SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

concurso

¿Dónde queda Fankør? Así es la cafetería de Quito elegida segunda de Sudamérica

El nombre no tiene un significado concreto, es una palabra creada por sus dos fundadores, contó uno de ellos. Todo empezó hace ocho años.

Fankør, ubicado en la Whymper N27-55 y Orellana, abre de lunes a domingo.

Fankør, ubicado en la Whymper N27-55 y Orellana, abre de lunes a domingo.Tomado de la cuenta de Instagram de Fankør.

Rosero Mariela
Publicado por

Creado:

Actualizado:

En el norte de Quito, en las calles Whymper N27-55 y Orellana, está Fankør, una cafetería que el 20 de septiembre 2026 fue reconocida como la segunda mejor de Sudamérica por The World's 100 Best Coffee Shops.  Solo está detrás de Eco Mapu Coffee, de Villarrica (Chile), según la clasificación presentada en la Global Coffee Fair.

Fankør fue fundada en 2018 por Valeria Ordóñez y Pablo Mateus. El nombre no tiene un significado concreto: es una palabra creada por sus fundadores para que cada visitante le atribuya su propia interpretación a partir de la experiencia en el local, explicó Ordóñez a EXPRESO.

La elección de la ø, una letra utilizada en algunos idiomas nórdicos, responde a la inspiración de esos países y a una referencia a la ubicación de Quito en la mitad del mundo.

Esto hace especial al café de Fankør:

El proyecto comenzó con una tostadora y una máquina de espresso. En diciembre de 2021, la cafetería se trasladó a un espacio de 550 metros cuadrados, donde, además de café, ofrece panadería, pastelería y restaurante.

La selección y el tueste del café forman parte central de su propuesta. Mateus explica, en un video en su cuenta de Instagram, que reciben las muestras de café verde, el grano sin tostar, y realizan entre cinco y 10 pruebas de tueste. 

Entre ocho y 10 horas después, evalúan las muestras en una cata en la que buscan perfiles delicados, florales, frutales y complejos.

Tras seleccionar los cafés, ajustan los perfiles en una tostadora de muestras y realizan combinaciones antes de llevarlos a la tostadora de producción. El objetivo, detalla Mateus, no es aplicar un único color o temperatura de tueste, sino interpretar las características del grano y lo que el caficultor busca expresar.

Antes de servirlo en la barra, el café vuelve a ser evaluado: se comprueba el color, se realiza una nueva cata y se verifica que cumpla los estándares establecidos. Finalmente, los baristas prueban distintas preparaciones, como filtrado y espresso, para controlar que el café servido en cada mesa mantenga esos parámetros.

tracking