Sistema financiero
Pagos e inclusión financiera en Ecuador
La modernización de los pagos digitales inmediatos avanza en el mercado ecuatoriano, pero el desafío sigue siendo aumentar su uso

La interoperabilidad del SPI es clave para promover la competencia, ampliar las opciones de pago disponibles y reducir los costos de transacción.
Aplicar las mejores prácticas técnicas para modernizar el sistema de pagos, particularmente, los pagos digitales inmediatos es un asunto que tiene dividendos positivos en la mejora de las transacciones, comercio, economía de nuestros países y, por ende, en el bienestar financiero de las personas y empresas.
No se trata de un tema retórico. De acuerdo con los estudios planteados por la Alianza Mundial para la Inclusión Financiera del G20, grupos excluidos suelen usar servicios financieros, por ejemplo, para receptar remesas y transferencias de ayudas públicas y, en un segundo momento suelen ser un camino para acceder a otros servicios financieros, como seguros e incluso créditos. Según el Global Findex 2025, el 65% de los adultos ecuatorianos tiene una cuenta financiera; sin embargo, el 43% paga sus servicios básicos en efectivo y solo el 15% lo hace a través del teléfono celular.
La inclusión financiera enfrenta una barrera de uso y no de acceso
Las cifras dan cuentan de que el problema no es solo tecnológico, sino que impulsar el Sistema de Pagos Interbancario (SPI) y, por esa vía, la inclusión financiera mejorando el bienestar financiero de los excluidos, es ante todo un asunto de política pública.
Según la última información del BCE entre enero y junio de 2026, el SPI canalizó USD 104.617,8 millones en 56,3 millones de operaciones (el valor creció 14,6%, respecto del primer semestre 2025); a la vez las transferencias liquidadas en tiempo real (Cámara de Compensación Especializada), billetera móvil, tarjetas y operaciones de cajeros alcanzaron USD 14.178,7 millones, 13% más respecto 2025, y multiplicó por casi siete su valor desde el primer semestre de 2019. Los cheques, para el mismo período, redujeron en valor de USD 26.796,7 a USD 17.332,9 millones.
De lo hasta aquí indicado, se puede mencionar que las operaciones de bajo valor ya han migrado de compensación diferida hacia un canal en tiempo real, antes incluso de que la modernización del SPI entre en producción (Resolución JPRFM-2026-029-M, 18 junio 2026), dando cuenta que se parte de un sistema de pagos fortalecido en el país, particularmente, a partir del COVID-19, donde el sistema financiero privado tuvo un rol clave. Quedando claro también, que la brecha en Ecuador por resolver es de “uso”, calidad de los servicios financieros enfocada en las necesidades de los usuarios, donde los sistemas de pagos inmediatos se constituyen en herramientas base, que coadyuva en mejorar la eficiencia de los servicios entregados.
La interoperabilidad, clave para acelerar los pagos digitales
La interoperabilidad del SPI en Ecuador constituye un componente clave para promover la competencia, ampliar las opciones de pago disponibles y reducir los costos de transacción para personas y comercios; sin embargo, los SPI compiten con el efectivo y, no depende únicamente de la infraestructura en la conectividad, sino también de la calidad del servicio percibida por los usuarios finales y de otros elementos como educación financiera y digital, protección al consumidor; así como, el efecto de una estrategia de finanzas abiertas (conforme se observa en Perú), que habilita a los usuarios a compartir, de forma voluntaria y bajo su consentimiento expreso, su información financiera con terceros autorizados, promoviendo mayor competencia, innovación, bajo fuertes parámetros de seguridad de datos y supervisión. Parámetro de referencia a considerar.