Cartas de lectores

¿Qué lección nos deja la pandemia?

Dada la seriedad y peligro que representa la pandemia del coronavirus para la salud y vida de los ecuatorianos es importante observar las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Comité de Operaciones de Emergencia Nacional (COE) para enfrentar con responsabilidad la llegada de este terrible mal. Según la OMS, la transparencia es un factor clave para prevenir la propagación del virus, en especial los desconocidos. Esto, según especialistas, ayuda a que se implementen medidas de control adecuadas y la prevención de infecciones para llevar a la contención de los brotes epidémicos.

El coronavirus es oficialmente una pandemia. La OMS la declaró así el 11 de marzo en rueda de prensa en la que su director general recordó que este es un problema global y que todos los países van a tener que poner mucho de su parte para combatir el virus, pues la enfermedad está en muchos países. Lo más importante es que el director del organismo dijo que “existe una alarmante inacción por parte de poderosos gobiernos del mundo”. Esta declaración pareció hacer que los líderes más conspicuos del planeta comenzaran a hacer algo al respecto. La mayoría de países europeos y latinoamericanos han cerrado fronteras, cancelando todos los vuelos provenientes del Viejo Continente. Aquí, como en casi todos lados, cunde la incertidumbre y el desasosiego. Los empresarios de turismo comienzan a padecer su ancestral aflicción y llaman a la tranquilidad, mientras las farmacéuticas y comerciantes de productos de higiene aprovechan su agosto en marzo. Poca gente parece entender la importancia de mejorar los hábitos. Ojalá la lección nos fije más la atención en los retos que como humanidad tenemos y permita campear a la ilustración y a la inteligencia por sobre la ignorancia y el prosaico afán de lucro. Esta tempestad pasará, y pronto, y lo menos que podemos hacer es agradecer a Dios haberla sobrevivido. ¡Que así sea!

Ec. Mario Vargas O.