Mundo

Peshawar, Pakistán
Peshawar, Pakistán, este 30 de marzoEFE

Al menos 45 muertos en Afganistán y Pakistán por intensas lluvias torrenciales

Inundaciones y colapsos de viviendas dejan más de cien heridos y miles de damnificados en una región vulnerable al clima

Las lluvias torrenciales que azotan Afganistán y Pakistán desde hace cinco días han causado al menos 45 muertos y 105 heridos y han arrasado zonas residenciales, según el último balance de las autoridades de ambos países.

En Afganistán, la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (ANDMA) informó de que al menos 28 personas han muerto y otras 49 han resultado heridas desde el pasado jueves 26 de marzo, en su mayoría por inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra e incluso por el impacto de rayos.

Según su portavoz, Hafiz Mohammad Yousuf Hamad, el temporal ha golpeado con fuerza una veintena de provincias a lo largo de todo el mapa nacional.

La magnitud de la destrucción en territorio afgano es masiva, las autoridades reportan más de 560 viviendas afectadas y 1.130 familias damnificadas. El temporal ha devastado el motor económico rural, dejando bajo el agua casi 3.000 hectáreas de cultivos y acabando con más de 240 cabezas de ganado, un golpe crítico para un país cuya infraestructura ya agonizaba por la precariedad.

Por su parte, en la provincia paquistaní de Khyber Pakhtunkhwa, al noroeste del país, la Autoridad Provincial de Gestión de Desastres (PDMA) confirmó al menos 17 muertos y 56 heridos desde el pasado miércoles.

Niños víctimas del temporal

Personas compran alimentos en un mercado en Cuba

"Tienen que sobrevivir": Trump no detendrá el envío de petróleo ruso hacia Cuba

Leer más

La mayoría de las víctimas en Pakistán son menores, según los reportes oficiales, después de que varios colapsos estructurales en viviendas de adobe acabaran con la vida de 14 niños en incidentes separados dentro de la provincia.

Ambas naciones mantienen activos sus centros de operaciones de emergencia, aunque las labores de rescate se ven dificultadas por la orografía montañosa y la fragilidad de las construcciones en zonas de alto riesgo. Según los informes técnicos, la mayoría de las viviendas son de barro y existe una falta de planificación en áreas propensas a riadas.

Las autoridades meteorológicas advirtieron de más lluvias intermitentes hasta el martes, por lo que los dos vecinos del sur de Asia han instado a la población a evitar desplazamientos innecesarios y a alejarse de los cauces de los ríos ante el riesgo inminente de nuevos corrimientos de tierra.

Este tipo de desastres son recurrentes en la región, una de las más vulnerables al cambio climático, que enfrenta las inundaciones torrenciales en territorios sin infraestructura y con una capacidad limitada de respuesta en las zonas más aisladas.

¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!