Ecuador ante El Niño: advertencias climáticas y falta de preparación estructural
Organismos internacionales advierten con alta probabilidad la llegada del fenómeno de El Niño, mientras expertos cuestionan la falta de preparación del país

Las lluvias, en inviernos anteriores, han afectado a varios recintos de Guayas y Los Ríos.
Todas las organizaciones que se dedican a realizar predicciones o pronósticos del clima a nivel mundial, entre las que se destaca la Organización Meteorológica Mundial, nos ha alertado, con un 90 % de probabilidad, sobre la inminente presencia del fenómeno de El Niño que afectará a nuestro país, particularmente a las provincias de la costa.
Frente a esta inminente realidad, la primera pregunta que surge es: ¿nuestro país está preparado para afrontar un evento de esta naturaleza? Para el ciudadano común la respuesta es que no estamos preparados a la luz de lo que anualmente pasa en nuestro país durante épocas de lluvias normales, en donde de forma casi rutinaria, se destruyen grandes tramos de vías, alcantarillas y puentes colapsados, grandes áreas urbanas y rurales permanecen inundadas, avalanchas de lodo y piedras que arrasan con barrios enteros, etc., en base a lo cual es fácil deducir lo que ocurrirá durante el evento del fenómeno de El Niño que se avecina.
Ecuador
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Freddy Josue Andrade Andrade
Déficit en planificación y control del agua
Es indudable que en nuestro país no existe la cultura del control del agua y por lo tanto la planificación urbana y rural carece de importantes proyectos de ingeniería que minimicen los efectos de grandes eventos naturales relacionados con el agua, por cuya razón, estamos expuesto a sufrir sus consecuencias en los ámbitos económico y social, sobretodo, de los sectores más deprimidos de la sociedad.
Al margen de lo mencionado, es indudable que en general los políticos y/o administradores de turno, no están sintonizados con los eventos de lluvia y sus efectos, y para no hacer notar esas deficiencias, caen en el ridículo de siempre echarle la culpa al agua con comparaciones que atentan contra el buen sentido de los ciudadanos que entienden claramente la carencia estructural de las obras encargadas de minimizar los efectos de lluvia normales.
Frente a la gran preocupación por la venida de El Niño es de esperar que todos los estamentos del estado cuenten con un plan de contingencia que permita acometer de mejor manera estos eventos naturales, sin olvidar que las tareas de prevención constituyen la vía idónea para minimizar los efectos adversos y que además, privilegian la vida del ser humano y garantizan sus principales sustentos de supervivencia.
Ing. Jacinto Rivero Solórzano