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Diario Expreso Ecuador

Grace Calero vuelve a Ecuador con su hija tras cinco días detenidas en EE. UU. por ICE

Grace Calero y su hija volvieron a Guayaquil tras cinco días detenidas y tres traslados. La salud de la joven motivó su retorno

Referencial.Grace Calero abraza a su hija tras regresar a Guayaquil.

Referencial.Grace Calero abraza a su hija tras regresar a Guayaquil.Cortesía

Valeria Alvear
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Grace Calero y su hija, Giulianna Carriel, regresaron a Ecuador después de permanecer cinco días detenidas y ser trasladadas por tres cárceles en Estados Unidos. Ambas fueron aprehendidas luego de sufrir un siniestro de tránsito y mientras todavía recibían atención médica en un hospital de Florida.

La ecuatoriana asegura que dejó atrás su trabajo, sus pertenencias y la vida que había construido durante tres años. Aunque volver a Guayaquil y reencontrarse con su familia le ha dado tranquilidad, afirma que todavía enfrenta las secuelas físicas y emocionales de lo ocurrido.

Existe esa lucha de sentimientos, de saber que estamos en casa y eso nos reconforta. Estamos siendo cuidadas y protegidas, y eso definitivamente nos llena el alma”, expresó Calero en una entrevista con EXPRESO.

Un accidente cambió el rumbo de Grace Calero y su hija

El 20 de agosto de 2026, Grace, de 39 años, regresaba de trabajar hacia su domicilio junto con Giulianna, de 19 años, cuando otro vehículo perdió el control, invadió su carril y chocó de frente contra su automóvil.

Según su relato, el impacto hizo que el vehículo diera aproximadamente siete vueltas sobre la autopista. Ambas consiguieron salir con vida y fueron trasladadas en ambulancia a un hospital de Florida.

Grace presentaba dolores en el cuello y la espalda, por lo que le colocaron un collarín. Los médicos también realizaban tomografías y otros exámenes para descartar lesiones en órganos internos. Su hija, diagnosticada con ansiedad y depresión, esperaba recibir su medicación psiquiátrica.

Automóvil con graves daños tras el choque en la carretera.

Automóvil con graves daños tras el choque en la carretera.Foto: Cortesía

Grace vivía en Estados Unidos desde agosto de 2023. Según explicó, salió de Ecuador por una situación que ponía en riesgo su seguridad y la de su hija, aunque evitó revelar detalles por recomendación de sus abogados. 

Tras llegar a ese país, presentó una solicitud de asilo afirmativo ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (Uscis). Su hija, Giulianna Carriel, viajó en febrero de 2025 y fue incluida en el trámite migratorio de su madre, que todavía estaba en curso cuando ambas fueron detenidas.

Durante la atención apareció un agente que, de acuerdo con Calero, afirmó que necesitaba recopilar información sobre el accidente y realizar preguntas relacionadas con su situación migratoria.

La ecuatoriana explicó que entregó voluntariamente sus datos porque contaba con licencia de conducir, seguro vehicular y un proceso de asilo en curso. 

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Grace asegura que no recibió una explicación sobre su detención

El agente permaneció cerca de cuatro horas en la habitación, según la versión de Grace. Inicialmente les indicó que se trataba de preguntas de rutina, pero cerca de la medianoche les comunicó que ambas serían detenidas.

Calero afirma que el uniformado no se identificó claramente ni presentó una orden. Por esta razón, no puede confirmar a qué institución pertenecía el agente que las retiró del hospital.

En ningún momento el oficial fue transparente, ni dijo quién era. No tenía una identificación visible, una cámara corporal ni una orden”, sostuvo.

Grace fue esposada frente a su hija. Giulianna permanecía conectada a una vía intravenosa y había recibido un sedante después de presentar una crisis. La madre desconoce si un médico autorizó formalmente el alta o determinó que la joven se encontraba en condiciones para ser trasladada.

La familia tampoco recibió información inmediata sobre el lugar al que serían llevadas. Grace fue retirada primero y, aproximadamente dos horas después, su hija llegó al primer centro de detención.

La ecuatoriana indicó que no pudo comunicarse con un abogado en ese momento ni recibió un documento que detallará la causa de la detención. Las acciones legales y la revisión de los documentos están en manos de su abogado, Filipe Arroyo, en Florida.

Su familia tardó casi 48 horas en conocer su ubicación

Durante las primeras 48 horas, la familia no supo con exactitud dónde se encontraban Grace y Giulianna. La localización fue posible con la intervención de la Cancillería de Ecuador y el consulado ecuatoriano, según relató Calero.

Madre e hija permanecieron juntas durante los cinco días de detención, pero fueron trasladadas por tres cárceles. Grace recordó que cada cambio de centro aumentaba el temor de que fueran separadas.

Cada vez que entraban a la celda, yo solamente esperaba que dijeran los dos apellidos juntos”, contó. También afirmó que compartieron espacios con personas procesadas por otros motivos y que no existía un trato diferenciado para quienes estaban bajo custodia migratoria.

Una de sus mayores preocupaciones fue la salud de Giulianna. Según su testimonio, la joven estuvo tres días sin recibir su medicación psiquiátrica. En los dos primeros establecimientos tampoco les proporcionaron analgésicos para aliviar los dolores provocados por el accidente.

Fue en la tercera cárcel donde el personal médico revisó el historial clínico de la joven y confirmó sus prescripciones. Sin embargo, Grace sostiene que solo le entregaron dos de los tres medicamentos y que esto ocurrió durante el penúltimo día de detención.

Grace Calero junto a su hija Giulianna en la ceremonia de graduación, antes de ser detenidas.

Grace Calero junto a su hija Giulianna en la ceremonia de graduación, antes de ser detenidas.Cortesía

La salud de su hija motivó el retorno a Ecuador

Grace aceptó el retorno voluntario principalmente por temor a que la condición de su hija empeorara dentro de uno de los establecimientos.

Si hubiera estado sola, quizás me quedaba luchando hasta el final. Pero no podía permitir que mi hija tuviera otra crisis ahí adentro y pudiera pasar lo peor”, explicó.

El regreso se produjo sin que pudieran recuperar la mayoría de sus pertenencias. Una hermana consiguió comprarles algo de ropa y colocarlo en una pequeña maleta. El resto quedó en Estados Unidos.

Perdimos todo lo que habíamos construido en este tiempo, el trabajo en el que estaba y todo lo demás”, señaló.

Tras llegar a Ecuador, Grace manifestó que se siente agradecida por la solidaridad de familiares, amigos y personas que conocieron su caso. No obstante, asegura que la incertidumbre, el temor y las afectaciones físicas y emocionales continúan.

El dolor físico y mental todavía está latente. Todo ocurrió tan rápido que nuestra vida dio un giro inesperado de la forma más abrupta”, afirmó.

Ahora espera que su experiencia permita visibilizar las condiciones que enfrentan otras personas bajo custodia migratoria en Estados Unidos. Sobre la posibilidad de regresar a ese país, indicó que cualquier decisión dependerá del proceso legal que lleva adelante su abogado.

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