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Colegio de Arquitectos alerta por intervenciones en el emblemático edificio Atrium de Quito
El Colegio de Arquitectos pide evitar modificaciones irreversibles en el edificio Atrium. Solicita una evaluación integral de los trabajos que se ejecutan

El edificio Atrium fue diseñado por el arquitecto Milton Barragán Dumet y ganador del Premio Ornato de 1981.
Los trabajos que se realizan en el Edificio Atrium, ubicado en el norte de Quito, motivaron un pronunciamiento del Colegio de Arquitectos de Pichincha, que reclama información sobre las obras y advierte sobre posibles alteraciones de elementos que definen su diseño.
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Diseñado por el arquitecto Milton Barragán Dumet y ganador del Premio Ornato de 1981, el Atrium es considerado por el gremio como una pieza relevante de la arquitectura moderana ecuatoriana.
La preocupación gira alrededor de las modificaciones que puedan realizarse en un edificio, ubicado en la av. González Suárez, cuya propuesta arquitectónica se caracteriza por el uso del hormigón visto, sus fachadas escalonadas y la relación entre estructura, espacio y paisaje.
Para el CAE-P, cualquier intervención debería analizar el edificio como un conjunto y no únicamente desde necesidades de mantenimiento, adecuación o funcionamiento.
¿Qué preocupa a los arquitectos?
El gremio sostiene que una intervención que modifique, oculte, sustituya o altere componentes significativos del Atrium podría afectar sus valores arquitectónicos y culturales si no existe una evaluación integral de sus consecuencias.
La discusión plantea un dilema frecuente en edificios de arquitectura moderna: cómo actualizar una construcción para responder a las necesidades actuales sin perder las características que la hacen reconocible.
El Colegio de Arquitectos considera que modernizar o adaptar un edificio no debería implicar una transformación indiscriminada de su expresión original. En un comunicado mencionan que conservar una obra de arquitectura moderna no significa mantenerla intacta, sino intervenirla con conocimiento técnico y procurando que los cambios sean compatibles con sus valores.
En un oficio, el Cabildo Cívico también solicitó al Instituto Nacional de Patrimonio que acompañe las acciones que emprenda el GAD de Quito para evaluar técnicamente las intervenciones, evitar posibles daños irreversibles y asegurar la protección del Edificio Atrium.
Piden información sobre las obras
Ante esta situación, el CAE-P solicita a las entidades competentes y a los responsables de los trabajos que se informe qué obras se están ejecutando y cuál es su alcance.
También plantea que las intervenciones cuenten con los estudios y autorizaciones técnicas que correspondan y que sean evaluadas no solo por sus aspectos funcionales y constructivos, sino también por sus implicaciones arquitectónicas y culturales.

La propuesta arquitectónica se caracteriza por el uso del hormigón visto y sus fachadas escalonadas
Entre sus principales pedidos está evitar modificaciones irreversibles que puedan comprometer elementos importantes de la composición, materialidad, espacialidad o expresión arquitectónica del inmueble.
El Atrium forma parte de una generación de edificios que contribuyó a definir la arquitectura de la ciudad durante el siglo XX. Su valor, sostiene el gremio, no está únicamente en sus materiales o elementos aislados, sino en la manera en que estos fueron articulados dentro de una propuesta arquitectónica.
El Colegio de Arquitectos señala que está dispuesto a participar en un diálogo técnico con propietarios, administradores, profesionales y autoridades para buscar alternativas que permitan mantener el funcionamiento actual del edificio sin comprometer las características que han convertido al Atrium en una obra destacada de la arquitectura ecuatoriana.