SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

El color también vende celulares: por qué ya no basta con elegir entre negro, blanco o gris

Durante años, escoger un celular parecía una decisión técnica: cámara, batería, memoria y precio. Hoy las marcas también apuestan por color para diferenciarse

House of Moto Indigo es el nuevo color global de Motorola, desarrollado junto a Pantone.

House of Moto Indigo es el nuevo color global de Motorola, desarrollado junto a Pantone.Motorola

Giannella Espinoza

Creado:

Actualizado:

Hay celulares que uno recuerda por una cámara, otros por una pantalla y algunos, aunque parezca superficial, simplemente por un color. Samsung lo hizo en 2018 con el Galaxy Note9 Ocean Blue. No era únicamente un teléfono azul: llevaba un S Pen amarillo que contrastaba con el equipo y hacía que fuera reconocible a distancia.

Años después ocurrió algo parecido con el Galaxy Z Flip3. Entre sus cuatro colores principales estaba Lavender, un tono que terminó acompañando la personalidad de un teléfono que Samsung promocionaba precisamente como un dispositivo para quienes querían destacar y expresarse. Hoy también lo luce su Galaxy Fold 8.

Y esa búsqueda no es exclusiva de Samsung. Apple se ha permitido salir de sus tonos tradicionales y actualmente, por ejemplo, ofrece sus iPhone 17 Pro en Cosmic Orange, Deep Blue y Silver. Google también lleva años jugando con colores que difícilmente podrían confundirse con el típico negro de un aparato electrónico: Sorta Seafoam, Kinda Coral, Lemongrass, Hazel, Bay o Peony han pasado por distintas generaciones de Pixel.

No es casualidad. El celular dejó hace tiempo de ser únicamente una herramienta que se guarda en el bolsillo. También es algo que se escoge para que combine —o precisamente para que no combine— con todo lo demás.

Cuando la ficha técnica ya no cuenta toda la historia

La decisión de comprar un teléfono sigue dependiendo, obviamente, de cuánto cuesta y qué ofrece. Nadie debería elegir un equipo únicamente porque le gustó el azul. Pero hay un punto en el que dos celulares cumplen prácticamente con todo lo que una persona necesita. ¿Qué ocurre entonces? Entra el gusto.

Google, que incluso tiene equipos dedicados a trabajar color, materiales y acabados, reconoce que este elemento toca la parte emocional de la decisión de compra. Sus diseñadores han explicado que desarrollan cientos de colores y apenas unos pocos terminan llegando al mercado.

Tiene sentido. Un teléfono acompaña al usuario prácticamente todo el día. Se pone sobre una mesa durante una reunión, aparece en el espejo cuando se toma una foto, se combina con una funda, un reloj o unos audífonos y, a diferencia de otros aparatos tecnológicos, se lleva encima.

Por eso las marcas han comenzado a tratarlo cada vez más como un objeto de diseño.

Motorola quiere que su índigo sea reconocible

Ahora Motorola quiere llevar esa idea un poco más lejos con House of Moto Indigo, un color desarrollado junto con Pantone que la compañía pretende convertir en parte de su identidad global.

Está ubicado entre el azul y el violeta y, según la marca, busca transmitir calma, solidez y creatividad. Pero lo interesante no es únicamente el tono.

Motorola pretende llevar Moto Indigo a futuros smartphones, accesorios, experiencias digitales y elementos de comunicación. Es decir, no quiere que sea simplemente “el color bonito de este celular”, sino un elemento que permita reconocer a la marca.

La estrategia encaja con lo que Motorola denomina su etapa de Lifestyle Tech: tecnología pensada no solamente desde lo que hace, sino desde cómo se ve y cómo encaja con la persona que la utiliza.

“En Motorola, el diseño nunca ha sido solo una cuestión estética, sino una expresión de identidad”, sostiene Ruben Castaño, vicepresidente de Diseño, Marca y Experiencia del Consumidor de la compañía, según la información proporcionada por la marca.

La alianza con Pantone tampoco comienza aquí. Ambas compañías llevan varios años trabajando juntas alrededor del color y los acabados de dispositivos Motorola.

¿Comprar un celular por el color?

Probablemente nadie debería escoger entre un buen y un mal teléfono porque uno venga en lavanda. Pero entre dos buenos teléfonos, el color sí puede convertirse en ese pequeño argumento que termina inclinando la compra.

Y quizás por eso las marcas se esfuerzan tanto en ponerles nombres que suenen menos a una ficha de pintura y más a una personalidad: Ocean Blue, Lavender, Cosmic Orange, Peony, Hazel o ahora Moto Indigo.

Durante mucho tiempo los teléfonos querían parecer tecnología y por eso abundaban el negro, el gris y el plateado. Hoy quieren parecer también algo nuestro.

Porque después de comparar procesadores, megapíxeles, almacenamiento y batería, hay una pregunta mucho menos técnica que también termina apareciendo frente al mostrador: “¿Y en qué colores viene?”.

tracking