Los accesorios de carros se ‘esfuman’ en la ciudadela Bolivariana
Los residentes dicen que los robos se dan a diario. En lo que va del año se han registrado 50 atracos. Hay otros problemas que preocupan

Los cuidadores de carros han sido contratados por los residentes de la ciudadela, pero solo trabajan hasta las 18:00. Según los reportes policiales, los atracos a vehículos suceden después de esa hora
Los robos de accesorios y del sistema eléctrico (memoria) que permite funcionar a los vehículos se vuelven frecuentes en la ciudadela Bolivariana, en el norte porteño, que está rodeada por un colegio particular, una escuela fiscal y un centro de estudios superiores.
Xavier Rivadeneira, coordinador de la Junta Promejoras de esta ciudadela, asegura que estos actos delictivos suceden a diario, especialmente en la época de clases, cuando los maestros de los planteles cercanos parquean sus unidades en las principales avenidas, al igual que lo hacen los docentes y estudiantes universitarios.
Por ello, añade, los residentes han tenido que contratar a cuidadores de vehículos en cada avenida, como la Manuela Sáenz, del Libertador, Pedro Gual, Carabobo, Antonio Ricaurte, entre otras.
Dos minutos fueron suficientes para que tres delincuentes, en la oscuridad de la madrugada, abran las puertas y se roben un expreso escolar parqueado en una de las veredas de la manzana 4 de la ciudadela Simón Bolívar, norte de Guayaquil.
— Diario Expreso (@Expresoec) February 21, 2023
Más:https://t.co/k92KvKQJG9
Lo dicho por Rivadeneira lo corrobora un informe policial que señala que en lo que va del año se han registrado 50 robos de accesorios de carros.
El 76,2 % de casos se perpetraron bajo la modalidad de estruche, es decir que los delincuentes utilizaron herramientas para forzar las seguridades del auto para llevarse diferentes accesorios. Y en el 14,9 % de los eventos reportados, los delincuentes asaltaron a los propietarios y los amenazaron con armas de fuego o cuchillos.
La Policía dice que despliega constantes operativos para frenar estos actos. “Hacemos controles a diario”, asevera a EXPRESO un uniformado, quien el lunes pasado patrullaba esta zona.

Las áreas verdes de este sector han sido tomadas por los chamberos, que se han encargado no solo de ensuciar estos lugares, sino también de desmantelarlos.
Manuel Mera, residente del sector desde hace 53 años, reconoce el trabajo policial, pero considera que los controles deberían ser más seguidos y con la participación de más uniformados.
En esta ciudadela, compuesta por 12 manzanas donde habitan 168 familias, no hay una Unidad de Policía Comunitaria (UPC). La más cercana está en la Kennedy y es por eso que los policías tardan en llegar cuando hay una queja, asume.
Xavier Pincay, otro residente, asegura que los delincuentes, con apariencia de chamberos, no solo se llevan piezas de los carros y artículos que hay en su interior. “También se meten a las casas en las noches, por lo que muchos han tenido que colocar techos en todo el cerramiento y han reforzado las seguridades”, agrega.
El asalto a los vecinos es otro delito que afecta al sector. El año pasado, 161 personas fueron asaltadas; mientras que entre enero y marzo, 10 ciudadanos han sido víctimas de la delincuencia en diferentes circunstancias y horarios, según el reporte policial.

Las calles y veredas están deterioradas. Caminar por ellas representa un peligro, dicen los residentes de la Bolivariana.
Los horarios en los que se cometen los asaltos a personas, robos de accesorios de vehículos o robos a domicilios, según los datos estadísticos, son entre las 18:00 y 21:00 o de 21:00 a 24:00, entre jueves y sábados.
A lo largo de la avenida Delta, donde hay negocios y locales de comida, los propietarios indican que han sido víctimas de los ladrones y que también han observado cómo se cometen los atracos a los peatones, conductores o pasajeros de buses.
“Me robaron justo cuando me bajaba del bus, se me llevaron el celular dos sujetos que andaban en moto”, cuenta Emilia Cedeño, estudiante de la Universidad de Guayaquil.

La ramas de los árboles han crecido. Los residente han pedido la poda de los arbustos, pero no han tenido respuesta.
Rivadeneira destaca que se ha activado el botón de seguridad en los celulares de algunos residentes, así como en los teléfonos de los uniformados que tienen a cargo el control del sector.
El daño de calles, parterres y aceras es otro problema que afrontan los residentes de la Bolivariana, así como la ocupación de los parques por parte de chamberos que han armado caramancheles dentro de estos.
“La policía los desaloja, pero a los pocos minutos regresan”, lamenta Rivadeneira, quien señala que los uniformados están atentos al llamado de auxilio.