simulacro
Quito prepara un “semáforo” para saber qué edificios son seguros tras un sismo
En el simulacro de este año se busca ampliar la cobertura y poner a prueba protocolos de respuesta. El ejercicio se realizará en las 10 administraciones zonales

El simulacro de 2026 en Quito incluirá a las 10 administraciones zonales.
Quito se prepara para un nuevo simulacro masivo de sismo. El ejercicio está previsto para el 29 de octubre de 2026, a las 10:00, y será el cuarto año consecutivo en el que el Municipio desarrolla esta actividad.
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Julián Tucumbi, director subrogante de la Secretaría de Gestión de Riesgos del Municipio, explicó que el ejercicio no responde únicamente a los sismos registrados recientemente en Colombia y Venezuela, sino que forma parte de un proceso recurrente de preparación de la ciudad frente a este tipo de amenazas.
El objetivo para este año es ampliar el área de cobertura y llegar a más sectores de Quito. En 2025, más de 200.000 personas participaron en el simulacro que se realizó en las plataformas gubernamentales del norte y sur de la ciudad.
Como parte de la preparación, el Municipio ha desarrollado ferias ciudadanas, jornadas de sensibilización, conformación de comités de gestión de riesgos y procesos de activación, validación y ajuste de protocolos con las diferentes entidades municipales.
Más de 400 entidades ya están registradas
Para el simulacro de 2026, el Municipio habilitó un código QR para que instituciones, empresas y organizaciones puedan registrarse y, con esa información, establecer el alcance que tendrá el ejercicio.
Hasta inicios de septiembre, según Tucumbi, se registraron 412 entidades, entre ellas:
- 23 instituciones públicas, entre entidades del Gobierno Central y del Municipio
- 141 empresas privadas
- 33 unidades educativas y universidades
- 144 edificios o condominios y 57 barrios
- 14 organizaciones no gubernamentales
El registro permanecerá abierto hasta el 10 de septiembre de 2026. Posteriormente comenzará una etapa de socialización en la que se explicarán las medidas de autoprotección, los procedimientos y la metodología que se aplicará durante el simulacro.
El ejercicio tendrá dos componentes. El primero estará relacionado con la evacuación de las instituciones participantes. El segundo corresponde a la activación de procedimientos y protocolos de respuesta dentro de las entidades que forman parte de la estructura municipal.

El simulacro 'Quito se prepara 2026' se realizará el próximo 29 de octubre.
Una hoja de ruta para evaluar las estructuras
Más allá de la evacuación, el Municipio busca que los simulacros permitan identificar las debilidades que todavía existen en la capacidad de respuesta.
Tucumbi explica que uno de los trabajos que está en marcha es una hoja de ruta con Constructores Positivos para establecer una metodología que permita evaluar las estructuras antes de un sismo y determinar si requieren reforzamiento.
La propuesta también contempla qué hacer después de un evento. La intención es contar con una clasificación o semaforización de las edificaciones, que permita determinar cuáles presentan afectaciones, cuáles pueden seguir utilizadas, cuáles requieren intervención o reforzamiento y cuáles, eventualmente, no podrían volver a utilizarse.
“Lo importante después de un sismo es saber qué edificaciones sí pueden ser utilizadas y cuáles no”, recalca Tucumbi.
La metodología tendrá como referencia los procedimientos establecidos a escala nacional, pero deberá adaptarse a las características y necesidades particulares de Quito.
Hospitales, escuelas y plantas de agua, entre las estructuras prioritarias
La evaluación no comenzaría únicamente después de ocurrido un terremoto. Según la planificación, antes de un evento es necesario identificar las infraestructuras estratégicas que deberían ser evaluadas para garantizar su funcionamiento.
Entre ellas están centros de salud, unidades educativas, coliseos y plantas de tratamiento de agua, entre otras instalaciones consideradas esenciales para mantener los servicios básicos y la atención a la población.

El objetivo es que cada sector conozca qué hacer y cómo organizarse frente a una emergencia.
En caso de un sismo de mayor magnitud, también sería necesario contar con apoyo externo. Tucumbi señaló que, ante un evento que supere los 5,3 grados, se requeriría la participación de ingenieros civiles y arquitectos capacitados para aplicar la metodología de evaluación.
La metodología se probaría en el simulacro
El Municipio prevé finalizar y aprobar esta metodología antes de mediados de octubre, para posteriormente ponerla a prueba durante el simulacro del 29 de octubre.
El objetivo es que el ejercicio no sea solamente una práctica de evacuación, sino también una oportunidad para identificar qué procedimientos funcionan, cuáles presentan dificultades y qué aspectos deben corregirse.
Después del simulacro se realizará una evaluación para determinar si la metodología requiere ajustes antes de su aplicación definitiva.