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Tras

Estos ingleses tienen mucho que aprender de nuestro contralor y nuestro defensor del pueblo

Tras bambalinas. Tras bastidores. Tras las rejas. Hacia una nueva forma de gobierno. Desde épocas antiguas y a lo largo de la historia de la humanidad, el poder se ha ejercido de diversas formas, entre estas, la democracia, que como tal ve sus albores en la antigua Grecia y se funda como un pacto para luchar contra la tiranía y el autoritarismo. Así, el poder era ejercido por el pueblo a través de su asamblea, en la que se incluía a todos los miembros de la polis. Esta forma de gobierno tuvo su renacimiento en la época de la Ilustración, con el esquema de democracia representativa, donde unos pocos elegidos por unos muchos deciden por todos. En la Europa del siglo XVI encontramos de la mano de un filósofo y político italiano, uno de los tratados de doctrina política más estudiados, El Príncipe. En su obra, Nicolás Maquiavelo, figura relevante del Renacimiento italiano y considerado el padre de la ciencia política moderna, esboza el poder detrás del poder. En la época de la Guerra Fría, los países que resultaban estratégicos eran gobernados tras bambalinas por las grandes potencias, quienes ejercían un control total sobre las decisiones soberanas en función de sus propios intereses. Vemos a lo largo de este breve recorrido cómo el poder y el control se ejercen muchas veces tras bastidores. A los aportes de los griegos, del Renacimiento y la Ilustración, quizás podamos agregar un aporte local que últimamente empieza a llamar la atención, el ejercicio del poder tras las rejas. Algunos podrían brindar la experiencia y experticia en dirigir instituciones desde la cárcel, seguir despachando tras los barrotes que los separan de la libertad, designando funcionarios y despidiendo a otros, decidiendo incluso quién los subroga mientras están de “vacaciones”. Debe ser una tarea compleja cambiar la oficina por la celda, seguramente el internet no debe ser tan rápido, el escritorio da paso al catre, la fotocopiadora no funciona y el café se limita a uno diario. Mientras tanto, en Reino Unido el ministro de Sanidad dimite por no guardar el distanciamiento adecuado con su asesora en época de pandemia. Estos ingleses tienen mucho que aprender de nuestro contralor y nuestro defensor del pueblo.