Primero juegan los perros y luego comenzamos a conversar nosotros”, cuenta María Fernanda Espinoza, residente de la etapa La Serena, quien visita el parque casi todos los días junto a Luna, una golden retriever de tres años.

Familias llegan desde Samborondón, Guayaquil y Daule para disfrutar del parque pet friendly, de Ciudad Celeste.
Para Carlos Andrade, vecino de Estribor, estos espacios han transformado la convivencia dentro de Ciudad Celeste. “Antes cada quien salía por su lado. Ahora hay una comunidad muy bonita. Si alguien necesita ayuda con su mascota, siempre aparece otra persona que recomienda un veterinario, un entrenador o simplemente comparte un consejo”, comenta.
La oferta también crece alrededor de las mascotas
En otro sector del parque, Valeria Molina, residente de Babor, esperaba participar en una de las actividades organizadas durante la feria que se desarrolla periódicamente en el lugar. “Hay concursos, campañas de adopción, vacunación y charlas sobre comportamiento animal. La gente no solo viene a pasear, también aprende”, explica.
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El parque también atrae a familias de urbanizaciones como La Joya, Villa Club, Santa María Casa Grande y Plaza Lagos. Algunas incluso recorren varios kilómetros para llegar hasta Ciudad Celeste.
“Venimos desde Villa Club (La Aurora, Daule) casi todos los fines de semana porque aquí nuestro perro realmente disfruta. Corre, juega con otros perros y nosotros también aprovechamos para desayunar o tomar café”, cuenta Andrea Salazar, quien llegó junto a su esposo y sus dos mascotas.
Me gustaría que avancemos hacia ciudades donde se respete y proteja a los animales, donde exista menos abandono”.
La tendencia también se refleja en la zona comercial. Es común observar perros junto a las mesas de cafeterías, bebiendo agua en recipientes colocados por los establecimientos o acompañando a sus dueños durante sus compras. Una escena que hace algunos años era poco habitual en el cantón.

La convivencia con mascotas empieza a ganar espacio en la planificación urbana.
Los propietarios de estos locales aseguran que permitir el ingreso de mascotas no solo ha vuelto más amigable el ambiente, sino que también ha atraído a nuevos clientes y, en algunos casos, se ha reflejado en un incremento de las ventas. Para ellos, abrir las puertas a quienes llegan acompañados de sus animales se ha convertido en un valor agregado.
Compartir más tiempo también pesa
Esta apertura también es valorada por quienes buscan compartir más tiempo con sus mascotas. “Yo tengo a mi perrito Doni, que fue quien me ayudó en una etapa de duelo. Fue quien me ayudó a levantarme y lo amo, y me gusta compartir con él. Trabajo más de 10 horas al día. Por eso, cuando salgo y tengo la oportunidad de hacerlo, busco lugares que le den cabida. En Ciudad Celeste y en Samborondón en sí son muchos ya los espacios y eso me agrada. Es el reflejo de que como sociedad vamos avanzando. Vamos haciendo las cosas de forma ordenada”, cuenta una residente.
Esta percepción también encuentra respaldo en investigaciones sobre el comportamiento de los consumidores. Un estudio publicado en 2024 en el International Journal of Hospitality Management encontró que el valor que los dueños de perros perciben en los restaurantes pet friendly está relacionado con una mayor intención de compra y una mayor disposición a pagar.
Tendencia
Respecto a esta modalidad, el Municipio de Samborondón revela que todos los espacios municipales son pet friendly, con excepción del Parque Histórico, por seguridad de los propios animales, tanto de los que se encuentran en el parque como de los que las familias podrían llevar.
“El Municipio no maneja un registro de hogares por tenencia de mascotas, pero con corte a junio de 2026 ya se han atendido 1.500 familias que van con sus mascotas a través de brigadas y servicios veterinarios municipales”, explicó. El Cabildo cuenta además con una ordenanza que regula la protección, crianza, tenencia, comercialización y cuidado de los animales.

Al menos 40 comercios ya son pet friendly en la parroquia urbana La Puntilla. En Ciudad Celeste hay un parque completamente para mascotas con juegos y dinámicas caninas
Una ciudad que empieza a pensar en las mascotas
Para muchos residentes, este cambio responde a una nueva forma de entender la relación con los animales. “Hoy los perros y los gatos son parte de la familia. Ya no se los deja en casa mientras uno sale. Se buscan lugares donde todos puedan compartir juntos”, señala Patricia Cedeño, vecina de Estribor.
En esa misma línea, Romina Cáceres, habitante de Entre Ríos y estudiante de arquitectura, asegura que La Puntilla avanza hacia una cultura donde los animales forman parte de la planificación urbana. “Una ciudad que integra a las mascotas también fomenta mejores prácticas: recoger desechos, respetar normas de convivencia y promover el cuidado animal. Estos espacios aumentan el atractivo urbano y pueden convertirse en un elemento diferenciador para zonas residenciales y turísticas”, sostiene.
Estudios

El parque reúne a perros de distintos tamaños y razas durante los fines de semana.
Para Cáceres, el reto a futuro es que esta visión se amplíe. “Me gustaría que avancemos hacia ciudades donde se respete y proteja a los animales, donde exista menos abandono y una comunidad comprometida con construir espacios más desarrollados e inclusivos. Pero eso sí, uno debe adoptar cambios: mantener a las mascotas bajo control, recoger sus desechos y respetar las áreas y normas establecidas para garantizar que estos espacios puedan ser disfrutados por todos es fundamental”, sentencia.
Sonia Mendoza, quien habita en La Puntilla, coincide. “La convivencia también exige responsabilidad de los propietarios. Aún estamos en pañales en esta tendencia que, por cierto, es hermosa. Todos vamos aprendiendo en el camino. Y todos debemos irnos adaptando. Con normas, empatía, cuidados y respeto”, señaló.