El titular de la FEF le contó a Expreso cómo quedó la relación con el técnico Gustavo Quinteros.

Villacis: “Lo admito, quedo el malestar por el asunto del audio”

Un año después de haber asumido la presidencia de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), el ingeniero Carlos Villacís analiza para EXPRESO el resultado de su gestión, los conflictos creados alrededor de la selección nacional, la fallida creación de

Un año después de haber asumido la presidencia de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), el ingeniero Carlos Villacís analiza para EXPRESO el resultado de su gestión, los conflictos creados alrededor de la selección nacional, la fallida creación de la Liga Profesional y otros temas de actualidad.

- ¿El técnico Gustavo Quinteros admitió ser el autor del audio que circuló hace algunas semanas, quejándose de la actual administración?

-Él dio una explicación ante el directorio de la federación, que quedamos en dejarla entre nosotros (entrenador y dirigentes). El directorio aceptó la explicación del profesor... Lo admito, quedó el malestar. Si presentaba la renuncia la aceptábamos, pero no lo hizo y se comprometió a mejorar.

- ¿Por qué se quedó Quinteros en la selección?

-Porque si traemos un nuevo técnico para cuatro partidos de esta eliminatoria y ya pensando en la próxima, no nos garantizaba el éxito. Además, la rescisión de contrato del profesor Quinteros costaba alrededor de un millón de dólares. Analizamos la situación a fondo y no resultaba conveniente. Si el problema era al inicio de la eliminatoria, hacíamos cambios.

- ¿Confía en Quinteros?

-La comisión de selecciones le dio su respaldo. En aras de mantener la unión sopesamos muchas cosas. Cambiar de técnico hoy sería una lotería.

- Cristhian Noboa dijo que todos estaban acostumbrados a la forma en que Luis Chiriboga manejaba la selección. ¿Cómo recibe ese tipo de declaraciones?

-Eso lo voy a tratar cuando lleguen los jugadores a la próxima convocatoria, pero se lo puedo explicar de forma general. A ellos no se les debe nada, había una molestia porque antes se pagaban sus viáticos en efectivo y ahora lo hacemos con cheque, pero lo hablamos y el tema se solucionó. Ese no es el problema. Lo que sucede es que cuando llegan a la Casa de la Selección, dos o tres elementos, a los que ya tenemos identificados, les llenan la cabeza con mentiras, diciéndoles que no hay plata ni para la comida. Eso no es así, lo que pasa es que ahora se liquidan los gastos y se justifican de forma ordenada. También hay el tema de un premio por clasificar al Mundial de Brasil, dinero cedido por los jugadores, que fue repartido entre los empleados de la Casa de la Selección en Quito y provocó una reacción entre los empleados de Guayaquil, quienes también querían un reconocimiento económico. Todo eso se hizo en la anterior administración y estamos buscando la forma de solucionarlo.

- ¿Y ese tema cómo puede afectar el rendimiento deportivo de la selección?

-Los empleados de la selección son como la familia de los futbolistas durante las concentraciones. Cuando se les explique a los jugadores que eso no fue autorizado por la anterior administración, ellos entenderán.

- ¿Los jugadores están conformes con su administración?

-Sí. Los malentendidos quedaron superados. Desde la próxima convocatoria cobrarán en efectivo sus viáticos.

- Usted dijo que camina entre vidrios. ¿Hay personas que conspiran contra su administración?

-Sí, aquí en Guayaquil y uno que otro en Quito.

- ¿Dirigentes, jugadores, miembros del cuerpo técnico de la selección ecuatoriana?

-No. Los dirigentes están ayudando a la Federación. Son empleados o funcionarios. Es normal, porque cuando no han existido controles eso molesta a quienes se acostumbraron a vivir de esa manera.

- ¿Por qué el capitán Vinicio Luna, quien ya no pertenece a la FEF, visitó la concentración del combinado nacional?

-Antes de que la prensa dé a conocer la noticia, el ingeniero Álex De la Torre (vicepresidente de la FEF) nos había comunicado la novedad. Llamamos al jefe de seguridad de la Casa de la Selección para que explique el tema. Hay un día en que se permite el ingreso de familiares y amigos de los jugadores. Se está investigando si ese es el caso, pero no se volverá a repetir.

- ¿En los 18 años que fue vicepresidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol vio algo extraño en el manejo de esta entidad?

-Si yo veía algo así lo decía. Ni yo ni los demás miembros del directorio sabíamos nada. Ahora que se está terminando la auditoría forense nos estamos enterando de muchas cosas, negligencia, etc.

-¿Mantiene contacto con Luis Chiriboga (declarado culpable de lavado de activos en la FEF y sentenciado a 10 años de prisión)?

-Lo he llamado dos o tres veces, ya sea por Navidad o para desearle feliz año. Es un ser humano y nos duele lo que sucede con él. No le deseo mal a nadie.

- ¿Los canales del Estado cancelaron la deuda que tienen con la FEF, por concepto de derechos de transmisión?

-La deuda llegó a los 5’500.000 dólares. Han pagado 3’000.000 y están cumpliendo. El 15 de abril se acumuló un millón y pico más, pero todas las semanas llega un cheque por una cantidad más o menos apreciable. Ese contrato termina en diciembre. Ante un notario se abrieron cinco sobres con ofertas y en su momento se hará público el nombre de la empresa que se encargará de ese tema desde la temporada 2018.

- ¿Quedó descartada la Liga Profesional de Fútbol?

-Yo fui uno de los que apoyaron esa iniciativa, pero hubo discrepancias entre los involucrados. Incluso algunos me dijeron que les gustaba cómo se maneja ahora la Federación y decidieron apoyarnos.

- ¿Cuáles son los cambios realizados en la Federación?

-Reestructuramos el departamento financiero, tenemos auditoría permanente, creamos un departamento de marketing que nos ayuda a mejorar los ingresos. Para ponerle un ejemplo, uno de nuestros auspiciantes más tradicionales nos pagaba 700.000 dólares por año. Nos llegaron ofertas de otros multinacionales del mismo producto que nos ofrecieron hasta el doble, y esa marca nos pagó 1’400.000 dólares el año anterior, en el siguiente incrementará a 1’700.000 y al final del acuerdo prácticamente nos triplicará la cantidad inicial.