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Sociedades Anónimas Deportivas, atractivas, pero no una solución mágica a la crisis
La implementación de esta figura espera reglamento y el escenario no sería sencillo para los clubes grandes, que deben ordenar sus finanzas previamente.

La hinchada de Barcelona exige a la dirigencia frente a los malos resultados internacionales.
El interés por parte del grupo mexicano Caliente en Barcelona SC levantó en los últimos días el debate sobre la viabilidad de una inversión en el club por medio de la figura de Sociedad Anónima Deportiva (SAD). Y es que la posibilidad de que aparezca un respaldo económico fuerte para la institución, endeudada, y con poca capacidad de gestión, ilusiona a los hinchas; sin embargo esa está de lejos en ser una solución a corto plazo.
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Según pudo confirmar EXPRESO con una fuente cercana al club, el sondeo por parte de empresarios mexicanos fue real y se dio como un primer contacto para evaluar una futura inversión en el Ídolo, siempre y cuando el club se transforme en SAD.
Pese a ello, es justamente esa la parte del plan que no resulta tan sencilla, ya que más allá de que la nueva Ley del Deporte incluyó la transformación de los clubes a esa figura, el propio artículo impone requisitos que, de no ordenar Barcelona sus deudas, no podría cumplir.
Un objetivo con requisitos a aprobar
La mencionada ley, en su artículo 181 establece que para pasar a ser Sociedad Anónima, un club debe contar con una “resolución expresa de la asamblea general conforme a sus estatutos, tener la autorización del ente rector del deporte o quien haga sus veces en el ámbito de sus competencias, previa verificación del cumplimiento de sus obligaciones legales y deportivas; y los demás requisitos que para el efecto emita la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros en la normativa secundaria respectiva”.
El mecanismo de cumplimiento de estos requisitos, así como disposiciones adicionales, deberán especificarse en el reglamento de la ley, que tendría que emitirse a mediados de junio, pues la propia ley, en sus disposiciones transitorias, establece un plazo de 120 días a partir de su promulgación que fue el 11 de febrero.
Para el exdirigente de Barcelona, Rafael Verduga, el camino de una Sociedad Anónima Deportiva es el único posible para la situación actual del cuadro amarillo. “Nosotros, hace cuatro años, presentamos un plan para manejar Barcelona como club deportivo, pero hoy en día esa figura ya no la veo viable por el nivel de déficit que se ha generado. Creo que el camino es la SAD, y creo que también lo es para Emelec”, explicó a EXPRESO.
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Más allá del grupo económico que pudiera interesarse, Verduga considera que la figura de Sociedad Anónima debería instalarse, pues quien llegue con deseo de invertir no va a querer otro modelo que no le brinde seguridad a largo plazo, considerando que para hacer frente a la deuda del club debería desembolsar sumas muy altas de dinero. “El volumen de deuda y del pasivo actual de Barcelona, yo creo que no deja otra opción”, dice.
Aunque no existe un dato exacto actualmente, se estima que la deuda del cuadro canario está por encima de los 60 millones de dólares. Con ese panorama, según Verduga, un club así solo sería atractivo para algún grupo económico si existe la opción de comprar sus acciones, algo que permite el modelo de SAD.
“Yo creo que debe darse, pero debe ser un proceso limpio y transparente, empezando por los voceros. Sería responsable por parte de la dirigencia actual nombrar gente o una comisión para que se encargue de eso, mientras ellos continúan su gestión, ya que les falta dos años y medio todavía”, opina el exdirigente.

El empresario guayaquileño Rafael Verduga considera que las SAD son la única opción para los equipos del Astillero.
Otro tema clave para él en este asunto es la posibilidad que se les dará a los socios actuales de comprar acciones si es que BSC pasa a ser Sociedad Anónima Deportiva. Verduga considera que los socios deberían tener prioridad y no descarta que él mismo buscaría comprar acciones junto a otros interesados en el futuro del equipo.
Mejores mecanismos de control financiero
Frente a la crisis económica que atraviesan varios equipos grandes del fútbol ecuatoriano, se ha posicionado la idea de que las SAD serían la salvación, por las condiciones que cambiarían la forma de manejo de los clubes, empezando por el hecho de que, a través de la compra de acciones, existirían dueños con responsabilidad económica en el club y no como sucede actualmente, donde los miembros de un directorio no llegan a responder con su patrimonio por las deudas del club.
Además, la figura también establece mayor control sobre los movimientos a través de la Superintendencia de Compañías, sujetándose a normas más estrictas en cuanto a lavado de activos y otros delitos financieros. Esto, evidentemente, superaría la capacidad de supervisión que actualmente ejercen Liga Pro y FEF, organizadores del fútbol local.
Otro escenario que se transformaría son los periodos cortos de administración, pues actualmente la Ley del Deporte establece que un dirigente puede estar al frente máximo por dos períodos de cuatro años. Sin embargo, en el caso de una SAD, si una persona o grupo son los socios mayoritarios, podrían manejar el equipo a largo plazo.
Esas opciones, de compra de acciones y poder manejar un club a largo plazo, son lo que volvería a los clubes atractivos para inversionistas nacionales e internacionales.
Las SAD no erradican malos dirigentes
El exdirigente de Liga de Quito, Diego Castro, coincide con Verduga respecto a que las Sociedades Anónimas Deportivas son el mejor camino para varios clubes. A su criterio, esta figura dotaría de transparencia las gestiones en los clubes, justamente por los mecanismos de control que existen.
Pese a ello, le resulta importante que se entienda que no va a ser una transformación rápida, ni la solución a las actuales malas administraciones. En eso, destaca que hoy en día, sin necesidad de transformarse en SAD, hay proyectos que se han sostenido a largo plazo gracias a que un mismo grupo empresarial maneja el club, tal como sucede en Independiente del Valle u Orense.
En esos casos la cantidad de socios es menor, a diferencia de El Nacional, Emelec o Barcelona, donde un escenario similar se vuelve complejo al tener masas societarias muy grandes.
Castro espera que el reglamento para la aplicación de las Sociedades Anónimas Deportivas pueda estar disponible pronto y cree que tanto la FEF como la Liga Pro deberían ser partícipes con sus propuestas en mesas de trabajo; sin embargo, de momento no ha existido ningún tipo de acercamiento en ese sentido por parte del Viceministerio del Deporte, ente rector que debe emitir el reglamento.
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