Es importante analizar cualidades y propuestas de candidatos

  Cartas de lectores

Es importante analizar cualidades y propuestas de candidatos

De cara a las próximas elecciones deberíamos exigirnos mayor conciencia para elegir a las autoridades que conducirán la nación por cuatro años. En muchos países las campañas electorales se centran en las acciones y propuestas de partidos políticos y sus líderes para garantizar bienestar integral, evitar conflictos, desniveles y contradicciones. En Ecuador, campaña política es toda acción irreverente para descalificar, opacar, desacreditar o incapacitar a los adversarios políticos sin importar las formas o los medios, potenciando la promoción de odio, amenazas, temor, incluyendo actos violentos, así como denigración, ofensa, calumnia, ardid, etc. Pareciera que existen personas o grupos interesados en atomizar el resentimiento, odio, desconcierto, desesperanza e incertidumbre, usando la desmoralización ciudadana, el secuestro de la moral y ética, difamar y destruir a cuanto adversario político con buenas intenciones surja, que disienta con sus ideologías o funestas formas de pensar. Es una de las razones del porqué los electores estamos en obligación de conocer la realidad de todos los que aspiran a gobernarnos, o estaremos en desventajas ante el manejo mediático de los que quieren venderse como nuevos “salvadores o mesías” de la patria. Debemos prestar mucha atención a las propuestas, no a encuestas ni a campañas sucias. Sin conocimiento no hay análisis, por ello la importancia de identificar y analizar las cualidades de los candidatos, solo así estaremos en capacidad de elegir con verdadera lucidez. Independientemente de los resultados de los comicios del 7 de febrero, la ciudadanía espera que los procesos de elección de gobernantes tengan como objetivo principal lograr paz social y armonía para generar soluciones a los grandes problemas en materia de seguridad ciudadana, salud, educación, desarrollo social, inversión interna y externa, desempleo, pobreza, y posibilitar la realización de anhelos y utopías de un pueblo devastado por la ambición, poder, odio político, coronavirus y corrupción.