Bloque Pindo: ¿quién es PCR y qué contempla el contrato petrolero extendido hasta 2037?
El Estado extendió el contrato del Bloque 65-Pindo con la argentina PCR hasta 2037 a cambio de $69 millones. El acuerdo no es público

El ministro Blum participó en la firma del contrato del Bloque 65-Pindo con PCR Ecuador.
El Estado extendió hasta el 31 de diciembre de 2037 el contrato del Bloque 65-Pindo, en Orellana, a cambio de $69 millones de inversión de la petrolera argentina PCR.
El Contrato Modificatorio No. 5 se firmó el 16 de julio de 2026. El Ministerio de Ambiente y Energía (MAE) proyecta que dejará al Estado unos $276 millones, el 91 % de la renta petrolera del bloque.
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Esa cifra no puede verificarse de forma independiente: el texto del acuerdo no ha sido publicado.
¿Qué contempla el Contrato Modificatorio No. 5?
El paquete comprometido por la operadora incluye la perforación de tres pozos exploratorios y cuatro de desarrollo, y el reacondicionamiento de otros tres mediante fracturamiento hidráulico.
También abarca nueva infraestructura de producción y estudios para implementar un proyecto de energía fotovoltaica, según detalló el MAE.
Con esas obras el ministerio proyecta una producción acumulada de 9,39 millones de barriles entre 2026 y 2037.
"Apostamos por la inversión, la eficiencia y la sostenibilidad, con lo que podremos movilizar nuevas inversiones, incrementar la recuperación de reservas petroleras, fortalecer la producción nacional y avanzar hacia una gestión energética sostenible", afirmó el ministro Juan Carlos Blum.
¿Quién es PCR y desde cuándo opera en Ecuador?
PCR es Petroquímica Comodoro Rivadavia, una empresa argentina fundada en 1921 como Compañía Ferrocarrilera de Petróleo S.A. La controlan las familias Brandi y Cavallo, según el informe de la calificadora de riesgo FIX SCR de febrero de 2025.
Opera en petróleo y gas, cemento y energías renovables. Llegó a Ecuador en 1999 mediante la sociedad Petroriva, con el 40 % de los campos Palanda y Pindo, y en 2014 adquirió el 100 % de esos activos.
Hoy mantiene seis áreas de exploración y explotación en Orellana y Sucumbíos. La Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) la registra como operadora de los bloques 65 (Pindo), 64 (Palanda Yuca Sur) y 90.
Ese registro consta en la Resolución ARCH-DE-2025-0026-RES, de septiembre de 2025.
¿Por qué Ecuador pesa tanto en las cuentas de PCR?
Las operaciones ecuatorianas aportaban el 55 % de la producción de petróleo del grupo, 8.300 barriles diarios, según el informe de FIX SCR con datos a septiembre de 2024.
Ese mismo documento atribuyó a Ecuador cerca de $77 millones de resultado operativo (Ebitda), el 26 % del consolidado de la compañía.
Ecuador es, en los hechos, el sostén productivo del grupo argentino. Con esta firma, el país le asegura Pindo hasta 2037.
¿Cómo produce el bloque hoy?
El reporte diario de la ARCH del 16 de julio de 2026 registró una producción de 11.211,20 barriles diarios para PCR-Ecuador S.A., el 98,79 % de su estimado.
Ese mismo reporte anotó dos novedades en el Bloque 65: el pozo Pindo-24D cerrado por falla de su equipo de bombeo electrosumergible y el Pindo-18D con incremento del corte de agua.
La ARCH publica la producción por operadora y no por bloque, de modo que no existe una cifra pública aislada de Pindo.
¿Es un caso aislado o parte de una política?
En octubre de 2024 el Estado extendió también hasta 2037 el contrato del Bloque 64-Palanda Yuca Sur, con la misma empresa y $52,5 millones de inversión.
En marzo de 2026 amplió por diez años los bloques 52 y 54, operados por Orion Energy Ecuador, a cambio de $119 millones.
Las tres se sustentan en el Reglamento Codificado de Aplicación de la Ley de Hidrocarburos, expedido mediante el Decreto Ejecutivo 947 de noviembre de 2023.
¿Qué falta por conocer?
En el Bloque 64 el Estado pactó una tarifa de $39 por barril. En Pindo esa cifra se desconoce, igual que los compromisos mínimos de inversión, las garantías, el cronograma de desembolsos y las causales de terminación.
Sin el contrato a la vista, la proyección de $276 millones no puede contrastarse con las obligaciones efectivamente pactadas ni con el precio que el país pagará por el servicio.