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Diario Expreso Ecuador

Los Pescados: guía para mantener viva una banda musical (y también una amistad)

El dúo portovejense de rock lanzó a fines de marzo, con sus miembros originales, dos nuevos sencillos, producidos por Ivis Flies

Nelson Coral (izquierda, guitarra y voz) y Juan Fernando Andrade conforman la banda portovejense de rock Los Pescados.

Nelson Coral (izquierda, guitarra y voz) y Juan Fernando Andrade conforman la banda portovejense de rock Los Pescados.Los Pescados

Marco Martinez
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Los lazos entre los integrantes de un grupo musical pueden llegar a ser especialmente intensos, más fuertes aun (y más conflictivos también) que los vínculos familiares o de pareja.

Y esa intensidad se incrementa cuando se trata de un dúo, dadas sus características. Al tratarse únicamente de dos miembros, no hay un tercero que medie o que permita tomar decisiones por mayoría. Eso deriva muchas veces en pequeñas tensiones sobre el ejercicio del poder dentro de la banda, roces que con el tiempo se acumulan y generan un desgaste.

Aparte del inevitable paso del tiempo, que nos va cambiando inexorablemente.

Es una situación que conocen de cerca los portovejenses Nelson Coral y Juan Fernando Andrade, miembros de Los Pescados, que a mediados de este mes de marzo estrenaron dos nuevas canciones después de 14 años de su último álbum hasta ahora, Por la boca muere el pez.

Se trata de Pulgares y Batalla, dos temas compuestos con diez años de diferencia, un puente simbólico entre dos momentos y dos artistas que, pese a sus desencuentros y silencios, saben que juntos han construido algo hermoso que merece ser cuidado.

EXPRESIONES le cuenta la génesis de estos dos nuevos singles de Los Pescados, que el público celebra volver a ver y escuchar con sus dos miembros originales, luego del paso del gran baterista Luis Peralta, de La Rola, también de Portoviejo.

Pulgares: un vals sobre no poder crear canciones

Si bien la grabaron a fines del 2025, Pulgares fue compuesta hace ya casi una década y es el reflejo de un momento particular en la banda y también en la relación de amistad de Juan Fernando y Nelson, con el peso de saber que en gran medida habían dejado de ser ese par de niños que se conocieron gracias a su amor por el fútbol y el Club Sport Emelec.

Un par de años después del lanzamiento de Por la boca muere el pez (2012), el dúo se propuso crear nueva música. Para ello decidieron atrincherarse en la casa de Nelson, quien recientemente se había mudado a Puerto Rico, playa vecina a Ayampe.

Con todo a su favor, empezaron a trabajar en largas sesiones que generaban ideas efímeras y descartables que no llegaban a buen puerto.

“Nos levantábamos, comíamos, ensayábamos y no nos salía nada. De tarde, lo mismo. Por ahí nos íbamos a la playa y conversábamos un rato. Pero cuando el ensayo no sale bien, es jodido que la amistad vaya bien”, le cuenta Juan a EXPRESIONES.

Así pasaron los días, con una sensación de frustración que los llevó a temer incluso que Los Pescados ya no daba para más. “Yo pensaba: ‘Aquí no está pasando nada, esta banda se acabó’, pero no lo decía. Y Nelson sentía lo mismo, pero tampoco lo decía, porque eso hubiera sido admitir, como las parejas románticas, que todo había terminado”.

Después de dos semanas de intentos fallidos, la última noche Nelson se puso a jugar con su guitarra acústica junto a Juan, como hacían cuando eran adolescentes, hasta que encontró la melodía de lo que sería Pulgares. Y en ese momento, Juan hizo lo que siempre ha hecho: decirle a su compañero de aventuras que tenía una buena idea.

“Entonces, cogí pluma y papel y me propuse escribir una canción sobre no poder escribir canciones. Una letra que se puede aplicar al final de una pareja, de una amistad o de un grupo musical, sobre dos personas que no han dejado de quererse, pero que quizás ya no tienen nada que decirse porque ya son distintas a lo que fueron en algún momento”.

