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Diario Expreso Ecuador

La Capilla del Rosario de Quito reabre sus puertas tras restaurar sus murales patrimoniales

l histórico espacio de la iglesia de Santo Domingo retomará sus actividades el 10 de octubre, después de una intervención de tres meses

Las cúpulas exteriores de la Capilla del Rosario fueron impermeabilizadas para frenar las filtraciones que habían alcanzado las pinturas del interior.

Las cúpulas exteriores de la Capilla del Rosario fueron impermeabilizadas para frenar las filtraciones que habían alcanzado las pinturas del interior.ANGELO CHAMBA

Mariella Toranzos
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Un hito patrimonial se renueva

  • Tras tres meses de trabajos para reparar las filtraciones de agua y restaurar las pinturas afectadas por la humedad, la Capilla del Rosario, en la iglesia de Santo Domingo de Quito, se prepara para su reapertura oficial. 
  • La intervención permitió conservar los murales de este espacio colonial, vinculado a los orígenes de la Escuela Quiteña, que mantiene su función religiosa después de cuatro siglos.

Al levantar la mirada hacia las cúpulas de la Capilla del Rosario, el color domina la escena. Sobre fondos celestes y verdes se despliegan hojas, volutas, líneas ocres, querubines y ángeles, ofreciendo una ventana al Quito colonial y a los albores de la Escuela Quiteña.

Pero hace apenas unos meses, la escena era otra. Manchas blanquecinas cubrían las pinturas y el color comenzaba a desprenderse. El agua había atravesado las cubiertas y la humedad hacía su trabajo en silencio. En algunos puntos, recuerda el párroco Jonny Zozoranga, fragmentos de la pintura amenazaban con desprenderse. El temor era que alguno terminara sobre los fieles que acudían a la capilla.

La historia de esas superficies se remonta varios siglos. El complejo de Santo Domingo comenzó a levantarse en el siglo dieciséis, y la Capilla del Rosario quedó ligada a la cofradía impulsada por fray Pedro Bedón. 

Para mediados del diecisiete, esta ya formaba parte del conjunto dominicano. Con el paso del tiempo, se convirtió en uno de los espacios más reconocibles de la iglesia de Santo Domingo, donde permanece hasta hoy.

Una ardua intervención

Pero cuatro siglos después, el agua volvió urgente una intervención. Los trabajos arrancaron aproximadamente en julio y concluyeron a finales de septiembre, explica Ramiro Endara, director de Fundación Conservartecuador, a cargo de la restauración. El orden era claro: primero había que detener el ingreso de agua; solo entonces sería posible trabajar sobre lo que la humedad había dejado en el interior y las huella sobre los históricos murales.

Jonny Zozoranga y Ramiro Endara observan las cúpulas de la Capilla del Rosario, un espacio cuya historia se remonta al siglo XVII.

Jonny Zozoranga y Ramiro Endara observan las cúpulas de la Capilla del Rosario, un espacio cuya historia se remonta al siglo XVII.ANGELO CHAMBA

“En las juntas, el mortero que se había colocado ya tenía más de 20 años que no había sido intervenido, entonces se estaba pulverizando”, cuenta Endara. En las cubiertas se retiraron los materiales deteriorados, se trataron fisuras y juntas y se aplicaron sistemas impermeabilizantes.

Durante cerca de tres meses, cinco restauradores y tres auxiliares se movieron entre las cubiertas exteriores y las bóvedas.

La intervención prolonga, además, una apuesta continua por restaurar los iconos patrimomiales del templo. A lo lago de dos décadas, se han llevado a cabo trabajos en la Capilla de la Virgen de la Escalera, la Capilla del Santísimo, la Biblioteca Fray Ignacio de Quesada y el archivo histórico del convento.

Para Zozoranga, el mantenimiento nunca termina: “Es una lucha constante contra el estropicio, para poder conservar estos hitos de la fe”.

Una capilla que retrata la fe

Para el religioso, la restauración no puede entenderse solo desde el patrimonio. La capilla, como otros espacios del convento recuperados con los años, fue concebida para el culto y, cuatro siglos después, esa función sigue marcando su vida cotidiana. 

“Su importancia histórica debe recalcarse, sí, pero para nosotros este sigue siendo, sobretodo un espacio de fe, de culto. Su finalidad es que los ecuatorianos tengan un lugar para venerar a nuestra Madre Santísima en la advocación de Nuestra Señora del Rosario”, dice.

Los trabajos se extendieron durante cerca de tres meses y estuvieron a cargo de cinco restauradores y tres auxiliares.

Los trabajos se extendieron durante cerca de tres meses y estuvieron a cargo de cinco restauradores y tres auxiliares.ANGELO CHAMBA

De ahí que el sacerdote defina su interior como una “catequesis visual”. Basta recorrerlo con la mirada. La Trinidad abre ese relato y luego aparecen la Virgen, escenas ligadas al Rosario, el Cordero de Dios, ángeles y santos como Domingo, Francisco, Joaquín, Ana y José. En el centro del retablo está la Virgen del Rosario, una escultura española que llegó a Quito en el siglo XVI y alrededor de la cual se articuló buena parte de la historia de la capilla.

Con las cubiertas y pinturas intervenidas, la capilla tendrá su reapertura oficial este sábado 10 de octubre, en el marco de la celebración de la Virgen del Rosario. Después volverá a su dinámica habitual. Los sábados abre para la Eucaristía; entre semana, las celebraciones se realizan en la nave principal.

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