SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

El riesgo sísmico en Ecuador es territorialmente desigual: ¿quiénes están más expuestos?

Construcciones informales, deficiencias en la planificación y diferencias entre municipios hacen que un terremoto no afecte de la misma manera a todo el país

Las construcciones vulnerables e informales son uno de los factores que incrementan el riesgo ante un terremoto de gran magnitud en Ecuador.

Las construcciones vulnerables e informales son uno de los factores que incrementan el riesgo ante un terremoto de gran magnitud en Ecuador.Referencial Colombia - EFE

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Un terremoto de gran magnitud no afectaría de la misma manera a todas las personas ni a todos los territorios de Ecuador. Mientras algunas ciudades poseen infraestructura formal y una mayor capacidad técnica para responder, otras comunidades enfrentan la amenaza desde viviendas vulnerables, zonas periféricas o municipios con escasos recursos.

Esa desigualdad podría determinar quién recibe ayuda con mayor rapidez, qué edificaciones resisten y qué sectores tardan más tiempo en recuperarse después de una emergencia.

El terremoto de magnitud 7,4 registrado en Colombia el lunes 10 de agosto, que también fue sentido en Panamá, Venezuela y Ecuador, reactivó las dudas sobre la preparación del país frente a un evento similar.

Aunque los sismos no pueden predecirse, Ecuador permanece expuesto a esta amenaza. El problema, sin embargo, no se limita a la magnitud de un posible terremoto, sino a las vulnerabilidades acumuladas en cada territorio.

¿Qué significa que el riesgo sea territorialmente desigual?

David Benavides, docente y coordinador de la Maestría de Gestión de Riesgos de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), explicó que existen diferencias marcadas entre las ciudades, las zonas periféricas y los sectores rurales, según publicó diario EXTRA.

El especialista señaló que no todos los municipios cuentan con la misma capacidad técnica ni todos los habitantes viven en edificaciones construidas bajo condiciones similares.

Las diferencias se presentan entre:

  • La infraestructura formal y las construcciones informales.
  • Las ciudades y sus zonas periféricas.
  • Los sectores urbanos y las áreas rurales.
  • La población con recursos y las personas que viven en condiciones precarias.
  • Los municipios con capacidad técnica y aquellos que disponen de recursos limitados.

Estas brechas provocan que las consecuencias de un terremoto y las posibilidades de recuperación dependan también de las condiciones económicas, sociales y espaciales de cada población.

¿Quiénes estarían más expuestos?

De acuerdo con el análisis del especialista, estarían más expuestas las personas que habitan en construcciones vulnerables o informales, las comunidades ubicadas en zonas inestables y los habitantes de territorios con menor capacidad institucional para responder.

El crecimiento urbano acelerado, la expansión periférica, la autoconstrucción y la ocupación de zonas inestables elevan la vulnerabilidad ante un movimiento de gran magnitud.

A esto se suman las deficiencias en la planificación territorial y la desigualdad socioeconómica. Por ello, dos comunidades afectadas por un mismo terremoto podrían experimentar daños y procesos de recuperación muy distintos.

Pedernales fue el epicentro del terremoto de 7.8, el 16 de abril del 2016, en Ecuador

Pedernales fue el epicentro del terremoto de 7.8, el 16 de abril del 2016, en EcuadorCORTESÍA

Ecuador puede detectar un sismo, pero eso no basta

Ecuador cuenta con fortalezas técnicas e institucionales para monitorear la actividad sísmica y activar una respuesta inicial.

El Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional dispone de una red de más de 200 equipos de monitoreo, que permiten obtener información preliminar pocos minutos después de un evento.

El país también posee Comités de Operaciones de Emergencia, protocolos de búsqueda y rescate y la experiencia adquirida luego del terremoto de 2016 en Manabí y Esmeraldas.

Sin embargo, Benavides advirtió que detectar un movimiento no significa estar preparado para reducir todas sus consecuencias.

“Ecuador tiene capacidad técnica e institucional para reaccionar, pero no está preparado para garantizar una respuesta homogénea y eficaz frente a un terremoto de alto impacto”, señaló el experto.

Precisamente, la imposibilidad de ofrecer una respuesta homogénea revela la desigualdad territorial: la atención y la recuperación podrían ser diferentes dependiendo del lugar donde ocurra la emergencia.

Los servicios de emergencia podrían saturarse

Ante un terremoto de gran magnitud, el país podría enfrentar simultáneamente el colapso de edificaciones, interrupciones viales, fallas en las telecomunicaciones, afectaciones en hospitales y cortes de los servicios de agua y electricidad.

La acumulación de daños podría saturar rápidamente los sistemas de emergencia, provocar desplazamientos forzados y generar problemas de abastecimiento.

En ese escenario, las comunidades con menor infraestructura y capacidad técnica enfrentarían mayores dificultades para atender a sus habitantes y comenzar la recuperación.

Abandono. Una de las infraestructuras que aún se mantiene en pie tras el sismo.

Abandono. Una de las infraestructuras que aún se mantiene en pie tras el sismo.Foto: Alejandro Giler/ EXPRESO

Reconstruir igual también reproduce el riesgo

La desigualdad no desaparece cuando termina la emergencia. La forma en que se realiza la reconstrucción también puede mantener las condiciones que provocaron los daños.

Benavides advirtió que reconstruir un lugar con las mismas deficiencias y bajo el mismo modelo de ocupación territorial significa reproducir el riesgo en el tiempo.

Por eso, considera necesario fortalecer la regulación del suelo, aplicar normas de construcción adaptadas a las condiciones locales y fomentar la participación de las comunidades.

Aunque Ecuador se encuentra mejor preparado que hace varias décadas en materia de monitoreo y coordinación, todavía mantiene vulnerabilidades físicas, ambientales, sociales y económicas.

“El terremoto no produce por sí solo el desastre. El desastre emerge de las vulnerabilidades acumuladas”, concluyó el especialista.

La amenaza sísmica forma parte de la realidad ecuatoriana. Pero el nivel de destrucción no dependerá únicamente de la fuerza del movimiento, sino también del lugar donde ocurra, la calidad de las edificaciones y los recursos disponibles para responder.

tracking