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Diario Expreso Ecuador

Pobre Cabezas

Los “argumentos” de la asambleísta Paola Cabezas para oponerse a la Ley de Educación Financiera y la importancia de empoderar al ciudadano ante el populismo

Paola Cabezas rechaza la Ley de Educación Financiera en la Asamblea: ¿ignorancia o estrategia política para mantener el electorado?

Paola Cabezas rechaza la Ley de Educación Financiera en la Asamblea: ¿ignorancia o estrategia política para mantener el electorado?Archivo Expreso

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Esta semana, la asambleísta Paola Cabezas argumentó la oposición de su bloque a una ley de educación financiera con estas palabras: “Y ahora nos tienen hablando de una ley de educación financiera. La gente se educa financieramente cuando tiene plata. Suban los sueldos, denle dignidad a la gente. Una persona pobre no tiene qué administrar… Por eso vamos a votar en contra de esta ley”. Vale la pena hacer un ejercicio para desmenuzar sus falacias e identificar la agenda detrás de sus palabras.

La educación financiera empodera al ciudadano

“La gente se educa financieramente cuando tiene plata”. Cabezas mezcla causa con efecto. En la práctica, la educación financiera no depende de tener dinero, sino que permite tomar mejores decisiones con lo poco o mucho que se tiene: evitar deudas abusivas, priorizar gastos, ahorrar, proteger ingresos. No es que primero llega la plata y luego la educación; al revés: la educación es una herramienta que ayuda a generar y cuidar el dinero. “Una persona pobre no tiene qué administrar”. Infame afirmación. Toda persona administra flujos, por mínimos que sean: ingresos irregulares, gasto en alimentos, transporte, deuda informal. ¿Quiénes, si no los pobres, son víctimas del fenómeno de los chulqueros? Si un desafío tienen los pobres es administrar bien lo poco que poseen. Es en esa sobresimplificación -donde “el pobre no tiene qué administrar”- que quien se jacta de entender y defender al pobre termina negando su realidad. “Denle dignidad a la gente, suban los sueldos”. Cabezas invoca la “dignidad” para rechazar una herramienta que dignifica. Es ridículo. Subir salarios es una decisión política; la educación es una herramienta de autonomía. Lo primero depende del funcionario público y lo segundo empodera al ciudadano. Y aquí lo de fondo. 

Yo no creo que Paola Cabezas esté haciendo un ‘display’ de ignorancia, pues no la considero ignorante. Lo que hace es una declaración de principios políticos. Primero, oponerse a cualquier iniciativa positiva. Porque sí. Y segundo, y más grave: solo a los políticos populistas les interesa que exista una importante masa de pobreza, de ciudadanos dependientes de políticas de subsidios y paternalistas, pues ese es su electorado. En un país con ciudadanos formados, dignos, con herramientas a su alcance que les permitan superar la pobreza -una de ellas, la educación financiera-, personas como Paola Cabezas no podrían ni aspirar a ser asambleístas.

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