Columnas

El desarrollo que soñamos

"Más allá del folclor político nacional, hay que ver lo que ocurre en países más serios que el nuestro"

Recomiendo la serie de la Televisión Nacional Chilena: El modelo en debate. Son catorce segmentos y bien se puede aprovechar la pandemia que nos tiene un tanto encerrados.

El último capítulo se llama: El desarrollo que soñamos. Si no se anima a ver la serie completa le sugiero fervorosamente no perderse este, que es un tanto resumen de todos los temas tratados. Yo pasaría la totalidad de los debates en las universidades y haría obligatorio que los aspirantes a dirigir la república los estudiaran cuidadosamente.

Chile tiene, sin duda, una situación diferente a la nuestra, pero hay también muchas cosas en común. En lo de fondo, con desigualdad de diversa magnitud, el desarrollo que soñamos tiene que ser redistributivo y ello requiere un rediseño de la matriz productiva y, necesariamente, un rediseño de la distribución de los bienes producidos. Una primera consideración es la ambiental. Los modos de producción, modos más que modelos, tienen que ser considerados con el entorno; deteriorarlo en un país como el nuestro es matar a la gallina de los huevos de oro. Otra es diversificar la producción y agregarle innovación. No podemos seguir exportando banano, camarones, flores o petróleo sin valor agregado pero también incorporando nuestra producción y nuestros servicios (hay que vender servicios y no solo productos) a cadenas de valor en escala mundial. Por supuesto, definir las áreas de especialización para ser competentes y competitivos, requiere el logro de consensos y la aceptación de la competencia. Sin competencia no hay innovación y esta convicción debe ser asumida en los hechos y no quedarse en el discurso para dar la idea de “ser moderno”. Una ley de innovación es clave, considerando sin manipulaciones los efectos de la automatización sobre el empleo y la redistribución del ingreso: la robotización, por ejemplo, puede ser altamente concentradora. En Chile se sugiere crear un Fondo de Inversión Ciudadana para que no sean únicamente los dueños del capital quienes inviertan y lucren de los beneficios de la automatización. Hay bastante más... Recomiendo verla y debatir.