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Diario Expreso Ecuador

La IA no puede automatizar un trabajo que nadie se tomó el tiempo de entender

La inteligencia artificial solo puede mejorar un proceso cuando antes alguien se tomó el tiempo de entender cómo funciona. La experiencia es la base

La inteligencia artificial solo puede automatizar procesos cuando antes comprende el conocimiento y la experiencia de quienes realizan el trabajo.

La inteligencia artificial solo puede automatizar procesos cuando antes comprende el conocimiento y la experiencia de quienes realizan el trabajo.GENERADO CON IA - EXPRESO

Giannella Espinoza

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Lo que debes saber

  • La inteligencia artificial solo puede optimizar una tarea cuando existe un conocimiento profundo del proceso que busca mejorar.
  • Cuando una herramienta se diseña sin considerar la experiencia real de quienes hacen el trabajo, suele añadir complejidad en lugar de ahorrar tiempo.
  • Las mejores soluciones surgen al comprender cómo trabajan los equipos y cuáles son las actividades que realmente generan valor.

Esta semana asistí a una capacitación sobre una nueva herramienta con inteligencia artificial. La promesa era la de siempre: ayudarnos a ahorrar tiempo, detectar oportunidades y hacer más eficiente nuestro trabajo... Salí pensando justo lo contrario.

Mientras escuchaba cómo funcionaba la plataforma, entendí que había sido construida sobre cómo alguien imagina que trabajamos, no sobre cómo realmente trabajamos. Y esa diferencia lo cambia todo.

En tecnología hay una frase que se repite constantemente: “automatiza lo repetitivo”. Pero antes de automatizar cualquier tarea hay que entenderla de verdad. Porque el trabajo nunca es solo la lista de pasos que aparece en un manual.

La IA solo es tan buena como el conocimiento 

Automatizar es comprender cuáles son esos pasos, por qué existen, cuánto tiempo toman, cuáles generan valor y cuáles son consecuencia de un proceso mal diseñado.

Si no entiendes el trabajo, no automatizas el trabajo. Automatizas la idea que tienes de él. Y casi siempre esa idea está incompleta.

La inteligencia artificial no automatiza procesos; automatiza el conocimiento que alguien fue capaz de capturar sobre esos procesos. No inventa la experiencia; depende de ella. Si el conocimiento es superficial, la herramienta también lo será. Y cuando eso ocurre, deja de ahorrar tiempo para empezar a consumirlo. Más correos y plataformas que abrir. Más información que filtrar. Más validaciones. Más pasos para llegar al mismo lugar al que ya llegabas antes.

La experiencia sigue siendo el mejor punto de partida

Las mejores soluciones no nacen porque un desarrollador dibujó un flujo de trabajo en una pizarra. Nacen al lado de quien realiza ese trabajo todos los días. De quien conoce los atajos, las excepciones, las mañas del equipo, las urgencias y las decisiones invisibles que no se documentan, pero que sostienen el proceso.

La experiencia de quienes hacen el trabajo es la materia prima de la innovación. Ninguna IA puede sustituir ese conocimiento antes de aprender de él. Eso hay que tenerlo claro.

Al final, la mayor lección de esa capacitación fue entender que ningún algoritmo puede mejorar un trabajo que antes nadie se tomó el tiempo de entender... Y, curiosamente, salí optimista. Estoy convencida de que el día en que las empresas entiendan de verdad cómo trabaja su gente, podrán automatizar todo aquello que no aporta valor y dejar a las personas el trabajo que realmente importa.

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