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Diario Expreso Ecuador

Gabriela Ponce: “Lo que pasa con el pueblo ecuatoriano es muy fascistoide”

La vocalista y clarinetista de Pasto, Colombia, se presentará en Ibarra en el evento ecofeminista Cholita Fest, el 4 de julio

Gabriela Ponce publicó en 2023 su álbum debutc como solita, 'El sur del ser'. También forma parte de las bandas Verbalia y Buha 2030.

Gabriela Ponce publicó en 2023 su álbum debutc como solita, 'El sur del ser'. También forma parte de las bandas Verbalia y Buha 2030.Richi 2.0

Marco Martinez
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No me canso de celebrar la libertad con la que se mueven los artistas de las nuevas camadas, que ponen a dialogar (o conflictuar) diversos estilos. Y una muestra de ello es la propuesta de la artista colombiana Gabriela Ponce, quien mantiene una relación de cariño con la música hecha en Ecuador.

Un día después de abrir el show de la argentina Juana Molina en Bogotá (27 de mayo de 2026), Gabriela atendió a EXPRESIONES para hablar sobre sus nexos con nuestro país, sus otros proyectos e incluso de política.

Y nos dejó claro que no es una mujer de retóricas vacías sino de convicciones, como hija de un país que lleva décadas sufriendo una violencia sin límites.

En su música conviven muy bien el trip hop, folk, elementos rockeros, la balada...

He tenido una formación muy larga en la música. Soy de Pasto, pero crecí en el municipio de Túquerres también, en la banda del pueblo, sé leer (música) desde muy pequeña. He abordado la música académica desde muy niña y también las músicas populares. Más grande tuve influencia fuerte del jazz, estudié eso en la Universidad Nacional, en Bogotá. Pero he cogido mucha calle siempre. Y he sido muy rockera desde pequeña. El conservatorio siempre me pareció un lugar muy limitado, y por el contrario Bogotá me ha enseñado mucho en cada ‘chuzo’, decimos nosotros, en cada bar donde se pueda tocar. También he habitado espacios más grandes, teatros y festivales importantes.

Se nota la influencia de la canción social también.

Sí y también de la lucha política, porque en Colombia hemos vivido un conflicto muy largo, mucho más atroz que las dictaduras del cono sur (Argentina y Chile) en vidas humanas. Eso fue siempre un tema en mi casa.

¿Siente como artista y como melómana que se han achicado las brechas entre las escenas de los países latinoamericanos? Nos conocemos muy poco, estando tan cerca.

Oigo mucha música que se hace aquí en Bogotá, o mucha música de Pasto, y como que estoy demasiado imbuida en el barrio y la gente que conozco. Tanto que a veces digo: “Uy, tengo que poner también la oreja en Chile, Argentina, Brasil”.

Hace un par de años EXPRESIONES entrevistó a la banda Acid Yesit, de Pasto, y ellos se sentían más conectados con la escena ecuatoriana que con la colombiana.

Los pastusos somos una especie de parias en Colombia, históricamente hemos sido relegados y burlados. Eso tiene un antecedente: en Pasto la causa independentista no era celebrada. Por el contrario, se hizo oposición. Pero más allá de eso, he sido muy cercana a las músicas del Ecuador, el sanjuanito, ahí en Nariño se hace el bambuco sureño. Crecí muy conectada con la escena vieja de Quito, mi abuelo estudió allá en la (Universidad) Central.

¿Qué artistas ecuatorianos?

Las hermanas Mendoza Suasti, Byron Caicedo, Olmedo Torres, el dúo Benítez Valencia. Una de las más importantes de mi infancia es Los Brillantes. Al final, es la voz de mi mamá, con toda esta música del Ecuador.

¿Y de otros estilos?

Claro. Por ejemplo, Mariela Espinosa con su banda Sr. Maniquí y Munn. Es una nena que admiro y me gusta mucho. También Ravia de Rafaela Valarezo, la Muy Valen, Lumazul, Pánico...

