Bodas de Figaro

  Actualidad

Bodas de Figaro

Se estrenó en Viena, el 1 de mayo de 1786. El libreto de Da Ponte eliminó mucho de lo políticamente ofensivo para pasar la censura. Pero Mozart lo incorpora nuevamente. La música de los aristócratas es pomposa, medida, como en ópera seria; habla de personajes inflados, fatuos, falsos. Los personajes populares cantan música moderna, muy fluida, natural, real y vivaz.

Mozart es un maestro en la caracterización musical de sus personajes, su música “ilumina” los pensamientos y emociones de sus personajes. Esta “iluminación” puede provenir de la línea de canto, del tipo de acompañamiento, de la orquestación o finalmente, una combinación de todos los mencionados. La condesa y Susana, su sirvienta, ocupan dos sitios opuestos en la escala social y Mozart nos lo hace saber de muchas maneras. Susana nunca sale sola en el escenario. La condesa tiene toda la escena a su disposición. Susana canta en dúos, tríos o ensambles. Pero Mozart le prohíbe a Susana cantar sola, con la excepción de dos ocasiones y no son arias en el sentido estricto de su definición.

Además, Susana interviene en todo número que no sea un solo. Ella es “la mujer de hierro” de Las bodas de Fígaro, ya que aparece en todo dueto, trío o ensamble de la ópera (es Colombina de la “Commedia”). Su coparticipación indica claramente que ella siempre está trabajando o ayudando a otra gente, destacando su rol de sirvienta. En contraste, la mimada condesa aparece en una actitud de “diva solitaria” en sus dos arias

Fígaro no canta canciones de amor, no es un “lover”, es un sobreviviente que se adapta a las circunstancias y que maneja muy bien una variedad de situaciones y siempre manteniéndose delante de las acciones de su patrono. La música de Almaviva no es muy diferente a la de Fígaro. Después de todo, cuando se conocieron por primera vez en El barbero de Sevilla, no estaban tan alejados en la escala social como ahora, era el “compinche” del conde en obtener el amor de Rosina. Pero ahora Fígaro es más calculador y artero, y los constantes cambios de tonalidad en sus intervenciones así lo denotan.

colaboradores@granasa.com.ec