Actualidad
Trump y la izquierda latinoamericana
Donald Trump es un empresariado norteamericano que busca la postulación a la Presidencia de Estados Unidos. En el bipartidismo norteamericano, los republicanos históricamente se han identificado con los diversos sectores de la derecha. De sus filas han salido los exponentes de la política neoconservadora. Pertenecen a lo que se llama “los halcones”.
Trump busca la nominación republicana usando eslóganes, consignas, visiones y concepciones racistas, xenofóbicas y de rechazo a los inmigrantes latinoamericanos. Lo hace en una nación en la que toda su historia está hecha de un variopinto de diferentes culturas y países de donde provienen sus inmigrantes.
Hoy asciende como burbuja. Los republicanos sensatos y ecuánimes, alejados de los extremismos, buscan detener su denominación. Los sectores democráticos del mundo rechazan sus opiniones.
Sus visiones de ultraderecha y su fundamentalismo neoconservador son la antípoda de cualquier demócrata del mundo. Sin embargo, las ideas y juicios que sobre la prensa y medios de comunicación emite son muy parecidos a los que exhibe y promueve la llamada izquierda del buen vivir, socialismo del siglo XXI, socialismo bolivariano, etc.
Este hecho debería asombrar a cualquier simpatizante de la izquierda latinoamericana. Sin embargo no se han detenido a pensar en ello. A lo mejor ignoran que el multimillonario ultraconservador ha enjuiciado, amenaza con juicios, persigue e insulta a diferentes periodistas; también en sus presentaciones ofende y agrede verbalmente a medios televisivos. En algunas presentaciones ha llegado a romper revistas y periódicos donde se expresan críticas a sus posiciones ideológicas.
En la acción comunicativa, esta política agresiva, violenta y judicializadora contra los medios de comunicación del derechista Trump ha terminado por ser similar -e incluso idéntica- a las que diferentes dirigentes y líderes políticos de la izquierda exhiben públicamente respecto a los medios de comunicación, los periodistas, la televisión, etc.
Estos hechos deben motivar a que lectores, simpatizantes y cualquier ciudadano que ame la democracia y la ecuanimidad, que respete las diferencias y se adhiera a la tolerancia, las piense como evidencias y certezas de una situación que no se daba en otros tiempos.