Juan Carlos Holguín | Una manta de dudas crece en nuestro vecino
La DEA estadounidense habría designado a Petro como “objetivo prioritario” dentro de sus procesos actuales
No fue una buena semana para el presidente Petro de Colombia: arrancó denunciando, de forma absurda, que una bomba ecuatoriana había caído sobre territorio colombiano y que en la zona se habían encontrado “27 cuerpos calcinados”.
El presidente de Ecuador fue tajante en decirle a su homólogo que no estaba diciendo la verdad y a las pocas horas fueron las mismas autoridades colombianas y sus militares, quienes desmintieron a su propio comandante en jefe: la bomba, por su apariencia, sería muy antigua, y los cuerpos calcinados no eran 27, sino 14, y fallecieron en otra zona, en el departamento de Nariño, a causa de dos incendios ocurridos en laboratorios clandestinos de procesamiento de coca.
Los problemas para Petro aumentaron durante la semana al hacerse público un artículo del New York Times que anunciaba que el presidente colombiano está bajo investigación de autoridades estadounidenses, pues el Departamento de Justicia examina si el mandatario tiene vínculos con narcotraficantes.
Y para cerrar la mala racha, el pasado sábado la agencia de noticias internacional AP publicó que la DEA estadounidense habría designado a Petro como “objetivo prioritario” dentro de sus procesos actuales.
En el año 2023, una exhaustiva investigación realizada por la organización de investigaciones periodísticas OCCRP (Organized Crime and Corruption Reporting Project) y el Miami Herald, publicó que informes obtenidos a través de la filtración de documentos de inteligencia de Colombia y testimonios levantados de forma directa evidenciaron la participación frontal de militares venezolanos, en sociedad con elementos de la guerrilla colombiana, en operaciones del narcotráfico en la región.
“Ellos son los que están a cargo ahora, directamente involucrados en el transporte de cocaína, la distribución de cocaína, no sólo a Estados Unidos, sino también a Europa”, mencionó en esa ocasión Mike Vigil, exjefe de Operaciones Internacionales de la DEA.
Es que la llegada de Petro al poder de Colombia permitió a los grupos irregulares operar en total libertad en todas sus fronteras. Se quitó presión a los carteles bajo el supuesto de buscar la “paz total”, pero lo único que trajo esta acción es una mayor producción de coca y un mayor tráfico de drogas hacia nuestros países. El abandono colombiano de la frontera con Ecuador ha sido evidente y su operación en sociedad con la Venezuela de Maduro era una realidad hasta enero.
Con los eventos de los últimos días toma más importancia la estancia del presidente Petro durante tres días en la ciudad de Manta, hecho que las autoridades colombianas e incluso el mismo Petro minimizaron. A las pocas semanas de esa visita, EXPRESO publicó que Colombia confirmó haber recibido una carta de alias Fito, concerniente a un pedido sobre una posible ayuda con Ecuador.
La región muestra una metástasis en la operación de estructuras criminales y Ecuador es uno de los más afectados en medio de esta guerra. Por eso, el que el presidente de nuestro país vecino sea investigado por la DEA y considere que el whisky es peor que la cocaína, debe preocuparnos, pues solo se amplía la manta de dudas que pesan sobre sus actos. El Ecuador hace bien en mantener firmeza con su gobierno.