
Entrevista con Michael B. Jordan: El Óscar que reivindica el legado afro en Hollywood
Jorge Suárez cuenta su experiencia en la sala de prensa con el ganador del Óscar a mejor actor
Recuerdo a Michael B. Jordan por sus roles en Pantera Negra, pero no lo imaginaba tan alto (1,85). En persona es un ser humano decidido, aunque algo sentimental.
Viste con elegancia un esmoquin café, gestado por Louis Vuitton. En una de las orejas lleva un arete, en la muñeca un reloj que debe costar miles de dólares y una cadena de oro blanco que está prendida en un lado de la cintura y se extiende hasta el bolsillo derecho extensamente, diría… un medio metro. El Óscar está en su mano derecha.
Se acerca al micrófono, en espera de la primera pregunta. La sala se llena de números impresos en cartulinas blancas. Escucho la voz que interroga:
La entrevista
PRENSA: ¿Qué tipo de ejercicios mentales cree que le hicieron falta para marcar los matices personalizados y exhibidos en las caracterizaciones de los gemelos?
MICHAEL: Esa es una buena pregunta. Tengo, por costumbre, escribir notas sobre los personajes que interpreto, sus historias de fondo. Entonces, mientras me preparo, intento, con mis anotaciones y recuerdos, gestar mis diálogos y actitudes. Así le doy (a los personajes) la oportunidad de inquirir su origen, de qué pensamientos llena su mente; así capturo su percepción, sus traumas infantiles para así diferenciar a estos gemelos. El uno es callado, protector. Stack es más ligero, alegre, de palabra fácil; así logro imbuir al personaje bajo sus diferentes perspectivas (…). Por lo tanto, creo, humildad aparte, que muy poco me hizo falta.
PRENSA: Nathan Hale Williams, guionista, se ha expresado así: ‘Dejen de decirles a los negros que no desean la estatuilla’. Como ganador de este Óscar, ¿qué siente sobre ello?, ¿qué opina usted?
MICHAEL: Oportuna es su pregunta y algo sobre ello lo dije anteriormente: Estoy aquí debido a las personas que lo vivieron antes que yo… los nombré. Fueron actores que pisaron este escenario, que no buscaban premios ni reconocimientos, que no esperaban nada sino mostrar su trabajo. Añado que, personalmente, se debe realizar un buen trabajo actoral y todo lo demás se resolverá… solo. Opino que hay un egoísmo en entender que para este oficio el Óscar es la cima de lo nuestro, el estándar industrial. Por ello, no hay que repetir la frase de Williams.
La sala está llena de entusiasmo, pero el moderador informa que, dándome la palabra e inquiriendo más detalles, será la última pregunta, pues Jordan debe ir a otros segmentos interrogatorios:
El apoyo recibido por usted es increíble, ¿qué significa eso para usted?
Uno se siente genial, que soy extraordinariamente afortunado en mi vida. Tengo 25 años haciendo esto y la gente que me ha visto crecer en esta industria, en esta ciudad, que cuidaron de mí cuando era necesario, generan en mí el deseo de hacerlos sentir orgullosos… Abarca a las personas que me importan, mis padres, al director Ryan Coogler, de mí mismo y, sobre todo, de los niños que están en desarrollo. Soy partidario, y mucho, de la próxima generación, así es que intento ser un buen ejemplo.
Lo veo salir de la sala. Antes de la ceremonia yo no lo veía ganador. Pero al tratarlo, encuentro un ser humano diferente: amable, cálido, sincero y sensible. No siempre son así los triunfadores.

El discurso de Michael
“¡Hombre… Dios es bueno! Hola, mamá… ¿Qué tal? Ustedes saben lo que siento por mi madre y… mi padre está aquí. Papá… ¿dónde estás? Mi padre vive en Ghana. Voló desde allá para estar aquí. Mi hermana también lo está, mi familia.
Quiero dar las gracias a la Warner Bros., a Mike y Pam por creer en este sueño, esta visión de Ryan Coogler y apostar por la cultura, por las ideas originales, y anteponer el arte por el arte. Ryan, eres una persona increíble. Es un honor poder llamarte amigo y colaborador. Me diste la oportunidad y el espacio para que me vieran. Te quiero.
Me gustaría agradecer al increíble elenco que me acompañó. A Wunmi, muchas gracias por darle a Smoke (uno de los gemelos del filme) la oportunidad de ser él. Hailee, en casa. Ya saben, se está preparando para tener su bebé ahora mismo. Muchas gracias por ser la otra mitad de Stack. Miles, Delroy, todos (…).
Estoy aquí por las personas que vinieron antes que yo… Sidney Poitier, Denzel Washington, Halle Berry, Jamie Foxx, Forest Whitaker, Will Smith… Estar entre esos gigantes, entre esos grandes intérpretes, es un honor inesperado.
Gracias a todos en esta sala y a todos en sus hogares por apoyarme a lo largo de mi carrera, siento esa onda. Sé que desean que me vaya bien y quiero hacerlo porque ustedes apostaron por mí, así que gracias por seguir apostando.
Voy a seguir dando un paso adelante y seguir siendo la mejor versión de mí mismo. Así que solo quiero dar las gracias a todos quienes apoyaron la película viéndola dos, tres, cuatro veces. Gracias porque ustedes hicieron que este largometraje sea lo que es”.
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