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Diario Expreso Ecuador

¿Cuáles son las prioridades que deberá atender el próximo alcalde de Quito?

Hay temas urgentes que la próxima administración municipal deberá atender. Infraestructura, movilidad y despoblamiento son algunos problemas

En noviembre, los quiteños debrán elegir al próximo alcalde que dirigirá la ciudad por cuatro años.

En noviembre, los quiteños debrán elegir al próximo alcalde que dirigirá la ciudad por cuatro años.Foto: Ángelo Chamba

SARA OÑATE
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Lo que debes saber 

  • A puerta de las elecciones seccionales, los quiteños se alistan para elegir al alcalde que llevará el rumbo de la ciudad por los próximos cuatro años
  • Uno de los desafíos es responder al crecimiento de los valles con más transporte público y nuevas conexiones entre periferias
  • La capital también enfrenta el abandono de zonas consolidadas, desafíos ambientales y una crisis de seguridad vial; temas que necesitan una atención prioritaria

A pocos meses de las elecciones seccionales, los quiteños se preparan para elegir a la autoridad que dirigirá la ciudad durante los próximos cuatro años. 

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La contienda ya empieza a tomar forma con nombres conocidos en el escenario político. El actual alcalde, Pabel Muñoz, busca la reelección; el exalcalde Jorge Yunda intenta regresar al cargo del que fue removido en 2021; también está el exconsejero de Participación Ciudadana, Juan Esteban Guarderas, quien ha manifestado su interés en llegar al Palacio Municipal.

Sin embargo, más allá de los nombres, la capital enfrenta una serie de desafíos que demandan respuestas urgentes. Expertos en urbanismo, movilidad y planificación coinciden en que la próxima administración no solo deberá gestionar la ciudad, sino definir una visión de largo plazo que permita sacar a la capital de un estancamiento económico, institucional y territorial.

Conectar los valles con lo urbano

Para el urbanista Jacobo Herdoíza, la movilidad encabeza la lista de prioridades. Quito ya no es una ciudad que gira exclusivamente alrededor de un centro urbano. En las últimas décadas surgieron nuevos polos de desarrollo en los valles nororientales, el valle de Los Chillos y San Antonio de Pichincha, configurando una ciudad policéntrica que exige una planificación territorial actualizada.

Por ello, Herdoíza señala que el reto es fortalecer el transporte público masivo y mejorar la conectividad entre los valles. Actualmente, la movilidad mantiene una lógica centro-periferia, pero carece de conexiones eficientes entre las propias periferias.

Cumbayá experimenta congestión vial por falta de infraestructuras adecuadas. Uno de los puntos conflictivos es el redondel de Las Bañistas

Cumbayá experimenta congestión vial por falta de infraestructuras adecuadas. Uno de los puntos conflictivos es el redondel de Las BañistasFoto: Ángelo Chamba

La necesidad de conectar de manera más efectiva el valle de Los Chillos con Tumbaco, y ambos con sectores como San Antonio, se vuelve cada vez más urgente en una ciudad donde miles de personas realizan desplazamientos diarios fuera de los corredores urbanos.

El Plan Maestro de Movilidad, la clave

El consultor en movilidad, Sebastián Arias, coincide en que Quito cuenta con una hoja de ruta que ha sido poco aprovechada. Se trata del Plan Maestro de Movilidad aprobado en 2024, un instrumento que proyecta soluciones para las próximas dos décadas y que, a su criterio, debe convertirse en la base de cualquier política futura.

Entre las obras prioritarias menciona la implementación total del Sistema Integrado de Recaudo (SIR), la consolidación de una tarjeta única para todo el sistema de transporte y la construcción del corredor Labrador-Carapungo, una extensión del Trolebús largamente postergada que beneficiaría a la parroquia más poblada del Distrito Metropolitano.

Arias también plantea iniciar los estudios definitivos para dos corredores estratégicos: Los Chillos-La Marín y El Quinche-Río Coca, proyectos que permitirán responder al acelerado crecimiento poblacional de los valles.

Otras acciones urgentes que menciona está la realización de estudios para mejorar los accesos a Quito, la construcción de la fase III de la Ruta Viva, que incluya un peaje, y la ejecución del intercambiador de la Rumihurco.

Arias destaca que más de 130.000 personas habitan en sectores altos del norte de la ciudad, como La Roldós y la Pisulí, cuya principal vía de conexión es la avenida Rumihurco, por lo que considera prioritario el intercambiador.

