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Diario Expreso Ecuador

déficit energético

Gremios industriales alertan que las desconexiones eléctricas podrían afectar las plazas de empleo

Las desconexiones escalaron de 24 a 72 horas semanales en menos de tres semanas. La falta de previsibilidad complica la continuidad de las operaciones

Fábricas advierten sobre el impacto económico de paralizar las fábricas tres de los cinco días laborables.

Fábricas advierten sobre el impacto económico de paralizar las fábricas tres de los cinco días laborables.Archivo / Expreso

Lisbeth Zumba
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Los gremios productivos advierten que las restricciones eléctricas que llegarán a 72 horas semanales podrían poner en riesgo la continuidad de las operaciones industriales y, con ella, miles de plazas de trabajo y los ingresos de las familias que dependen de esta actividad. La preocupación se centra no solo en el freno de la producción, sino en el posible incumplimiento de contratos internacionales y la pérdida de competitividad del país.

En menos de tres semanas, los cortes de energía calificados como temporales pasaron de 24 horas una vez por semana a 48 horas continuas y luego a tres días semanales, desde el 12 de octubre. A este escenario se suma el reciente anuncio del Ministerio de Ambiente y Energía, de este viernes 9 de octubre, en el que impone la desconexión para industrias de Alto Voltaje 1 (AV1) y ciertos usuarios industriales de media tensión cuya demanda energética registró un incremento significativo durante el feriado. La autoridad no detalló la duración de estas interrupciones.

Ante este escenario, el Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE), la Cámara de Industrias de Guayaquil (CIG), la Cámara de Industrias y Producción (CIP), la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) y el Centro de la Industria Láctea del Ecuador (CIL) coinciden en que detener las actividades productivas durante tres de los cinco días laborables compromete mucho más que los niveles de producción: pone presión sobre el empleo, los ingresos familiares y la actividad económica nacional.

Los cortes eléctricos amenazan la estabilidad laboral

El Comité Empresarial Ecuatoriano coloca el tema de desempleo entre sus principales preocupaciones. La organización advierte que la interrupción de los turnos regulares de producción amenaza miles de plazas de trabajo y los ingresos de las familias que dependen de ellas.

El gremio también recuerda que las restricciones energéticas anteriores llegaron a restar hasta 1,4 puntos al Producto Interno Bruto (PIB), afectando con ello al desarrollo económico y agravando los  problemas sociales, como la inseguridad, asociados con la pérdida de ingresos.

La Cámara de Industrias de Guayaquil comparte esa preocupación y cuestiona que las fábricas deban detenerse por largas horas. Según la organización, los consumidores industriales de alto y medio voltaje representan el 37 % del consumo privado nacional, por lo que las restricciones comprometen la capacidad productiva y la estabilidad de los puestos de trabajo.

“Por eso, detener sus actividades durante 3 de los 5 días laborables NO ES LA SOLUCIÓN”, sostiene la CIG, que plantea la necesidad de soluciones integrales y esfuerzos compartidos que no comprometan la producción ni el empleo.

Por su parte, la Cámara de Industrias y Producción (CIP) señala que las dificultades para sostener los niveles habituales de producción también obstaculizan el cumplimiento de compromisos comerciales y tensionan la continuidad de las empresas. Esto, pese a que la organización dice comprender los desafíos energéticos y compartir la prioridad de proteger a las familias ecuatorianas y las actividades que sostienen sus ingresos.

La industria láctea alerta sobre la producción de alimentos

El impacto de los cortes también alcanza a las actividades que requieren procesos continuos para conservar materias primas y productos perecibles. El Centro de la Industria Láctea del Ecuador advierte que la recepción y el enfriamiento de la leche cruda, así como la conservación de los productos, dependen de condiciones operativas que las desconexiones prolongadas pueden comprometer.

Las industrias asociadas al CIL procesan cerca de 1,8 millones de litros de leche al día y generan aproximadamente 4.000 empleos directos. Por eso, el gremio alerta que la imposibilidad de mantener un flujo continuo de operaciones golpea la sostenibilidad de las empresas y pone en peligro la estabilidad laboral del sector.

“El sector lácteo está dispuesto a colaborar en soluciones que contribuyan a la estabilidad del sistema eléctrico y permitan sostener la producción, el empleo y la disponibilidad de alimentos para las familias ecuatorianas”, señala la organización.

La preocupación no se limita a la producción industrial. La interrupción de procesos de conservación también puede repercutir en el abastecimiento de alimentos y en los costos que deben asumir las empresas para mantener sus operaciones.

Las desconexiones ponen presión sobre las exportaciones

La Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) advierte que las restricciones eléctricas pueden comprometer la logística, la calidad de los productos y el cumplimiento de los contratos internacionales. El gremio señala que aproximadamente el 75 % del volumen de la carga exportada corresponde a productos perecibles, que requieren cadena de frío y continuidad en los procesos de refrigeración y transporte. 

Una interrupción prolongada puede afectar la confiabilidad del Ecuador como proveedor internacional, además de poner en riesgo la generación de divisas y los puestos de trabajo directos e indirectos vinculados con la cadena agroexportadora.

“FEDEXPOR reitera su disposición a trabajar de manera decidida y propositiva hacia una gestión responsable de la energía, sin perder de vista la importancia de preservar la producción, el empleo, la generación de divisas y la confiabilidad del Ecuador como proveedor internacional”, sostiene el gremio.

En conjunto, las organizaciones productivas plantean que la gestión de la demanda eléctrica debe considerar las consecuencias económicas y laborales de las desconexiones. Mientras se aplican las restricciones, los gremios insisten en la necesidad de coordinar alternativas que permitan afrontar la situación energética sin trasladar el costo de los ajustes a la producción, las exportaciones y las fuentes de ingresos de los hogares.

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