SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

TV

Doménica Martínez: "Combate es una vitrina para hacer realidad mi sueño"

La capitana del equipo naranja del reality de competencia ve en la televisión el camino para consolidarse como presentadora. Ese es su gran sueño

Doménica Martínez cuida su físico con ejercicios y una sana alimentación. Debe estar en buen estado para competir.

Doménica Martínez cuida su físico con ejercicios y una sana alimentación. Debe estar en buen estado para competir.Andrick Cantos

Ingrid Balseca
Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

Lo que debes saber

  • Reconoce que la fortaleza mental ha sido clave para sostenerse en el medio.
  • También ha enfrentado exigencias físicas y accidentes en competencia, que han puesto a prueba su disciplina y resistencia.
  • En lo personal, mantiene una relación estable con Joso García, con quien ha aprendido a ceder y construir desde la confianza.

La guayaquileña Doménica Martínez (26), estudiante de Comunicación Social y creadora de contenido, es la capitana del equipo naranja de Combate, de RTS. Se inició en los reality de competencia tras participar en un concurso organizado por Noticias de la mañana.

Trabajaba como asistente contable en una empresa y estudiaba Contabilidad y Auditoría. Una amiga le sugirió hacer un casting; al inicio no le interesó, pero decidió intentarlo. La persona ganadora representaría al país en Combate Guatemala durante un año.

“Yo soñaba con ser presentadora y consideré que esa era una oportunidad que se me presentaba en la vida. Combate es una vitrina para hacer realidad mi sueño. Aunque no gané, la directora de Combate Guatemala me dijo que quería que yo también fuera”, recuerda.

El presentador Eduardo Andrade la motivó a no pensarlo dos veces. Permaneció en ese país durante dos años y medio.

"Dudaban de mi capacidad"

Dicen que las oportunidades no hay que dejarlas pasar cuando se presentan.

Eso fue lo que hice. Pensé que me quedaría poco tiempo, pero no fue así. Sentí mucho miedo: era otro país, con otra gente, no sabía si me iba a acostumbrar. Me costó, pero era el camino que debía seguir. Cuando ya no continué en el reality, trabajé en una radio. Luego pensé quedarme allá, pero regresé porque me llamaron para Combate. Desde que retomaron el espacio de competencia en Ecuador, he estado en las tres últimas temporadas.

¿Qué experiencia le dejó ser parte de un reality en el extranjero?

Me di cuenta de cómo es el mundo de la televisión. Es difícil estar en un programa de entretenimiento y recibir solo comentarios negativos. Cuando ingresé, dudaban de mi capacidad. En ese entonces llevaba el cabello rubio y existe el prejuicio de que las rubias son tontas.

¿Por ello se cambió el tono del cabello?

Ahora lo luzco cobrizo. Israel Plaza es mi estilista de moda y me orienta sobre lo que me queda bien. El color natural de mi cabello es castaño claro. No confiaban en mí. Siempre tuve una vida activa en el gimnasio y como asistente contable; nunca me vi en Combate. Ahora estudio Comunicación Social en el ITV, soy creadora de contenido y trabajo con marcas.

¿Cómo calló la boca de quienes la criticaban?

Trabajando y demostrando de lo que era capaz. En Guatemala, mi exjefe, Sebastián Tandazo, me dio la oportunidad de hacer menciones en vivo. Conocía mi sueño y me dio ese impulso.

"Ya no le presto atención a los comentarios"

Los chicos reality siempre están muy expuestos. Su vida personal se vuelve un circo…

La gente habla sin conocerte. Mi carácter es fuerte y, tal vez, a muchos les choque mi forma de ser. Me muestro en pantalla tal como soy. Me expreso sin filtros, pero con respeto. Se han metido en mis relaciones; han opinado de mi físico y de mi tono de voz.

Para aguantar esa lluvia de críticas hay que estar mentalmente estable.

Lo sé. El tiempo que llevo en los programas de competencia me ha ayudado. Ya no leo los comentarios ni les presto atención; por salud mental es lo mejor. He visto personas que se han alejado porque han padecido ansiedad o ataques de pánico. Gracias a Dios, mi temperamento fuerte ayuda, pero no somos de palo: opinan y se meten en todo. Al más mínimo error, se van encima.

Son espacios que también exigen mucho en lo referente al físico y la disciplina. ¿Cómo maneja todo aquello?

Es complicado; son programas que consumen mucha energía. Siempre he hecho gimnasia y me encanta correr los domingos. Debo ser disciplinada con la alimentación; procuro comer saludable.

"Estoy súper enamorada"

Los accidentes son frecuentes en las competencias. ¿Cuál ha sido su peor recuerdo al respecto?

Dos semanas antes de la final de la primera temporada (del regreso de Combate), me lesioné el pie derecho. No era fractura, sino un esguince, pero tenía que estar bien para competir; de lo contrario, me quedaba fuera. Tomé medicamentos, me aplicaron inyecciones y recibí masajes. Logré estar. En Combate Guatemala me caí desde cuatro metros de altura. No sé cómo estoy contando el cuento.

Nada dura para siempre. ¿Habrá un momento en que le pondrá un alto a las competencias?

Lo he pensado. Le he pedido ayuda a Carlos José Matamoros. Hemos conversado para que me dé clases. El reality es una vitrina, pero no para toda la vida. Me atrae ser presentadora de noticias, aunque también sería interesante participar en algún matinal.

Ojalá no la empiece a enamorar…

(Risas) Tengo mi novio, Joso García, con quien llevo un año y cuatro meses de relación. Estoy súper enamorada. Él volvió al reality luego de su participación en la telenovela El Cholito Forever. Adoptamos una perrita llamada Mantequilla. Nuestra relación es muy bonita, aunque no faltan las peleas porque mi temperamento es fuerte.

A veces, para llevar la fiesta en paz, hay que ceder; no siempre se tiene la razón.

Tuve que bajar las revoluciones. No sabía de eso hasta que lo conocí a él, pero he aprendido a ceder. De alguna manera, ambos lo hemos hecho. Me costaba ofrecer disculpas; antes creía tener siempre la razón. Joso me dice cuándo estoy equivocada o cuando hago algo mal. Nos comprendemos.

Se ha referido en varias ocasiones a su carácter fuerte. ¿Es muy explosiva?

No soporto que me traten mal o que me hablen de mala manera. Mientras no se metan conmigo, no ocurre nada. Hay que mantener el respeto.

Mantequilla es su engreída

¿Han considerado dar un paso más en la relación?

Vivimos juntos, tenemos a nuestra mascota, Mantequilla. Más adelante tal vez nos casemos, pero primero queremos cumplir nuestros sueños. Él entró al reality porque quiere ser actor; ya está dando sus primeros pasos. Yo deseo un hijo; Joso, dos.

¿Cómo controlan los celos entre ustedes?

Existe mucha confianza. Nos contamos lo que nos pasa o nos molesta. No damos espacio a los celos. Joso tiene un gran corazón; eso me enamoró. Me ha ayudado a mejorar. Me pide que no me estrese por situaciones que no valen la pena.

Tienen una perrita, ¿cómo llegó a su vida?

La productora, Pily Navarrete, la rescató de la calle y me la dio. En el edificio donde vivía no aceptaban mascotas. Además, Joso me había comprado una por Internet y lo estafaron. Mantequilla fue un regalo de Dios. En septiembre cumplirá un año.

Comprar animales de compañía a través de Internet es fomentar el mercado ilegal.

Pagó más de 400 dólares. Él quiso darme esa alegría, pero salió mal.

tracking