SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

 

¿Que se vayan todos?

Lo que hace falta no es que se vayan todos, sino que entremos todos al debate

Creado:

Actualizado:

Lo que estamos presenciando es consecuencia de la carencia de sintonía social y falta de diálogos y acuerdos entre los ciudadanos y el Gobierno. El deterioro de la clase política, una democracia debilitada y la corrupción enraizada en los actores políticos han desgastado las expectativas y la paciencia de los ciudadanos, quienes exigen al unísono: “¡Que se vayan todos!”. La frase refleja el enojo y rechazo rotundo hacia el Poder Ejecutivo y el Legislativo, y un claro descontento generalizado. La Asamblea es el mejor ejemplo del fracaso político del país. Sus miembros han abandonado la función legislativa sin tratar de solucionar ningún problema estructural, y se han sumido en un circo político. Debe quedar claro que la crisis política no se va a solucionar con la salida de unos u otros de sus cargos, sino que es mucho más estructural y requiere respuestas mucho más complejas que la exigencia de “¡que se vayan todos!”. Habría que retomar debates más integrales y participativos, buscando contrapesos y equilibrios entre los poderes del Estado. También es importante considerar reformas en las reglas electorales, para mayor y mejor representación, con el objetivo de tener idoneidad en quienes ocupan cargos públicos. Más allá de la consigna “¡Que se vayan todos, que no quede ni uno solo!”, la situación de fondo no se resolverá con esas salidas; el sistema permanecerá. Proteger la democracia requiere insistir en la búsqueda de diálogos, en la protección de los derechos, en ampliar la participación ciudadana y en reducir el desarrollo de cualquier autoritarismo (estatal, familiar, social, etc.) Lo que hace falta no es que se vayan todos, sino que entremos todos al debate.

Juan Francisco Yépez T.

tracking