Pese a las reticencias iniciales, finalmente decidieron grabar la canción en su versión acústica original, con Nelson tocando y cantando al mismo tiempo, sin batería ni mayores arreglos de producción, excepto un suave sintetizador al final del tema, además del sonido de Juan escribiendo la letra en el teclado de su ‘compu’.

Una letra que si bien entonces le pareció cargada de melancolía, ahora considera feliz, pues fue la canción que les permitió continuar como banda. Y afianzar su amistad más allá de las inevitables circunstancias que separan los caminos de los hombres.

Batalla: un blues acerca de volver a crear canciones

Batalla es producto de la nueva cosecha de Los Pescados, su primer tema compuesto en catorce años. Es un blues poderoso que, a diferencia de Pulgares, sí tuvo una labor de producción más detallada en el estudio de grabación, pues se montaron varias capas de guitarra e incluso tiene una línea de bajo, que estuvo a cargo de Nelson.

Por el hecho de ser un dúo, las composiciones de Los Pescados siempre han tenido muchas variaciones, de manera que la complejidad ‘compense’ de alguna manera el hecho de que se trabaja con pocos elementos.

Sin embargo, esta vez decidieron crear un tema sencillo y directo, con el espíritu de referentes como los Rolling Stones, Lou Reed, The White Stripes o Iggy Pop.

Precisamente esa sencillez hizo que al inicio Nelson tuviera sus dudas , pero Juan Fernando la tuvo clara siempre. “Yo estuve seguro desde el principio. Al corazón no se le puede decir que no, y yo sabía que teníamos una buena canción. Si tu banda es un dúo y la otra persona duda, tu misión en la vida es estar seguro y darle confianza”.

El track cuenta con la particularidad de que se le aceleró el tiempo sin alterar el tono, para encajar mejor la propuesta que tenía Juan sobre la forma en que debía ser vocalizado. Por ello el productor Ivis Flies le sugirió que también cantara, siendo la primera vez que ambos integrantes de Los Pescados juntan sus voces en estudio.

Con respecto a la lírica, Juan la escribió tres días después de tocar la canción por primera vez con Nelson. Es decir, tres días después de haberse vuelto a ver en cuatro años.

“Creo que es el último clavo en el ataúd de mi tema con las drogas y las terapias. Había terminado de escribir y publicar mi novela (doble) Adicto + Comedia romántica, así que era una cuestión muy presente aún. Esos sentimientos e imágenes todavía estaban en mí”, explica el baterista.

Julián Vera, el ‘intermediario’

En todo el tiempo de existencia de Los Pescados, han contado con un colega y amigo incondicional, Julián Vera, cantante de La Rola, agrupación hermana y otro nombre clave de la escena portovejense.

Él ha sido varias veces el nexo entre Juan Fernando y Nelson cuando han estado distanciados, animándolos a mantener vivo el proyecto. “Los conozco desde que ellos tenían 13 o 14 años, y yo ya como 19 o 20”.

Si bien en Los Pescados hubo temporadas en que otros músicos ocuparon el puesto de baterista cuando Juan no podía, Julián considera que la banda es “el balance de estos dos polos, de estas dos personas: una que vive allá arriba en la montaña (Juan reside en Quito), y otra que vive a filo de mar. Unidos netamente por el amor y el cariño al rock and roll”.

También ha sido decisivo para que Juan y Nelson vuelvan a hacer música juntos. El pretexto fue, irónicamente, organizar un último concierto de despedida con la presencia de la formación original.

Para esto tenía que convencer a Juan Fernando, quien se estaba reconectando con la escena musical tras haberse enfocado de lleno en la escritura. “Ambos se evadían o trataban de no entrar en conflicto de alguna manera, pero yo sentía que se evitaban”, recuerda el cantante de La Rola.

Juan aceptó, pero con la condición de que no sea una sola fecha, sino más. Y ese reencuentro fue la semilla de la sinergia actual.

“Los Pescados es el mejor ejemplo de cómo puede ser una relación masculina, entre hombres. Los chicos ahora no tienen problemas con abrazarse o decirse: ‘Ñaño, te quiero, te amo’. Pero nosotros nos criamos bajo la tutela de ser un poco más rudos. Y creo que eso encarece un poco más la sinceridad y honestidad de las relaciones”, reflexiona Julián.

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