Mujer arreglándose
La belleza medida como cifra gana terreno digitalFREEPIK

Looksmaxxing: la obsesión por la belleza perfecta que lleva el cuerpo al límite

De historias a cifras: la belleza deja de narrarse y se mide, impulsando riesgos físicos y mentales cada vez más extremos

Durante mucho tiempo, los ideales de belleza aparecían dentro de una historia. En la sociedad del espectáculo los veíamos en películas, series o novelas, encarnados por personajes que formaban parte de una narrativa. Por eso el público se enamoraba primero de los personajes del cine y de la televisión, y solo después de los actores que los interpretaban.

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La belleza convertida en algoritmo

Hoy, las pantallas caben en los bolsillos y en las carteras. El entretenimiento, entonces, sufre la presión de volverse cada vez más eficiente. Para que 30 segundos desarrollen lo que antes tomaba 30 minutos de un episodio de televisión o más de dos horas de una película, el contenido debe reducirse a lo elemental. Ya no hay tiempo para narrativas ni para construir personajes. Las imágenes pierden movimiento y contexto: quedan fijas. Y es así que aparece un riesgo.

Una imagen fija permite examinarla minuciosamente. Bajo la lupa se descubre hasta el más pequeño defecto. A partir de esos errores proyectamos una medida perfectamente proporcionada, y así la belleza se convierte en un número. Prueba evidente de este cambio de paradigma es la comunidad de los looksmaxxers. 

Se trata de jóvenes que practican el looksmaxxing (looks, apariencia; maxxing, alcanzar el máximo nivel). El principio que los guía es uno: aproximarse lo más posible al ideal de belleza fijo e independiente de cualquier contexto. Ya no se trata de vestirse o imitar el peinado de una celebridad, sino de obtener un mejor puntaje en las proporciones faciales.

Brandon Peters, conocido en redes como Clavicular, es un joven de 23 años que ha publicado su búsqueda de la estética perfecta: se ha martillado la mandíbula para hacerla más pronunciada, consumido metanfetaminas para mantener un porcentaje de grasa bajo, inyectado testosterona, péptidos para la piel y varias cirugías faciales. En una entrevista en febrero con The New York Times, anunció que planea operarse la mandíbula, lo que, según sus cálculos, le permitiría aumentar un 1,5 % su puntuación en esa búsqueda del ideal absoluto.

Comprometer la experiencia humana para cumplir con las exigencias de la eficiencia amenaza con abrir peligros que aún no conocemos. Una imagen, para no volverse peligrosa, necesita contexto, tiempo y movimiento. Porque cuando la belleza se mide como un número, el cuerpo deja de vivirse y empieza a optimizarse. Y un cuerpo optimizado es un cuerpo que nunca alcanza, que nunca descansa, que nunca es suficiente.

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