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Diario Expreso Ecuador

El toque de queda: Los desafíos y oportunidades psicológicos de una experiencia difícil

El toque de queda dejó miedo y tensión en todos, pero también abrió espacios para la reflexión y la convivencia familiar

No toda limitación nos quita libertad

No toda limitación nos quita libertadMagnific

Mayko Garzozi D.
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Lo que debes saber:

  • El toque de queda transformó la rutina diaria y afectó tanto la economía como la vida social.
  • El aislamiento permitió a las personas reflexionar sobre sí mismas y sus relaciones personales.
  • La experiencia despertó preguntas sobre la libertad y el compromiso con la seguridad del país.

El Ecuador está atravesando un momento delicado. La violencia y el crimen forzaron la mano para que se implemente un toque de queda que cambió nuestro modo de vivir. Todos sentimos los efectos de esta decisión. Nuestra economía sufrió porque el ocio y las salidas recreativas se vieron cortadas. 

No se puede decir que fue una situación fácil, pero quizás un cambio de perspectiva nos ayudó a sobrepasar de mejor manera este momento difícil. Las limitaciones, después de todo, con el enfoque correcto, tienen la capacidad de volverse oportunidades.

Para algunos, la dificultad pudo darse en forma de no poder salir. El fin de semana, ese momento para divertirse y para liberar tensión, no fue posible durante un tiempo. Quedarse en casa pudo parecer aburrido, pero quizás también permitió reflexionar sobre la vida personal, sobre las cosas que a veces la salida de cada viernes o sábado no nos permite analizar. 

Las actividades y las salidas pueden también ser una manera de desconocer cosas internas que nos afectan y en las que no queremos pensar. El aburrimiento que queremos evitar puede llevarnos a preguntarnos varias cosas sobre nosotros mismos que nos ayuden a conocernos mejor.

No toda limitación nos quita libertad

Puede suceder incluso lo contrario: que las limitaciones nos enseñen el camino hacia partes de nosotros mismos que aún no conocemos. La ilusión de que cada semana que salimos algo nuevo puede pasar no suele ser más que eso, una ilusión. 

Todos hemos pasado por ese momento en que los planes se repiten, con las mismas personas y conversaciones. Esa libertad que el toque de queda nos coartó, pudo abrirnos hacia cosas verdaderamente nuevas, a reflexiones que den oportunidad a nuevas versiones de nosotros mismos.

Puede que este toque de queda, que muchos pasaron con angustia y desesperación, haya permitido que familias, parejas o personas que comparten una vivienda interactuaran más. No salir pudo significar finalmente el momento de tener conversaciones que los planes habituales nos ayudan a evitar.

Finalmente, la situación de excepción en la que vivimos puede también permitirnos tiempo para preguntarnos sobre nuestro compromiso cívico. Quizás esta serie de medidas, difíciles de atravesar, sea la oportunidad de verdaderamente despertar en nosotros un sentimiento colectivo respecto al valor que tiene la seguridad en nuestro país.

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