Plan de seguridad
Daniel Noboa cierra otra fase de seguridad sin declarar victoria: ¿qué viene ahora?
El Gobierno dejará vencer el estado de excepción tras operativos y más de 5.000 detenidos.Expertos advierten que las estructuras criminales siguen activas

Noboa no extenderá el estado de excepción que termina el 1 de junio en Ecuador.
Lo que debes saber
- Noboa no extenderá el estado de excepción que termina el 1 de junio en Ecuador.
- El toque de queda dejó 717 detenidos ligados a bandas y 9 toneladas de droga.
- Expertos advierten que el crimen organizado mantiene capacidad de reorganización.
El Gobierno de Daniel Noboa no extenderá el estado de excepción que termina el 1 de junio, aunque mantendrá operaciones especiales contra el crimen organizado y el narcoterrorismo. El fin del toque de queda dejó más de 5.000 detenidos, 717 vinculados a estructuras criminales y 9,2 toneladas de droga decomisadas, pero expertos advierten que el conflicto armado interno no ha sido superado y que las bandas mantienen capacidad de reorganización en zonas con débil presencia estatal.
El Gobierno de Daniel Noboa se prepara para cerrar una nueva etapa de su política de seguridad. El estado de excepción vigente concluirá el próximo 1 de junio y, según confirmó el mandatario, no será renovado.
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La decisión marca el fin temporal de una de las herramientas más utilizadas por el Ejecutivo para enfrentar la violencia criminal durante los últimos meses.
Sin embargo, lejos de proyectar una victoria definitiva, Noboa advirtió que podrían aplicarse nuevas medidas de emergencia si las operaciones contra el crimen organizado y el narcoterrorismo así lo requieren.
El anuncio llega pocos días después de que finalizara el toque de queda el pasado 18 de mayo, en medio de una estrategia estatal que busca mantener presión sobre las bandas criminales sin sostener restricciones permanentes.
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Más de 5.000 detenidos y 56 operaciones
El balance oficial del toque de queda refleja la magnitud del despliegue operativo realizado entre el 3 y el 18 de mayo.
Durante ese periodo, las fuerzas de seguridad ejecutaron 56 operaciones contra estructuras criminales. El resultado dejó 5.012 aprehendidos, de los cuales 717 fueron identificados como personas vinculadas a organizaciones delictivas y 85 catalogados como individuos de interés relevante.
Además, el Bloque de Seguridad reportó la captura de dos objetivos de alto valor, la incautación de 9,2 toneladas de droga, 504 armas decomisadas y 394 allanamientos.
Uno de los puntos que más destacan fuentes de seguridad es la afectación a 153 estructuras logísticas criminales, relacionadas con transporte, almacenamiento y financiamiento de organizaciones delictivas.
¿Se superó el conflicto armado interno?
Para Diego Pérez, docente de la Escuela de Seguridad y Defensa del IAEN, el conflicto armado interno declarado en Ecuador en 2024 no ha sido superado.
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“El Ecuador va a seguir siendo un sitio relevante para el tráfico de drogas”, sostiene el académico. A su criterio, el país mantiene una posición estratégica dentro de las rutas internacionales del narcotráfico y seguirá siendo un punto de interés para organizaciones criminales transnacionales.
Pérez considera que la estrategia estatal se ha concentrado en acciones tácticas e inmediatas —operativos, capturas y estados de excepción— sin consolidar capacidades permanentes en los territorios más vulnerables. “Se ha confundido la acción táctica con la acción estratégica”, advierte.

El toque de queda dejó 717 detenidos ligados a bandas y 9 toneladas de droga.
Según el experto, detener a cientos de integrantes de bandas no implica necesariamente desmantelar las estructuras criminales, ya que estas organizaciones tienen capacidad de reemplazo rápido en zonas marcadas por pobreza, exclusión y débil presencia estatal.
La advertencia apunta especialmente a provincias costeras, zonas fronterizas y sectores urbanos periféricos donde las redes criminales reclutan jóvenes y expanden economías ilícitas vinculadas al narcotráfico, la extorsión y la minería ilegal.
El bloque de seguridad debe seguir dando golpes al narcotráfico con operaciones coordinadas y con inteligencia nacional e internacional. El trabajo debe ser 24/7.
El Gobierno apuesta por operaciones focalizadas
Tras el fin del toque de queda, el Ejecutivo busca sostener una estrategia más flexible: evitar restricciones masivas permanentes y priorizar operaciones focalizadas apoyadas por inteligencia y cooperación internacional.
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Byron Sanmiguel, experto en seguridad, considera que esa continuidad operativa será clave para contener a las organizaciones narcodelictivas.
“El bloque de seguridad debe seguir golpeando al narcotráfico con operaciones coordinadas entre Policía y Fuerzas Armadas, con inteligencia del Centro Nacional y cooperación internacional con Estados Unidos y Europol”, afirma.
El cambio de enfoque implica depender menos de restricciones generalizadas y apostar por intervenciones específicas contra redes criminales, corredores logísticos y economías ilícitas.
El desafío económico detrás de la seguridad
El nuevo escenario también expone otro problema estructural: la capacidad financiera y logística del Estado para sostener una guerra prolongada contra el crimen organizado.
Informes de rendición de cuentas del Ministerio de Defensa revelan que las Fuerzas Armadas han necesitado apoyo logístico mediante donaciones de empresas privadas y civiles para mantener operativos y reforzar equipamiento.
El Ecuador va a seguir siendo un sitio relevante para el tráfico de drogas. Se ha confundido la acción táctica con la acción estratégica. La advertencia continúa cada vez más fuerte.
El dato refleja limitaciones presupuestarias en un contexto donde la seguridad demanda despliegues permanentes en puertos, cárceles, carreteras y fronteras.
Para Mario Pazmiño, director para América Latina de Security College y exdirector de Inteligencia Militar, el problema también radica en la metodología aplicada durante el toque de queda.
Según su análisis, la medida no desarticuló las estructuras criminales, sino que provocó desplazamientos hacia otras zonas del país.
Pazmiño sostiene que parte de la reducción temporal de violencia en ciertas provincias respondió a movimientos tácticos de las bandas y no necesariamente a una disminución estructural del delito.
El experto advierte que, tras el levantamiento del toque de queda, ya se registraron nuevas masacres en provincias como Manabí y El Oro, lo que evidenciaría el retorno de organizaciones criminales a territorios previamente intervenidos.
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Expertos advierten que el crimen organizado mantiene capacidad de reorganización.
Una nueva etapa sin garantías de estabilidad
El Gobierno de Noboa intenta ahora sostener resultados operativos sin depender permanentemente de estados de excepción. Pero especialistas coinciden en que el desafío no solo es policial o militar.
La continuidad de las economías criminales, la fragilidad institucional en ciertos territorios y la capacidad de adaptación de las bandas mantienen abierto el debate sobre si Ecuador realmente logró superar el conflicto armado interno o si apenas atraviesa una nueva fase de contención temporal.