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Diario Expreso Ecuador

Ana Chóez busca que el origen de una persona no determine su futuro en Guayaquil

La concejal de Guayaquil Ana Chóez se proyecta como una referente del liderazgo femenino. Su formación e historia familiar son su principal motor de servicio

Ana Chóez es concejal del Municipio de Guayaquil desde 2023.

Ana Chóez es concejal del Municipio de Guayaquil desde 2023.JOSEPH MORA/EXPRESO

Richard Josue Jimenez Mora

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Lo que debes saber

  • Ana Chóez, concejala de Guayaquil nacida en el Guasmo Sur, destaca por su firme servicio social.
  • Su formación en Ciencias Políticas impulsó su paso por el PSC y la asesoría en la Asamblea.
  • Promueve el liderazgo femenino, la transparencia en el Municipio y el desarrollo del distrito uno.

Esta historia forma parte de "Ellas para Ellas: Mujeres que mueven Guayaquil", el especial de EXPRESO por los 491 años de Guayaquil, que reúne a mujeres cuyas ideas, liderazgo y trabajo transforman la ciudad desde distintos ámbitos. En esta entrega, conocemos la trayectoria de Ana Chóez, concejal de Guayaquil que pretende inspirar a más mujeres guayaquileñas que quieran dar el paso a la política.

Ana Chóez , concejala de Guayaquil, se define a través de una impronta de fortaleza, valentía y una arraigada postura crítica ante la vida. Nacida y criada en el Guasmo Sur, uno de los sectores populares más representativos y complejos de Guayaquil, Chóez creció bajo el amparo y la guía de su madre soltera y sus abuelos. De ellos recibió una herencia inestimable: la convicción de que la sumisión no es una opción. Esta firmeza, moldeada por las vivencias cotidianas del barrio, se complementó con una fe católica que orientó su accionar hacia la empatía, la honestidad y el trabajo comunitario. Su abuelo Simón, un comerciante que vendía escobas y laboraba sin descanso de sol a sol, se convirtió en su mayor referente de sacrificio y constancia, inculcándole que el esfuerzo propio es la base de cualquier logro.

Vocación social y militancia política

Su vocación por el servicio social despertó de manera temprana. A los 13 años ya participaba en iniciativas comunitarias dentro de su entorno, canalizando su energía a través de colectivos religiosos y juveniles como la agrupación “Comparte Ecuador”. Esta temprana inmersión en la realidad social de la urbe le permitió constatar de primera mano las profundas inequidades que persisten en la urbe porteña, despertando en ella una certeza inamovible: para generar transformaciones a gran escala, la labor social debía trascender a la esfera política e institucional. Con esa meta clara, se vinculó al Partido Social Cristiano mediante el proyecto “Jóvenes Líderes de Guayaquil”, iniciando un camino de militancia activa desde las bases.

A diferencia de quienes acceden a la política por privilegios de cuna o herencias económicas, Chóez comprendió que su principal herramienta de validación en un entorno adverso para las mujeres jóvenes era la preparación académica. Así, gracias a su excelencia estudiantil en la escuela y el colegio, obtuvo una beca completa para cursar Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales. Esta formación técnica e intelectual le otorgó las credenciales necesarias para ser escuchada y respetada, incluso señala que fue lo que le permitió incursionar en lo público, en un inicio, con el Partido Social Cristiano (PSC), organización política de la que recién se distanció.

La concejal Ana Chóez dice que su legado reposa en las calles del sur de Guayaquil que recorrió como estudiante y ahora como política activa.

La concejal Ana Chóez dice que su legado reposa en las calles del sur de Guayaquil que recorrió como estudiante y ahora como política activa.JOSEPH MORA/EXPRESO

El salto al servicio público

Su pericia técnica la llevó posteriormente a desempeñarse como asesora en la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional, donde participó en las reformas al Código de la Democracia, una experiencia que consolidó su comprensión sobre el andamiaje legal e institucional del país. u paso por Europa, gracias a una beca internacional en España en 2016, expandió su perspectiva sobre el diseño de proyectos macro, consolidando la idea de que la administración pública debe modernizarse con soluciones técnicas e innovadoras que rompan definitivamente con el viejo asistencialismo.

El trabajo por el liderazgo femenino

Para Ana Chóez, ocupar una concejalía representa la oportunidad de democratizar el poder público y de fiscalizar el uso de los recursos de la ciudad bajo criterios de estricta transparencia. Firme defensora de las cuotas de género y de juventud contempladas en las normativas electorales, reconoce que estas herramientas legales son indispensables para romper los techos de cristal y abrir paso a liderazgos provenientes de la militancia de base y de los sectores marginados de la representación política tradicional.

Hoy en día, su visión del liderazgo femenino se traduce en una política de cercanía y de pragmatismo orientado a la acción inmediata. Chóez concibe el rol del funcionario público no como un espacio de beneficio personal o de cálculo político, sino como una entrega absoluta al bienestar común. Su objetivo prioritario se centra en que el Municipio y el Estado asuman su rol de facilitadores de oportunidades mediante servicios de salud, saneamiento y educación de calidad, garantizando que el origen de un ciudadano no determine su destino. Para la concejal del distrito uno, liderar siendo mujer es sinónimo de fuerza, solidez y capacidad ejecutiva inquebrantable para transformar realidades.

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