Día del padre
La herencia que preocupa a los padres: el futuro de Ecuador
La inseguridad marca la crianza. Padres buscan formar ciudadanos críticos. Educar, acompañar y servir son su apuesta por el país que sueñan para ellos

La inseguridad, la incertidumbre económica y el futuro de sus hijos son algunas de las preocupaciones que comparten padres ecuatorianos consultados por EXPRESO
Lo que debes saber
- La inseguridad y la incertidumbre económica son las principales preocupaciones de los padres consultados.
- Todos coinciden en que la formación en valores y el acompañamiento familiar son claves para el futuro.
- Desde sus espacios, buscan aportar al país mediante el servicio comunitario, la educación y el ejemplo.
La preocupación por el país atraviesa los testimonios de los padres consultados por EXPRESO. Aunque sus historias son distintas, todos comparten una inquietud común: el futuro que heredarán sus hijos en un Ecuador marcado por la inseguridad, la incertidumbre económica y la fragmentación social.
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Las reflexiones de estos padres se insertan en una realidad más amplia. Hasta 2024, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) registró 4,2 millones de padres en Ecuador. De ellos, el 49,3 % está casado, el 39,7 % es soltero y el 8,1 % se encuentra divorciado.
Además, el 2,4 % corresponde a padres viudos y el 0,51 % mantiene una unión de hecho. Según datos del Censo de 2022, en el 61,5 % de los hogares, los hombres figuran como representantes del núcleo familiar.
Hogares.

Generosidad. Juan Carlos González considera que los pequeños actos también construyen una mejor sociedad.
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El país que temen heredar a sus hijos
Para Juan Carlos González, diseñador gráfico y emprendedor de 36 años, la inseguridad y la incertidumbre económica condicionan gran parte de la vida cotidiana. Es padre de Olivia, de tres años, y recuerda una infancia en la que podía jugar en la calle y recorrer su barrio con tranquilidad, una libertad que hoy percibe cada vez más distante para su hija.
Confiesa que vive con la incertidumbre de no saber qué país encontrará ella cuando crezca. Frente a ello, busca transmitirle valores como la empatía, la solidaridad y el servicio a través de su trabajo voluntario en la fundación Narices Rojas y de acciones cotidianas en el que su hija vea la importancia de ayudar a otros.
González intenta dejarle a su hija una herencia basada en valores. Busca que aprenda a mirar más allá de sí misma, a ser sensible ante las necesidades de otros y a comprender que los pequeños actos también contribuyen al bienestar colectivo.

Comunidad. Además de ser padre de siete hijos, Xavier Moreira abre su hogar a jóvenes afectados por la violencia.
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La comunidad como respuesta a la violencia
Desde una perspectiva marcada tanto por su profesión como por su experiencia personal, Xavier Moreira, sociólogo de 45 años y padre de siete hijos, sostiene que la violencia ha transformado profundamente la vida de las comunidades populares. Además de criar a los suyos, acoge en su casa a niños, adolescentes y jóvenes desplazados de barrios peligrosos.
Aunque reconoce sentirse pesimista respecto a la capacidad de la política para revertir la crisis, el sociólogo impulsa las batucadas populares y otros proyectos comunitarios para fortalecer a las familias, recuperar espacios públicos y ofrecer a los jóvenes alternativas artísticas a la violencia mediante la organización colectiva.
Es por todo esto por lo que Héctor Pérez, de 39 años y padre de tres hijos, dice que este no es el país que él quisiera heredar a sus niños. Le preocupa la creciente sensación de miedo que condiciona actividades que antes eran tan cotidianas, como salir a un parque o caminar por un centro comercial.
Pero quiere seguir soñando con un Ecuador más seguro, justo y empático, donde las personas puedan convivir sin vivir en constante estado de alerta. Convencido de que los cambios comienzan desde el hogar, procura inculcar en sus hijos el pensamiento crítico, el diálogo y la reflexión antes de actuar.
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La crianza como refugio
Para Josué Rincón, de 32 años, padre de tres hijos, menores de edad, y pastor de la iglesia Familia de Dios, el principal desafío no solo pasa por exigir reformas en materia de seguridad, sino por fortalecer el rol de la familia. Considera que los padres tienen una responsabilidad directa en la formación de las nuevas generaciones y advierte que la ausencia de figuras paternas termina impactando en la sociedad.
Por otro lado, asegura que su mayor temor no es solo la violencia, sino que sus hijos pierdan la capacidad de influir positivamente en los demás. Por ello, procura estar presente en su crianza y fortalecer su identidad desde la cercanía.
Edad.

Crianza. Para Josué Rincón, la presencia y la compañía de un padre genera un impacto positivo en los hijos.
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La esperanza de construir algo mejor
Para el violinista Iván Fabre, de 55 años y padre de cuatro hijos, la transformación social comienza en la persona. Por eso, dice, inculca en sus hijos valores como la honestidad, la responsabilidad y la empatía, además, una actitud proactiva frente a los desafíos.
En esa línea, los anima a cultivar el conocimiento y mantener el deseo constante de aprender. “La sociedad sería más justa, equilibrada y ordenada si cada persona hiciera lo mejor que está en sus manos”.

Sociedad. El violinista Iván Fabre apuesta por los valores y el conocimiento como herramientas de cambio.