
“From Out There”: así es el corto ecuatoriano creado con inteligencia artificial
El filme explora la introspección humana a través de un astronauta y combina escenas cotidianas con conflictos globales
La nave desciende sobre la superficie lunar levantando una nube de polvo fino que se dispersa en cámara lenta. El impacto es preciso, controlado. Al abrirse la compuerta, un astronauta da los primeros pasos sobre un terreno irregular, marcado por cráteres y sombras profundas. Lo recibe la vastedad del paisaje y, a lo lejos, la Tierra suspendida en el horizonte.
En medio de su exploración, el astronauta se encuentra con un objeto que no debería estar ahí: una puerta negra, completamente ajena al entorno lunar. No forma parte de ninguna misión conocida. Sin embargo, al entrar se encuentra con escenas de la vida cotidiana, que se entrelazan con imágenes de conflictos contemporáneos, configurando un contraste entre lo íntimo y lo global.
Esa es la historia que narra de From Out There, el cortometraje del director ecuatoriano Alberto Pablo Rivera, realizada íntegramente con inteligencia artificial. El proyecto, producido por New Rock Cinema, surge en un momento en que estas tecnologías comenzaban a generar inquietud dentro del sector audiovisual.
“Hace un año y medio, empecé a explorar las distintas herramientas de la IA. Todos los artistas estábamos un poco preocupados sobre que significaría para nosotros la masificación de esas herramientas, y quise ver si era posible contar toda una historia con nada más que inteligencia artificial”, explica.
Del guión a la máquina
El guion, elaborado por Maura Abad, le gustó al cineasta desde un inicio. “En los últimos años he atravesado una especie de despertar, una búsqueda hacia adentro, y quise incorporar esa mirada más introspectiva en eso en mis obras”, dice.
Desde esa perspectiva, la distancia del personaje respecto a la Tierra permite construir una lectura sobre el presente. “Desde ahí puedes observar lo que está pasando: la guerra de Irán, lo de Yemen, lo de Ucrania, conflictos que terminan y enseguida empiezan otros”, afirma.

Sin embargo, la reflexión no se limita a lo global, sino que se traslada al ámbito cotidiano. “¿Qué estamos haciendo realmente en el día a día? ¿Estamos ayudando a alguien que lo necesita? ¿Qué hacemos más allá de lo que decimos?”, cuestiona. En ese sentido, el cortometraje no plantea respuestas cerradas. “Yo considero que el cine no debe responder preguntas, sino crearlas”.
En el plano técnico, la inteligencia artificial se integra como una herramienta dentro de un proceso que Rivera describe como detallado y fragmentado. “Mucha gente piensa que la IA es solo escribir un prompt y ya está, pero la forma profesional es muy artesanal”, explica. Para la realización del corto utilizó múltiples aplicaciones, avanzando en intervalos mínimos. “Uso once herramientas distintas y en cada una avanzo fracciones de segundo; es casi como una animación en stop motion”, relata.
El rol humano
Asegura que la lección que le ha dejado este proyecto es que el trabajo humano es indispensable en la creación con IA. No solo en el caso del guion, sino también en la creación de planos. “Tú decides qué lente, qué perspectiva, qué movimiento de cámara le das a una escena, y para hacerlo tiene que tener el “know-how” cinematográfico.
También reconoce las limitaciones en la tecnología, particularmente en la construcción de gestos humanos. Para resolverlo, incorporó la captura de sus propios movimientos.

En términos de producción, Rivera establece una comparación con transformaciones previas en la industria. “Yo lo veo como un proceso extremadamente positivo… siento ahora lo mismo que sentí cuando pasamos de rollo a digital”, afirma. Ese cambio, recuerda, permitió que nuevos realizadores accedieran a producir sus propias películas sin depender de grandes presupuestos.
La inteligencia artificial, en su experiencia, abre una posibilidad similar. “Antes, si yo necesito hacer una explosión, necesitaba millones de dólares y ahora no. El dinero ya no es el limitante de la imaginación”, resume.
Hacia el circuito internacional
Actualmente, From Out There se encuentra en proceso de circulación en festivales internacionales especializados en animación e inteligencia artificial.
Posteriormente, asegura, le gustaría que este se puede ver en las salas nacionales. Señala que continuará explorando estas herramientas en el cine para sus próximos proyectos.
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