Las armas de la paz
La mejor Asamblea es la de un pueblo que es capaz de levantarse en armas de fe
La muerte cruzada en los tiroteos entre asesinos a sueldo y pelafustanes, con tragedia colateral al prójimo, es el vivir diario entre la ciudadanía; y los brazos cruzados sin política de Estado que nos represente.
Las ideas son más importantes que las armas. Una ciudadanía cimentada y fortalecida con educación y cultura es más poderosa que un pueblo amedrentado, o manipulado con fratricidas armas.
La mejor Asamblea es la de un pueblo que es capaz de levantarse en armas de fe, para defenderse de sus representantes traicioneros de la inobservancia de leyes y beneficios para su círculo vicioso. El tiempo da dulces salidas a muchas amargas dificultades.
Javier Valarezo Serrano