La burocracia como freno al desarrollo

Otro de los desafíos señalados por Herdoíza es la necesidad de una profunda reforma institucional. El Municipio de Quito mantiene una estructura que supera los 24.000 funcionarios y que, según el urbanista, se ha convertido en un obstáculo para la atracción de inversiones y el desarrollo económico.

Los trámites complejos, los procesos lentos y una normativa dispersa han contribuido a deteriorar el clima de negocios. La simplificación administrativa aparece como una condición indispensable para impulsar el emprendimiento y la competitividad.

La apuesta, señala, debe orientarse hacia una mayor digitalización de los servicios municipales, plataformas más amigables para los ciudadanos y una reducción significativa de los tiempos, por ejemplo, para la obtención de permisos y licencias.

El patrimonio entre la protección y la renovación

La situación del Centro Histórico y de varios sectores consolidados también preocupa. Barrios como Chimbacalle, La Mariscal y Santa Prisca enfrentan procesos de deterioro, pérdida de población y escasa inversión privada.

Herdoíza considera que la capital necesita replantear su política patrimonial para diferenciar con mayor claridad los inmuebles que requieren una protección estricta de aquellos que podrían beneficiarse de esquemas más flexibles de renovación y reutilización.

La avenida 10 de Agosto es uno de los puntos de Quito que evidencia huellas de abandono, edificios públicos y privados abandonados.

La avenida 10 de Agosto es uno de los puntos de Quito que evidencia huellas de abandono, edificios públicos y privados abandonados.Archivo

Actualmente, sostiene, los altos costos y la complejidad de los trámites desincentivan la rehabilitación de edificaciones y favorecen la expansión hacia los valles. El resultado es una ciudad que crece en la periferia mientras abandona zonas consolidadas. 

La propuesta apunta a generar incentivos para la renovación urbana, fomentar nuevos usos del suelo y recuperar sectores que hoy presentan signos de vaciamiento y abandono.

Ambiente: una deuda pendiente

La gestión de residuos sólidos y el tratamiento de aguas residuales constituyen otro de los grandes pendientes de la capital.

Herdoíza plantea la necesidad de construir modelos que permitan una mayor participación de la inversión privada para financiar infraestructura ambiental. Entre los objetivos están la recuperación de ríos, la generación de espacios públicos de calidad y el aprovechamiento energético de los residuos.

A su criterio, Quito tiene la oportunidad de transformar problemas históricos en oportunidades de desarrollo sostenible mediante esquemas de colaboración público-privada que permitan garantizar la sostenibilidad financiera de estos proyectos.

Seguridad vial: una emergencia silenciosa

Uno de los temas que también genera preocupación es el incremento de los siniestros de tránsito.

Sofía Gordón, de la Coalición por la Movilidad Segura, advierte que la capital enfrenta una crisis de seguridad vial que exige acciones inmediatas. Solo en 2025 fallecieron 296 personas en siniestros de tránsito, una cifra que evidencia la falta de políticas sostenidas para reducir la mortalidad en las vías.

Gordón sostiene que la ciudad debe avanzar hacia un modelo que priorice a las personas por encima de los vehículos particulares. Esto implica construir infraestructura segura para peatones, ampliar las redes de ciclovías conectadas, establecer zonas con velocidades reducidas y fortalecer los controles de velocidad en los puntos de mayor riesgo.

Falta una estrategia integral de desarrollo

Más allá de los problemas específicos, también se identifica un desafío de fondo: la ausencia de una estrategia integral de desarrollo.

Herdoíza sostiene que Quito atraviesa una etapa de inercia económica y política. Mientras ciudades como Cuenca, Ambato o Manta muestran avances en generación de empleo, promoción inmobiliaria y atracción de inversiones, la capital parece concentrada en obras de alcance barrial y proyectos de corto plazo.

La ausencia de proyectos, estrategias y negociaciones, incluso con el Gobierno, está relegando a Quito a obras menores que no tienen economía de escala
Jacobo Herdoíza, urbanista 

Desde hace al menos tres alcaldías, la falta de inversiones en infraestructura de gran escala, conectividad metropolitana, renovación urbana e infraestructura verde está limitando la capacidad de Quito para posicionarse como un motor económico nacional, señala el urbanista.

Por ello, para Herdoíza, la próxima administración deberá asumir el reto de construir una visión de ciudad capaz de articular crecimiento económico, movilidad eficiente, sostenibilidad ambiental y competitividad. De lo contrario, dice, la capital corre el riesgo de continuar perdiendo dinamismo frente a otras ciudades del país.

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