alza del pasaje
Estos son los precios que descuadran el presupuesto de los viajantes en Guayas
El ajuste del 25 % autorizado por la ANT ya se cobra en terminales terrestres para las cooperativas hacia Samborondón y Durán. Las familias rurales sufren más

Los ciudadanos se sorprendieron esta primera semana de agosto con los nuevos precios autorizados por la ANT.
“Faltan 20 centavos”, le dice el chofer, sin mirarle a los ojos. Helenita Villa saca su monedero y, con el peso de quien se desfinancia en cuestión de segundos, completa su pasaje. “Vengo desde el Cristo del Consuelo a trabajar a La Puntilla. Antes de empezar la jornada vine a visitar la clínica donde está internada mi hermana. Me tocará pedir prestado al patrón, porque no estaba preparada para pagar más”.
Guayaquil
Sube tarifa de pasaje en buses que van desde Guayaquil a Durán, La Puntilla y La Aurora
Freddy Josue Andrade Andrade
Los usuarios se descuadran
La escena es apenas una de las tantas que recogió este Diario en un recorrido matinal por la terminal terrestre de Guayaquil. La infraestructura, que recibe a más de 60.000 pasajeros al día y supera el millón de usuarios al mes, amaneció marcada por el malestar tras la sorpresiva aplicación de la Resolución 020-DIR-2026-ANT, que oficializa un alza del 25 % en las tarifas del transporte público interprovincial e intraprovincial. Un ajuste inmediato que trastoca la planificación financiera de miles de familias.

Usuaria se sorprende por el valor del boleto comprado en la Terminal.
Lisbeth Laz, quien viaja a diario desde Guayaquil hacia Durán por trabajo, también fue sorprendida. “Salí solo con cincuenta centavos. Le dije al chofer que no tenía más. Me miró mal, pero me dijo ‘ya, ya, para la próxima’, y pasé por encima del sensor”, relata. Su caso refleja lo que ocurre en cooperativas como Panorama, 16 de Octubre y Eloy Alfaro, cuyas unidades ya exhiben adhesivos de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) con las nuevas tarifas: 70 centavos para buses con aire acondicionado y 50 centavos para los que no lo tienen.
Ante las quejas, la Autoridad de Tránsito de Durán (ATD) aclaró que estas operadoras están bajo regulación exclusiva de la ANT, única entidad facultada para fijar sus tarifas. También recordó que el transporte urbano del cantón, operado por Transdurban y Urbadurán, mantiene los pasajes de 30 y 40 centavos desde 2021.
Las explicaciones institucionales, sin embargo, poco alivian el impacto. En la terminal guayaquileña, los boletos de mayor distancia evidencian la magnitud del ajuste. “Vengo de Vinces todos los días. Antes pagaba $3 y ahora tengo que pagar $4,50”, reclama un comerciante. Favio Santillán añade que el efecto se multiplica entre estudiantes y trabajadores. “Con 70 centavos me iba a Salitre. Mis amigos, que vienen desde Playas para estudiar en la Universidad de las Artes, ahora pagan $1,25 más cada día”.

Los buses 'amarillos' hacia Durán ya modificaron sus precios.
La escalada es general. Un viaje entre Guayaquil y Lago Agrio pasó de 24 a 30 dólares. La cooperativa Santa Ana, que cubre la ruta Samborondón-Guayaquil, mantiene por ahora la tarifa de 1,25 dólares, pero sus conductores ya socializan que desde este jueves subirá a $1,60.
Ecuador
Alza de pasajes interprovinciales: ¿desde cuándo deben cobrarse las nuevas tarifas?
Carlos Isaac Pino
Un impacto mayor a la economía de la familia rural
El golpe recae sobre un país donde la mayoría sobrevive desde la informalidad. El economista William Flores advierte que la economía ecuatoriana depende, en buena medida, de personas que generan ingresos día a día. “Siete de cada diez emprendimientos nacen por necesidad. Estas familias no tienen contemplados gastos adicionales dentro de su ya golpeada economía”.
Flores dimensiona el impacto: un trabajador que toma cuatro buses diarios y paga 20 centavos más por cada viaje desembolsará 80 centavos adicionales al día, es decir, unos 16 dólares al mes.
Es dinero que muchas familias necesitan para alimentarse, atender una emergencia de salud o cubrir gastos de educación”.
En las zonas rurales, añade, el efecto es todavía mayor por el costo de los trayectos y la lenta circulación del dinero.

Los 'buses verdes' atraviesan La Puntilla y llegan hasta las ciudadelas de La Aurora.
El rechazo no tardó en llegar. La Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin) calificó el incremento como un “golpe directo y criminal al bolsillo de las familias”, pidió derogar la resolución y anunció que impulsará acciones de protesta.
La expectativa de un mejor servicio
Mientras tanto, la ANT informó que realiza controles en las terminales para verificar la correcta aplicación de las nuevas tarifas y los descuentos a grupos vulnerables.
Pero el debate de fondo trasciende el incremento. ¿Pagar un 25 % más garantiza un mejor servicio? Para Malena Marín, ingeniera especializada en transporte, el aumento solo puede justificarse si se traduce en mejoras concretas. “La rentabilidad debe reflejarse en beneficio del usuario”, sostiene.
La especialista considera indispensable que las operadoras transparenten sus planes de inversión y mantenimiento, incorporen controles de seguridad verificables, modernicen sus flotas y ofrezcan herramientas tecnológicas que permitan conocer horarios, recorridos y frecuencias en tiempo real. Sin esos cambios, advierte, el incremento difícilmente podrá entenderse como una mejora del sistema y no solo como una carga adicional para los pasajeros.

La cooperativa Santa Ana, de ruta Guayaquil-Samborondón, promociona conexión Wi-Fi en sus buses.
Por ahora, la resolución ya está vigente y el impacto es inmediato. Mientras la ANT mantiene operativos de control para verificar la aplicación de las nuevas tarifas y el respeto a los descuentos obligatorios para grupos vulnerables, miles de usuarios deberán reorganizar sus presupuestos desde este mismo mes. El ajuste ya comenzó a sentirse en terminales y carreteras. Las mejoras prometidas, en cambio, siguen sin fecha, sin cronograma y sin garantías para quienes hoy pagan más por el mismo servicio.