SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

disputa por terrenos

La pequeña frontera de 85 metros que tensiona a a España y Marruecos

Ambos países mantienen una disputa por pequeños enclaves estratégicos en el norte de África, entre ellos el peñón de Vélez de la Gomera

Peñón de Vélez de la Gomera. Marruecos y España no solo comparten frontera terrestre en Ceuta y Melilla.

Peñón de Vélez de la Gomera. Marruecos y España no solo comparten frontera terrestre en Ceuta y Melilla.EFE

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Marruecos y España no solo comparten frontera terrestre en Ceuta y Melilla. Mantienen una de las fronteras más singulares del mundo: una línea de apenas 85 metros que separa ambos países en el peñón de Vélez de la Gomera, frente a las costas norteafricanas de Alhucemas.

Conocido en Marruecos como Badis, este enclave forma parte de las llamadas 'plazas de soberanía' española en el norte de África junto con las islas Chafarinas, el peñón de Alhucemas y el islote de Perejil. A diferencia de las ciudades autónomas españolas de Ceuta y Melilla, únicamente albergan instalaciones militares.

Pese a su pequeño tamaño, su ubicación en el Mediterráneo occidental las convierte en puntos estratégicos que Marruecos reclama y considera vestigios de la colonización.

Las demandas de Rabat han aumentado en vísperas de la visita de los reyes de España a Ceuta y Melilla, anunciada para los próximos martes y miércoles, tras el cruce masivo irregular a Ceuta que llevó a más de 80.000 personas al enclave español, desató una crisis migratoria sin precedentes en Marruecos y provocó al menos 140 muertos, según varias ONG.

Una frontera atípica

Ubicado unos 50 kilómetros al oeste de Alhucemas, el peñón de Vélez de la Gomera, ocupa 19.000 metros cuadrados y tiene unos 87 metros de altura. La presencia española se remonta a 1508 sobre este islote que quedó unido al continente tras el terremoto de 1930 que creó una frontera terrestre de solo 85 metros.

Apenas una cuerda en el suelo marca el límite. Un puñado de militares vigila el lado marroquí desde garitas, mientras que la bandera española identifica el acceso a las instalaciones del peñón. No existe un paso fronterizo habilitado y el acceso al territorio bajo control militar español está restringido.

En medio de la tensión que enfrenta a España y Marruecos tras la crisis de Ceuta, esta pequeña frontera mantiene una absoluta normalidad.

En la playa, pescadores marroquíes remiendan sus redes ajenos a las tensiones políticas. Al lado, un viejo patinete de pedales lleva el nombre del F.C Barcelona y una toalla, también con el escudo del Barcelona, se seca al sol.

"Los españoles están en el peñón, los vemos de vez en cuando, pero no hablan con nosotros", comenta a EFE uno de los pescadores mientras mira hacia la fortaleza, en cuyas paredes se ven símbolos militares y los colores de la bandera española.

Chafarinas y Alhucemas, posiciones avanzadas

En la bahía de Alhucemas se levantan el peñón de Alhucemas y los islotes de Tierra y Mar. Solo el peñón cuenta con una guarnición española. Su ocupación se remonta a 1673.

Más al este, a tres kilómetros de las costas de Nador, el archipiélago de las Chafarinas, que alberga unidades militares con apoyo logístico de la Armada y helicópteros, ha reforzado su seguridad en las últimas semanas tras aumento del cruce irregular de migrantes.

Su importancia estratégica para España reside en su ubicación para la vigilancia de puntos sensibles en el Mediterráneo, en especial para el control del narcotráfico o el tráfico de personas.

Mientras aumentan en Marruecos los reclamos sobre Ceuta y Melilla, algunas voces defienden que negociar la soberanía de estas islas y los peñones podría constituir una opción.

Voces como la del exembajador marroquí ante Naciones Unidas Khalil Haddaoui, quien ha defendido priorizar el diálogo sobre estos enclaves deshabitados como una alternativa más factible.

Sin embargo, la soberanía de estos territorios dista de ser una cuestión sencilla. En 2002, la ocupación de militares marroquíes del islote de Perejil, cerca de Ceuta, desencadenó una grave crisis entre ambos países.

Rabat justificó la presencia como parte de la lucha contra la inmigración irregular; Madrid respondió con una operación militar para desalojar a los militares y Estados Unidos medió para rebajar la tensión.

En una región marcada por la importancia de las rutas marítimas y la cooperación en seguridad, estos pequeños territorios siguen siendo puntos sensibles de la relación entre Madrid y Rabat.

tracking