Anahí Hoeneisen: “Nada se da fácil ni rápido”

  Buenavida

Anahí Hoeneisen: “Nada se da fácil ni rápido”

Días antes de ser exhibida en Ecuador, Anahi cuenta en SEMANA sobre su última película y su vida como cineasta y actriz.

Anahí Hoeneisen
En el oficio del cine, Anahí ha podido desenvolverse como escritora de guiones, dirección de producción e incluso maquillaje.

La última vez que escribí sobre Anahí fue hace más de 15 años, cuando ya había dirigido su primer largometraje, ‘Esas no son penas’, junto a Daniel Andrade, director de fotografía de cine. El filme fue parte de la selección oficial en más de 25 festivales alrededor del mundo con una gran repercusión mediática. Desde entonces su trayectoria no ha pasado desapercibida, pues ha estado marcada por esta pasión, eje transversal dentro y fuera de cámaras. Hoy, la madurez aviva a la fascinante mujer detrás del lente.

Su padre, el chileno Bruce Hoeneisen, es uno de los precursores de la física en el país y ha sido galardonado como el científico más distinguido en Latinoamérica; su aporte en el campo de la física de las partículas y la cosmología es motivo de orgullo a nivel internacional. Con este antecedente, es lógico imaginar el alto nivel de exigencia con el que creció Anahí, quien considera que nada se da ni fácil ni rápido. “Aprendí a ser perseverante y dar lo mejor en cada momento… ¡Exprimir hasta la última gota! Ese pensamiento es mi motor, pero también a veces hace que sea demasiado exigente conmigo misma… Pienso 10 mil veces antes de decidir cualquier cosa. Dudo todo el tiempo. Tener demasiadas opciones me agobia… aunque eso no siempre es malo. Eso me permite escuchar a otros y entender otras miradas. Este oficio genera egos muy fuertes, pero eso daña, no te deja ver ni avanzar”, confiesa.

El movimiento feminista es en la actualidad, una de las fuerzas sociales más poderosas y articuladas del planeta. Se han logrado grandes avances para la mujer en muchos sentidos, pero aún queda mucho por lograr.

Anahí Hoeneisen

La actuación, su pasión

Ibarreña de nacimiento (aunque siempre ha vivido en Quito), la cineasta opina que no hay nada mejor que Ecuador. Un amor heredado sobre todo de su madre, quien le enseñó a valorar lo propio. En este primer escenario de vida, y en contra de todo pronóstico, optó por la actuación, oficio por el que ha incursionado en diversos platós en papeles protagónicos y secundarios, como en ‘La llamada’, ‘Rómpete una pata’, ‘Agujero negro’ y, el último, ‘Lo invisible’. Una pasión que la llevó a obtener recientemente un máster de Estudios Avanzados de Teatro en la UNIR (Universidad de La Rioja, España), con estudios en Ecuador y Los Ángeles también.

“La actuación me completa. ¡Es magia! Me permite vivir otras vidas y entender profundamente a los personajes y sus historias. Actuar me ha hecho más empática y comprensiva. Es un oficio al que entré, en un principio, para vencer mi timidez, pero se convirtió en un espacio en el que me siento muy cómoda. Me gusta todo el proceso actoral, ya sea diseñando y realizando casting, dirigiendo actores o dando y recibiendo clases”.

Anahi Hoeneisen, cineasta
La cineasta  ecuatoriana está casada y es madres de 3 hijos.Cortesía Daniel Andrade

Filmografía

Descubrió el vasto universo que encierra el cine de la mano de Daniel Andrade, con quien ha compartido una vida de ideales y sueños en común. Durante 30 años, juntos han proyectado lo que les impulsa, con la firme convicción de acelerar la industria cinematográfica del país con alianzas, internacionales en su gran mayoría. Entre otras, en su filmografía se cuenta: ‘María y el Araña’ (Argentina, Ecuador y Francia, 2013); ‘Ochentaisiete’, dirigida por Anahí Hoeneisen y Daniel Andrade (Ecuador, Argentina y Alemania, 2014); ‘El nombre de las plantas’, dirigida por Manolo Sarmiento (en posproducción) y ‘Lo invisible’, dirigida por Javier Andrade (Ecuador y Francia 2021).

