Artistas ecuatorianos integran exposición sobre despojo y memoria en Chicago
Obras de Karina Aguilera Skvirsky, Saskia Calderón, el Colectivo Tawna, el Colectivo Ayllu y Purita Pelayo forman parte de Dispossessions in the Americas

La exposición, que reúne más de 40 obras de arte hechas por 36 artistas contemporáneos de América Latina, estará abierta hasta mediados de julio.
La relación entre memoria, territorio, cuerpo e identidad es uno de los ejes de Dispossessions in the Americas, una exposición que se presenta en Wrightwood 659, en Chicago, y que reúne más de cuarenta obras elaboradas por artistas de diferentes países del continente.
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Entre los participantes destacan varios creadores ecuatorianos cuyas propuestas abordan experiencias vinculadas con la historia, los archivos, las comunidades y los procesos de resistencia cultural.
La muestra propone una reflexión sobre las múltiples formas de despojo que han marcado a las Américas, desde las consecuencias del colonialismo hasta las disputas contemporáneas relacionadas con el territorio, la representación y los derechos de diversas comunidades
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Estos son los creadores
Uno de los nombres presentes en la exposición es el de Karina Aguilera Skvirsky, artista ecuatoriano-estadounidense cuya obra Monumento al pasado para el futuro, Sol toma como punto de partida el complejo arqueológico de Ingapirca.
A través de collages elaborados con fibra de alpaca e imágenes fotográficas, la artista explora las técnicas constructivas incas y los conocimientos arquitectónicos desarrollados en los Andes, al tiempo que reflexiona sobre la dispersión de objetos patrimoniales en colecciones internacionales.

Monumento al pasado para el futuro, Sol de Karina Aguilera Skvirsky es una de las piezas participantes.
También participa Saskia Calderón con Lunas que no vi, un video en el que la artista recurre a la ópera para dialogar con saberes indígenas relacionados con los ciclos lunares. La obra conecta prácticas agrícolas de comunidades kichwas andinas con reflexiones sobre la memoria, la pérdida y la continuidad de conocimientos ancestrales, utilizando la voz y la imagen como herramientas para vincular distintas temporalidades.
La exposición también incorpora el archivo fotográfico de Purita Pelayo, quien documentó durante las décadas de 1980 y 1990 la vida de las comunidades trans y LGBTIQ+ en Ecuador. Sus imágenes registran tanto momentos cotidianos como acciones de activismo y movilización social que formaron parte de las luchas por el reconocimiento de derechos y que precedieron a la despenalización de la homosexualidad en el país en 1997.

El archivo de Purita Pelayo documenta las vidas, luchas y formas de resiliencia de las comunidades trans y LGBTIQ+ del Ecuador durante las décadas de 1980 y 1990.
De lo individual a lo colectivo
Las experiencias de las comunidades amazónicas ocupan otro espacio dentro de la muestra a través de LLAKI, una instalación fotográfica y audiovisual desarrollada por el Colectivo Tawna en colaboración con Maite Arias. El proyecto surge de un trabajo de investigación con la comunidad Kichwa Canelos y aborda temas como la sexualidad, las identidades LGBTIQ+ amazónicas y las relaciones entre género, territorio y espiritualidad.
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La propuesta reúne imágenes y relatos que exploran la vida cotidiana y afectiva de sus protagonistas, así como conocimientos culturales asociados a la cerámica, los roles de género y las figuras espirituales presentes en la cosmovisión amazónica. A través de la fotografía y el video, la obra construye una narrativa centrada en la resistencia cultural y la afirmación de identidades históricamente marginadas.
Por su parte, el Colectivo Ayllu presenta No nos culpen por lo que pasó (Don't blame us for what happened), una intervención basada en una imagen del siglo XVI atribuida a Theodor de Bry.
La obra revisa uno de los registros más tempranos de violencia colonial contra personas indígenas con identidades sexuales y de género diversas, incorporando nuevas consignas y lecturas críticas que cuestionan las categorías impuestas durante el proceso colonizador.
El proyecto, desarrollado en un edificio diseñado por el arquitecto japonés Tadao Ando, reconocido por su trabajo con el concreto, la luz y los espacios minimalistas, se podrá visitar hasta el 18 de julio.