
Sara hereda de sus hermanos la pasión por el rugby
La deportista de 10 años, tal como lo hicieron sus hermanos, representará a Ecuador en el torneo Santa Devota, en Mónaco.
Tierna, tímida y risueña, así es como se muestra Sara Vásconez, la tercera hija de la familia Vásconez Centeno, que conocerá el principado de Mónaco a través del rugby, cuando desde este sábado 21 de marzo represente al país en el torneo Santa Devota.
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La niña de 10 años, junto a otros 11 menores, conforma el equipo Cóndores, de la Fundación Huma Rugby, el cual participará por quinta vez consecutiva en la competencia que es organizada por la princesa Charlene de Mónaco.
Muy emocionada, la pequeña contó que planea vivir “una experiencia mucho mejor que la de mis hermanos, conseguir importantes cosas en lo deportivo y conocer varios museos y la cultura de ese país”.
La noticia de que viajaría con el equipo nacional no la tomó de sorpresa y dijo con seguridad que “sí me lo esperaba, ya que me esforcé mucho”.
Y es que, junto a su mamá, Tania Centeno y sus hermanos Renato y Joaquín, quienes han ido tres veces a Mónaco, se toman muy en serio el deporte y acuden a todos los entrenamientos.
Así lo detalló Centeno. “Mis hijos están desde que se creó la escuela de rugby en 2019 y desde el principio les encantó, tanto que es muy difícil que se pierdan un entrenamiento o partido amistoso”, contó la orgullosa madre.
Sin importar el lugar, los jugadores acuden a las prácticas, sean en el parque La Carolina, Calderón o en El Beaterio.
“Como vivimos en Cotocollao, nos hemos trasladado de cualquier forma, en el auto, trole, bus o ahora en metro con tal de que hagan lo que les gusta”, remarcó Tania.
APOYO FAMILIAR
Si bien Sara es un poco tímida ante las cámaras y entrevistas, cuando toma la pelota de rugby se transforma. “Me gusta correr y enfrentar a los rivales, sin importar que sean niños o más fuertes que yo”, enfatizó.

La pequeña conoció el deporte a través de sus hermanos, quienes al superar el límite de edad (12 años) no podrán acompañarla en esta nueva experiencia para ella. Sin embargo, no paran de darle consejos.
“Le digo que tenga mucho cuidado. Mónaco no es peligroso, pero sí se puede perder y que haga caso a los entrenadores, porque aparte mi hermana es un poco inquieta; que se cuide, pero que también se divierta”, contó Renato.
Mientras que Joaquín recomendó que “aproveche para conocer nuevas culturas y en lo deportivo aprenda más del rugby, porque va a jugar contra rivales fuertes en una cancha muy linda como la que tienen en el estadio de Mónaco”.
Miguel Vásconez, padre de Sara, confesó que “cuando le vi a mi hija taclear, hacer los tries (anotar puntos) y ver la emoción con la que juega el rugby, uno se siente feliz y por eso la apoyo, le doy más confianza para que siga practicando y compitiendo”.
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