Pero la actriz va más allá y, en su largo periplo, es notorio su activo ejercicio profesional. Directora y guionista (con un máster universitario en Creación de Guiones Audiovisuales), dirige la Escuela de Cine de la Universidad de las Américas, UDLA; y es fundadora, junto a varios cineastas, de La Maquinita, donde constantemente escribe y desarrolla proyectos cinematográficos. Además colabora como directora de spots publicitarios en Titan Films.

‘Lo invisible’

Próximo a su estreno (21 de abril), este largometraje, dirigido por Javier Andrade, es el resultado de años de intenso y laborioso trabajo. Anahí, protagonista de la cinta, interpreta a una mujer que logra la libertad emocional después de sufrir una severa depresión posparto. “El público acompañará a esta mujer en un relato muy íntimo y conmovedor”, cuenta la actriz, quien agrega que “Javier y su hermano Juan Fernando Andrade desarrollaron la idea original. Trabajamos en la historia, escenas y personajes y escribimos el guion a cuatro manos. En el proceso tuve tiempo de preparar mi personaje: entrené varios meses para poder correr (¡nunca había trotado ni una cuadra!, ja ja ja) y bajar de peso.

Luego del rodaje y salvo unos retrasos por pandemia, la posproducción siguió su curso y estamos ya por estrenar. Lo que al principio sentíamos como obstáculos y tropiezos, en realidad nos dio tiempo para madurar el proyecto”. Según la cineasta, las expectativas van cumpliéndose, pues el filme tiene ya una gran factura. Se estrenó en el 44.º Festival Internacional de Cine de Toronto, Canadá, uno de los más importantes del continente. “El camino de los festivales mundiales inicia con buena estrella”, dice y al mismo tiempo no puede evitar la emoción de su estreno.

“Le tengo mucha gratitud al cine. Es parte de mi vida y de lo que soy como persona. Es un oficio muy versátil en el que he podido desenvolverme en la actuación, escritura de guiones, dirección, producción, producción ejecutiva e incluso maquillaje de caracterización en cine y publicidad. He conocido lugares increíbles y he colaborado con personas muy talentosas”.

Cine, dentro y fuera

A sus 50 años, con una gran historia de amor que contar y una exitosa carrera, su hogar ha sido el punto focal del oficio compartido con su esposo Daniel Andrade. Sus tres hijos son y han sido parte de este juego de vida, aventura, riesgo y pasión que ha resultado la travesía. “Para nosotros, el cine siempre ha sido un trabajo familiar. Nuestros proyectos son importantes para la familia y todos aportamos de alguna manera en cada película. Mi hijo mayor es colorista (trabaja todo el tiempo con la imagen audiovisual y cinematográfica) y los menores opinan y están siempre inmersos en esa atmósfera como parte de nuestra vida cotidiana. Lo único malo es que a veces no hay distinción entre trabajo y vida”.

Cara a Cara

  • ¿Qué desafíos ha debido enfrentar en el camino?

En esta profesión la mujer tiene que demostrar no solo talento y dedicación sino también que puede desempeñar un rol, trabajando las horas necesarias, sin problemas para viajar y para resistir físicamente. No se puede demostrar cansancio, tristeza o frustración. El acoso y el abuso de poder son sin duda lo más duro de enfrentar en los sets pero cada vez hay más mujeres en el medio y más iniciativas para contrarrestar esta realidad. En nuestros proyectos trabajamos para que los sets sean lugares seguros y no haya discriminación.

  • ¿La más grande satisfacción?

Terminar la 15k de Quito.

  • ¿Quién es Anahí, más allá de la pantalla?

Sigo sin saber muy bien lo que quiero y cada vez estoy más segura de lo que no quiero. Me pongo bombas seguido para estar segura de que vivo lo más honestamente posible conmigo misma. Me caigo seguido y me vuelvo a levantar.