¡No seamos cómplices!

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¡No seamos cómplices!

"Con el voto le aseguramos o le negamos el porvenir a nuestros hijos"

¡Hola queridos lectores ! ¡Feliz Año Nuevo! A George Orwell, escritor interesado en el futuro, es bueno recordarlo en estos días de inicio de una nueva jornada. Otros trescientos sesenta y cinco días por navegar. Qué bueno estar vivos... dicen algunos. Yo también creo que es una condición merecedora de agradecimiento pero... Orwell destacaba que “lo importante no es mantenerse vivo, sino mantenerse humano”. ¿Cuán humano? La repuesta la da Nietzsche en: “Humano, demasiado humano”. Y para lograrlo, pienso, hay que leer Filosofía.

Aterrizando en el porvenir inmediato, la tarea cercana más importante es votar bien. Estamos a un mes de la elección y hacerlo entre tanta confusión no es fácil. Me atrevo, con mucho respeto, y arriesgaré unas cuantas sugerencias a lo largo de los días que faltan para llegar a los comicios. Hoy lo hago citando otro pensamiento del distópico intelectual autor de 1984: “Un pueblo que elige corruptos, impostores, ladrones y traidores, no es víctima, es cómplice”. Duro, pero cierto. Creo que por corruptos nadie quiere votar. Ojo que Orwell diferencia corruptos de ladrones. ¿Será que no todos los corruptos son ladrones? Sin duda, existen múltiples formas de corrupción que no incluyen el asalto a fondos ajenos, públicos o privados. Evidentemente, todos los ladrones son corruptos, eso sí. En todo caso, queda claro: votar por corruptos es complicidad. Haberlos elegido con nuestro voto impide que nos consideremos víctimas. Cuando le otorgamos confianza nos hacemos sus cómplices. Igual ocurre si elegimos impostores. Convalidamos su farsa, respaldándola con nuestro apoyo electoral.

Busquemos la mayor autenticidad en los candidatos. No los aceptemos disfrazados de lo que no son, pretendiendo engañarnos para tener el voto. Meditemos si su real manera de ser es la que conviene al futuro del Ecuador.

Y en cuanto a no elegir ladrones, creo que sobran los comentarios. Un presidente honrado es lo mínimo a que podemos aspirar. Si es honrado, capaz y patriota, ese es el aspirante a elegir.

Finalmente, todo asaltante de fondos públicos es un gran traidor.