¿Qué podría aprender la escena ecuatoriana de la colombiana? Y viceversa.

En Ecuador tienen una virtud tremenda: a pesar de estar como en pleno apocalipsis político, se toman muy en serio la profesión. Son bien aguerridos y podría decir que bien ambiciosos, en el sentido de la convicción. Para hacer música hay que estar muy convencido todos los segundos del día.

Es inevitable hablar de política.

En Colombia estamos viviendo un momento político diferente, hemos crecido en el conflicto. El conflicto político más extremo que se te ocurra, con muchas aristas de la guerra. No es fácil hablar de eso, pero desde hace cuatro años, en este gobierno de Gustavo Petro hemos tenido varios ministros de cultura, ahí se sintió un poco de inestabilidad. Sin embargo, también hay gente articulada alrededor del arte, inclusive en las provincias o ciudades más pequeñas.

Buha 2030, grupo de jazz rock experimental en el que Gabriela también participa.

Buha 2030, grupo de jazz rock experimental en el que Gabriela también participa.Richi 2.0

Ecuador también puede aprender mucho de Colombia.

Como que el público responde tal vez más acá en Colombia que en Ecuador. Pero yo no le echaría la culpa a la gente, sino que cuando la felicidad la acaparan las mismas élites de siempre, es difícil tener atención y posibilidades de encuentro para la gente. A mí me duele mucho lo que está pasando con el pueblo ecuatoriano, es muy fascistoide lo que sucede. Aquí lo hemos vivido también: la persecución política, el silenciamiento de la prensa, apagar la llama del arte y de lo que sucede con la imaginación de la gente.

Este 21 de junio será el balotaje presidencial en su país.

Hemos expresado nuestra postura de defender este proyecto político, que por primera vez se plantea un país distinto. Pacificar nuestros países no será cosa de cuatro ni cinco años, son procesos muy largos, conflictos muy profundos. Pero siento que acá en Colombia, volviendo al tema de la música, estamos en esa lucha de seguir formando públicos. Al menos en Bogotá la gente está más presta a atender. Nuestra labor como artistas no tiene sentido sin el otro lado de la comunicación.

También en Verbalia y Buha 2030

Gabriela Ponce también forma parte de las agrupaciones Verbalia y Buha 2030, sus primeros proyectos antes de su proyecto solista.

“Ambas recogen mucho ese espíritu juvenil destrozado. Como quien vuelve de sus fantasías y sus ilusiones llena de frío y herida por la ciudad y la voracidad del mundo”, nos explica.

A pesar de ser bandas hermanas, pues comparten varios músicos, son iniciativas con un sonido muy marcado cada uno. “Como que la voz creativa sí ha encontrado una ruta distinta en cada proyecto, siento que no se confunden entres sí”.

Considera que Buha 2030 “es un experimento artístico permanente. Es un proceso así muy vibrante y transdisciplinar. Nos gusta escribir, hacer videos, leer cosas juntos. Estamos componiendo el tercer disco”, luego de Amoral inmortal (2021) e Ibago (2025).

Con respecto a Verbalia “es más popera, medio noventera y mucho más melódica. Es una banda muy de coros. Vamos a ver si sacamos un disco también este año”, tras su debut, Tusa doble tusa (2023).

Colaboraciones con músicos ecuatorianos

Gabriela tocó el clarinete en la canción Máscara o espejo, del álbum Corazón de guagua (sello In-correcto, 2024) del proyecto San Pedro Bonfim

También colaboró en el disco El Elegido (Clvb de Pesca, 2025) de Mauro Samaniego, en el tema Mezcla explosiva.

Además aprovechó los dos conciertos que dio junto a Pedro Bonfim en Quito (18 y 19 de julio de 2025) para producir con Felipe Lizarzaburu, de La Máquina Camaleón, su nuevo EP, titulado Ponc, ponc, ponc, un guiño al punk usando su apellido. Tendrá cuatro tracks, de los cuales ya publicó No futuro y La Traga.

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